25 edición de ArteSantander

ArteSantander celebra su 25ª aniversario con la cabeza bien alta

La feria de arte contemporáneo de la capital cántabra, una rara avis en el panorama nacional, celebra desde el pasado fin de semana las dos décadas y media de existencia potenciando sus virtudes y puliendo sus limitaciones

Últimos retoques en el estando de Nova Invaliden antes de la inauguración
Últimos retoques en el estando de Nova Invaliden antes de la inauguración

Reconoce Juan González de Riancho, el director de ArteSantander desde hace trece ediciones, que durante la primera década de vida de la feria “ni se le ocurrió acudir por allí”. El actual responsable de esta particular cita, una rara avis en su género en España (básicamente porque es el Gobierno regional y el Ayuntamiento de la ciudad los que pagan el precio de los estands de las galerías participantes), recuerda esos arranques en los queera una carpa, y no el actual Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander, la sede de cada convocatoria.  Continuar leyendo “25 edición de ArteSantander”

“Tratado de Paz”, acto central de la Capital Europea de San Sebastián 2016

Donosti firma la paz con su Capital Europea

Los Reyes inauguraron el proyecto central de la Capitalidad Europea de San Sebastián: la muestra «Tratado de Paz». Una exposición con múltiples ramificaciones que fijan desde el arte los significados de este etéreo concepto

"The State", fotografía de Richard Hamilton, de la exposición central de "Tratado de Paz"
“The State”, fotografía de Richard Hamilton, de la exposición central de “Tratado de Paz”

Nos quedamos con una apreciación de Pablo Berastegui, (último) director de San Sebastián 2016: «Esta capitalidad europea está construida para atraer talento, no visitantes». Nada que objetar, sobre todo con una ciudad enseñoreada como Donosti, que mira con cierto desdén al turismo de masas. Y, en esa línea, debe leerse Tratado de Paz, su propuesta más ambiciosa, un proyecto de proyectos que nos reconcilia, tras sus altibajos, crisis y dimisiones, con DSS2016, y que esta semana inaugura sus contenidos en sus sedes principales: el Koldo Mitxelena y el Museo San Telmo.  Continuar leyendo ““Tratado de Paz”, acto central de la Capital Europea de San Sebastián 2016″

La vuelta a Europa con PHotoEspaña 2016

Sin vocacación eurocentrista, pero sí en un deseo por interrogarse por la esencia e identidad del Viejo Continiente, el festival PHotoEspaña de 2016 convierte Europa en lema de su XIX edición. La más internacional. Estas son sus citas imprescindibles

Fotografía de Shirley Baker, de su muestra en el Museo Cerralbo
Fotografía de Shirley Baker, de su muestra en el Museo Cerralbo

La base para un «Compromiso», en palabras del fotógrafo polaco Andrezj Tobis. Para la fotorreportera Juana Biarnés, de las primeras que se dedicaron a esto en nuestro país, es un auténtico «Desastre». El griego Stratos Kalafatis la reduce a «Colores» y a «Fe». Su compatriota Yannis Karpouzis la ve, sin embargo, como un continente «Oscuro». Otra española, Linarejos Moreno, tiene claro que es un «paradigma que hay que desmotar», mientras que el británico Simon Roberts señala en ella semejanzas con una familia disfuncional… Continuar leyendo “La vuelta a Europa con PHotoEspaña 2016”

Capital Animal: Burradas, monerías y cochinadas

Nunca está de más tomar conciencia sobre nuestra relación con el resto de animales. Ese es el propósito del festival «Capital Animal», en Madrid, cuyos contenidos, a veces, llenan demasiado la cabeza de pájaros

Una de las fotografías de "Soy tú", serie de Amparo Garrido en "Animalista"
Una de las fotografías de “Soy tú”, serie de Amparo Garrido en “Animalista”

Partamos de la base de que “Animalista”, en La Casa Encendida (hasta el 12 de junio), no es una exposición de arte, por mucho que a su comisario principal, Rafael Doctor, le guste decir que dentro de cada persona hay un artista. Es un proyecto plural y activista, bienintencionado y combativo, del que forman parte un buen número de artistas, pero no solo ellos, y no todos tan buenos. De hecho, y con diferencia, su mejor propuesta es la de un médico, Alejandro Garrido, cuya aportación, titulada “¿Quieres que hablemos?” propone sin dogmatismos ni aspavientos pautas para afrontar el debate de un tema, el de la defensa animal y todos sus aledaños (veganismo, caza, tauromaquia, determinadas propuestas de ocio como los circos o los zoos…), que levanta pasiones enconadas.

Decíamos que no puede ser entendido como proyecto artístico porque, de ser así, hay errores de bulto que no podríamos pasar por alto. Uno de los más llamativos, el de la disposición de las obras en su primer apartado, el que los comisarios han dejado en manos de Enrique Marty (responsable del montaje) y que ellos entienden como una especie de gabinete de museo antiguo con más de 200 obras que tapían literalmente las paredes, en un deseo de mostrar la fascinación que el «animal humano» (la terminología empleada, en ocasiones, resulta pueril) siente por los «animales no humanos». Y entonces aquello se convierte en un tótum revolútum (sin cartelas) en el que cualquier obra de cualquier autor que tenga a un animal como icono tiene cabida, independientemente de la calidad, el tamaño o el número.

Fotografía de Quique Carbajal para "Otras tauromaquias"
Fotografía de Quique Carbajal para “Otras tauromaquias”

Si se ha tenido la suerte de presentar una obra monumental como la de Alfonso Galván o Santiago Ydáñez, o varias de prestancia como las de Pierre Gonnord o Amparo Garrido (la segunda pregunta sería por qué sus primates y sólo sus primates son «indultados» del maremágnum en paredes blancas, cuando desde la cartelería de la fachada ya se nos advierte de que no se debe hacer diferenciaciones entre especies), enhorabuena: serán fácilmente localizadas. Son muchos los artistas que me preguntan por redes si he visto en tal escenario sus obras, y a todos les he de contestar lo mismo: creo que no. Y mucho menos admirar sus matices si estas me quedan a tres metros de la cabeza (y yo soy bastante alto). Reconozco que lo que yo sentí fue el mismo aturdimiento que un niño en una pajarería, donde las jaulas ahora eran los marcos de los cuadros y las fotos.

En la segunda parte de la muestra –acto central del programa Capital Animal, promovido por la plataforma homónima)–, en una habitación enfrentada, es tiempo de agitación; de violencia, esclavitud y tortura animal y del surgimiento de nuevas preguntas. Se nos dice, por ejemplo, que es el sistema capitalista el que sustenta estos comportamientos, mientras en uno de los vídeos proyectados se reproduce el sacrificio de perros para su consumo en un mercado presumiblemente chino. ¿Por qué en este sector, por ejemplo, faltan cartelas o las de los dibujantes e ilustradores no incluyen datos? Porque, sinceramente, la viñeta de Forges del toro que se interroga sobre el porqué de su situación sería valiente en 1970 o 1980. En 2016, es una bobería. Y lo peor es que la misma ilustración (junto a otras, estiradas hasta la ruptura de los pídeles de los “originales”) se repite en citas como la de la Calcografía Nacional (“Otras tauromaquias”, hasta el 25 de mayo), donde volvemos a encontrarnos con buena parte de los artistas convocados aquí (podría decirse que, vista una muestra, vistas las dos: El Roto, Forges, Malagón, Santiago Talavera, Miguel Scheroff, La Ruina y Jaime Alekos…).

"Cosmos", fotografía de Ruth Montiel Arias ("Animalista")
“Cosmos”, fotografía de Ruth Montiel Arias (“Animalista”)

En algunos casos, es el contexto el que determina la lectura negativa, como en las fotos de “La caza del lobo congelado”, de Ricardo Cases, de igual forma que (y eso lo sabe cualquier estudiante de audiovisuales), una música bien elegida aporta un dramatismo a imágenes que quizás no contuvieran esa intención, como en algunas de los vídeos del tándem La Ruina & Alekos. ¿Y dónde supera la pretensión periodística para convertirse en reflexión artística un vídeo sobre mataderos como el de Antonia Valero y Fabiola Simonetta? En la misma sala, obras poderosas como la mirada «humanizada» de Ruth Montiel, junto a las de Carmela García, colgadas de cualquier manera, y propuestas realmente menores.

En el tercer ámbito, el de Garrido, algunas «respuestas», que yo llamaría «propuestas» para intentar subvertir, o al menos corregir, determinados comportamientos (junto a actitudes que en absoluto buscan convencer al otro sino imponer lecturas unívocas): como las soluciones textiles sintéticas de Herida de Gato o los refugios de Wings of Heart o Gaia, al lado de acciones menos hortodoxas (como la declaración de Trigueros del Valle, en Valladolid, en el que los animales tienen los mismos derechos que los seres humanos, toque lleva a preguntarse muchas cosas) u obras, como las de Lidia Toga, Sergio Ojeda o Montse Carballo (la de esta última, casi no se puede contemplar debido al espacio de consulta que le han colocado delante), que podrían estar aquí o en la sala anterior (de hecho, no sabemos muy bien por qué se incluyen en este sector).

Dibujo de Santiago Talavera para "Otras tauromaquias"
Dibujo de Santiago Talavera para “Otras tauromaquias”

Volvemos a la Real Academia de San Fernando, donde las tintas se cargan contra la tauromaquia, y se aprovecha el doscientos aniversario de los grabados de Goya sobre esta temática para hacer una relectura de su genio, que, sinceramente, hace aguas. Dicen los organizadores que si el de Fuendetodos viviera ahora sería «el máximo defensor contra esta barbarie». Hombre, eso, o un artista con “off-shorts” en Panamá (como hemos visto que existen), o un concursante de Gran Hermano haciendo “edredoning”. Jugar a los futuribles es peligroso y tendencioso. De hecho, la lectura de algunos de los títulos de sus obras (que se mezclan con las de María Cañas, que hace fiesta, con su habitual material de archivo, de las heridas del animal «humano» torero; Eider Agüero y su noción equivocada de psicópata; o Eva Máñez, que con sus fotos de aficionados no sabemos si ensalza o denuncia), lo descubren como un gran conocedor de la lidia. Sí hay que reconocerle a esta cita un temperamento más calmado y la capacidad para abrir el abanico a otras actividades en teoría igual de censurables como el uso de reses en fiestas locales (el adjetivo «religiosas» de Rolland y Carbajal sobra), con una acción por parte de Gladiadores por la Paz para llevar libros a Tordesillas (¡Ay, el Toro de la Vega!), y llamar incultos a todos sus habitantes, y un vídeo, el de Chus Gutiérrez y El Niño del Elche, en el que desde una lectura positiva de otro tópico (el del flamenco) se desmonta un tercero.

Precisamente El Niño de Elche protagonizó otro evento en el Museo Reina Sofía el miércoles 18 de mayo, a donde volveremos el 30 de junio para escuchar a un reconocido animalista como es J. M. Coetzee. Y es que las ramificaciones del festival son muchas y diversas: encuentros, acciones para niños, cinetecas, festivales de cocina vegana, ciclos de poesía… En galerías, restaurantes y sedes oficiales. Sin duda, el animalismo tiene mucho que aportar. Quedémonos con lo mejor. No seamos burros.

Detalle del montaje de Enrique Marty para "Animalista" en La Casa Encendida
Detalle del montaje de Enrique Marty para “Animalista” en La Casa Encendida

“Capital Animal”. Distintas sedes. Madrid. Comisarios: Rafael Doctor, Ruth Toledano y Concha López. Http://capitalanimal.es/. Hasta finales de junio

Un Art & Breakfast pasado por agua

Málaga celebra este fin de semana la segunda edición de su feria de arte emergente Art & Breakfast. Más conservadora que el año pasado y con mejores propuestas, la lluvia fue la gran protagonista de su inauguración

Detalle de la habitación de El Catascopio
Detalle de la habitación de El Catascopio

Art & Breakfast se trasladó en su segunda edición de enero a mayo en este 2016 muy posiblemente para aprovecharse del buen tiempo y continuar con el alto número de visitas que cosechó en 2015. Entonces la expectación era máxima y mucha la curiosidad de saber cómo funcionaría una feria en esta ciudad andaluza que ya lo tenía casi todo: Universidad, artistas, galerías y museos. Pues bien: ayer viernes, día de la inauguración, cayó una tromba de agua como no podría haberse imaginado (dicen que incluso llovió en la ciudad todo lo que lo había hecho en lo que se llevaba de año y algo más). La primavera es lo que tiene. De esta forma, fue el tiempo el que deslució una presentación en lo que a público se refiere, y que volvió a convertir el Hotel Room Mate Larios en su cuartel general.

Y eso que en esta segunda entrega hay buenas propuestas. Un evento que, como apuntaba alguno de los participantes, parece que empieza a definirse más como feria de proyectos que como feria de galerías. Eso no es del todo malo. Este año la cita es más conservadora. Pocos expositores se han planteado lo de transformar la habitación del hotel en otra cosa, como sí hicieran el año pasado agrupaciones como Espacio Cienfuegos. Quizás aquí la excepción sea La Casa Amarilla, con un alegato a la muerte en el que lo escenográfico -con mucha tierra y muchas plantas, que demasiado se parece a un proyecto anterior de Verónica Ruth Frías-  se termina por comer las obras de los artistas, que además quedan contenidas en diminutas placas de Petri.

Detalle del proyecto de Victoria Maldonado en Casa Sostoa
Detalle del proyecto de Victoria Maldonado en Casa Sostoa

Art & Breakfast cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga, (y, por lo mismo, del dinero público, lo que no tiene por qué ser a priori negativo), y también con una ciudad con grandes instituciones artísticas, de momento aún ensimismadas y comprometidas con la feria. Así, por convocatoria pública, el Área de Cultura del consistorio de la ciudad reservó cuatro habitaciones en este 2016. La de Casa Sostoa es con diferencia lo mejor de esta edición, con un proyecto, “Conflicto”, en el que maridan a la perfección la pieza cerámica sobre la cama de Victoria Maldonado, el gran lienzo de José Luis Valverde y las obsesiones en torno al Guernica de José Luis Puche. Valverde repetía en otra de ellas, la de Columna JM, que ha apostado por el arte emergente y en formato pictórico, con buenos ejemplos de Hadaly Villasclaras y Alejandro Castillo, la próxima apuesta de la galería. Por último, y una planta más arriba, La Casa Rosa y Trincharte. La propia feria unía a estas cuatro apuestas otras dos: la del espacio de diseño Estudio Santa Rita (más que recomendable) y el espacio Artista de Lujo, con una desconcertante propuesta performantica.

Fuera de estos reductos mimados, la calidad se concentra en la planta segunda, con honrosísimas excepciones en la tercera. Y allí menciono a tres expositores: el del barcelonés El Catascopio (Manolo Acedo), Arte a un Click (que anuncia novedades en su modelo de negocio) y GACMA, que el año pasado ya se llevó un premio a mejor espacio de la feria y que intentará revalidarlo con una buena nómina de artistas: Arturo Comas, Cyro García, Antonio Montesinos, la ya mencionada Verónica Ruth Frías… Bajamos un piso para reencontrarnos con Factoría Arte y Desarrollo, donde se vuelve a abusar en ferias de Javi al Cuadrado y, por tanto, donde resulta más novedosa su compañera de habitación, Cristina Lerma. De Veo Arte En Todas Partes nos quedamos con José Antonio Vallejo y David Catá. Y en GrundKreuz nos reciben Juan Yuste, Irene Cruz y Andrea Perissinotto. Una última maravilla: la habitación de Javi Calleja (la única a la que le sienta bien la horrible iluminación del hotel. De hecho, es que la apaga). Sus dibujos mínimos son presagio de algo muy grande.

La habitación de GACMA en Art & Breakfast
La habitación de GACMA en Art & Breakfast

Ya en el hall del hotel, los Solo Projects de una feria que cuenta esta vez con Martín Moniche y Semíramis González entre sus asesores. Extraño nombre para un sector en el que se mezclan publicaciones (Chucherías de Arte y Duck Out! Magazine merecen la parada) y proyectos personales, donde resalta el de Marcos Moreno Pons, junto al de Inchelangelo, muy en la esfera de Juan Francisco Casas. En este mismo ámbito, Pablo Mesa invita a participar en la elaboración de una instalación efímera con plantas y agua (de nuevo el agua, la misma que maltrataba y combaba los papeles en muchas habitaciones) para la terraza del establecimento.

Hablábamos antes de la gran implicación de las instituciones artísticas de la ciudad con la feria, y ello redunda en un más que correcto programa de actividades paralelas. El más implicado es el Museo Carmen Thyssen-Málaga, sede de un nuevo programa, “Play it”, en una doble vertiente: de un lado, hoy sábado, la proyección en su auditorio de un nutrido ciclo de vídeo emergente (el arte nuevo es seña de identidad de esta feria, donde los precios no suelen dispararse demasiado). De él forman parte desde Emmanuel René Florance, hasta David Aguilar, Javier Irigoyen, Irene Cruz o Michele Manzini. De otro, las cuatro performances que esperan al espectador en el hall del museo mañana domingo, ejecutadas por Alberto Bernal, Álvaro Fernández Caboalles, José Antonio Vallejo y Juan Yuste del Valle.

Obras de Marcos Moreno en los Solo Prjects
Obras de Marcos Moreno en los Solo Prjects

Por su parte, el CAC Málaga, la Casa Natal de Pablo Picasso, La Térmica, el Picasso y el Ateneo se han convertido en sedes de diferentes seminarios y conferencias (las que han reunido al fotógrafo Christian Lagata, la jurista Almudena Gómiz, el colectivo Grundkreuz o la comisaria Semíramis González). También han organizado visitas privadas especiales a sus expos y colecciones, como la del Picasso-Málaga al finalizar la jornada de la apertura. El broche de oro, con agua o sin ella, vendrá dado por la fiesta oficial en el Larios esta misma noche y la entrega de premios, en la clausura, de mañana domingo.

Crónica de Art Lima 2016

Art Lima se redescubre a sí misma con ayuda de Madrid

Hasta el domingo pasado, la cuarta edición de Art Lima se propuso seducir al nuevo coleccionista peruano con una edición hecha a su medida. Para ello, contó con un aliado excepcional: el arte español

Algunos de los integrantes de la delegación madrileña en Art Lima 16 (Foto: J. D.-G.)

Parece como si la ciudad de Madrid y la de Lima hubieran estado predestinadas en estas jornadas. No en vano, el aeropuerto de esta última, el Jorge Chávez, ha de buscarse en la municipalidad de Callao, nombre de una de las plazas más famosas de la capital española. Y otro de sus «barrios» con más personalidad –aquí todos ellos funcionan de forma casi autónoma– es el de San Isidro. Con la iglesia y sus patrones hemos topado.

Por eso no puede extrañarnos que en Art Lima, una de sus dos ferias de arte contemporáneo (la otra, PARC, con un año más de antigüedad, coincide en fechas con ella) hayan recalado estos días hasta seis galerías españolas más dos proyectos instalativos en lo que se denominó City Art Projects Madrid, lo que convirtió la capital española en ciudad invitada del salón.

Este sector, comisariado por la también madrileña Eva Ruiz y su empresa Arternativ, con el apoyo de AECID, era un buen punto de partida para introducirse en esta cita que celebró su cuarta edición hasta el domingo pasado. Un ámbito, además, que elevó el nivel medio de toda la feria y del que formaron parte firmas como Moisés Pérez de Albéniz (soberbias las aportaciones de Santiago Giralda y las “exaltaciones nacionalistas” de Antoni Muntadas); las reflexiones sobre el paisaje en Cámara Oscura de la mano de Ellen Kooi, Elina Brotheurs o la pintora Irene Sánchez Moreno(“¡Sus montañas parecen del Perú!”, gritaba emocionada una espectadora en una de las primeras jornadas); la crítica soterrada de FranqueloGema Ruipérez y Rosalía Banet en Twin Gallery; o el equilibrado estand de NF galería, con obras de Pipo Hernández, Mateo Maté o el mexicano Moris, que al comprador latino había que entrarle por los ojos.

Detalle del estando de la galería Lume en Art Lima 16
Detalle del estando de la galería Lume en Art Lima 16

A su lado, Pilar Serra (con el peruano Miguel Aguirre, uno de los artistas “pluriempleados” de esta edición, también presente en PARC y en otras dos exposiciones de la ciudad, como la de Lucía de la Puente); Ponce+Robles (en el que jóvenes como Maíllo, Aggtelek o Irene Grau maridaban bien con un veterano, Manuel Caeiro); y los monumentales proyectos de Andrea Canepa en Rosa Santos (la galería es valenciana, pero su artista, limeña, muy vinculada a Madrid) y Robert Ferrer, en Espacio Valverde, y que ha sabido sacar provecho a la feria.

No es para menos, ya que en ella, de nivel correcto y discreta presencia del arte más político, han primado la pintura y la escultura, y, dentro de estas, las corrientes más geométricas y abstractas. Esta es la base sobre la que pilotaba otro de los proyectos comisariados, el de Isabela Villanueva, en la sección que se vino en llamar “Pioneros”, protagonizado por grandes nombres de la plástica, fundamentalmente latinoamericana. Quizás la excepción –y la sorpresa– la marca el checo Stanislav Kolibal, de la londinense Frameless, bien flanqueado por Carlos Cruz-Díez (Marion Gallery), Pedro de Oraá en Tresart (Miami) o la Liliana Porter de Espacio Minimo.

Si se dan cuenta, había otras galerías madrileñas (y españolas) en esta edición. Hasta 13 expositores (el total asciende a 64 firmas), lo que nos convertía en el segundo país más representado en una feria que mira y mima al comprador local o próximo (léase “latinoamericano”), y en la que cuesta encontrar nombres de otras latitudes. A las mencionadas Espacio Valverde (Jorge Diezma Elena Bajo parten la pana) y Espacio Mínimo, se añadían ATM (Kepa Garraza y Jesús Herrera asaltan allí al visitante), Fernando Pradilla (no se pierdan el proyecto “surrealista” de Álvaro Barrios, las cajas de Manuel Calderón o la fotografía arquitectónica de Germán Gómez); Xavier Fiol (difícil decidirse por Ñaco Fabré o Santiago Villanueva); y Casado Santapau, en su comité de selección y con buenas piezas de Aldo Chaparro y Alexander Arrechea Destaquemos también aquí y por atreverse con artistas nacionales a la colombiana Casa Cuadrada, que representaba, entre otros a Rafa Macarrón o Javier Vázquez y que estaba siempre llena.

“Pajaródromo” de Cristian Salineros en Patricia Ready
“Pajaródromo” de Cristian Salineros en Patricia Ready

Queda por mencionar el último sector comisariado de esta feria, el denominado Plataforma, para galerías menores de cuatro años seleccionadas por Mariela Velasco (y se alcanzaba así el pleno de féminas con dotes de mando en un salón dirigido por Rochi del Castillo), en la que la juventud no siempre era sinónimo de calidad o experimentación. Destaquemos de allí a Portas Vilaseca, de Río de Janeiro, Bufeo de Callao, la bogoteña Carne Ik Projects, a caballo entre esta ciudad y Sao Paulo.

El resto de la feria, que tiene como particularidad el desplegarse en un escenario más que singular (la Escuela Superior de Guerra del Ejército del Perú, lo que provoca excelentes cortocircuitos, como ver a militares “desfilando” casi literalmente en sus instalaciones, las marcas de un helipuerto en su suelo o la presencia de una pequeña exposición dedicada a una figura destacada en la carrera militar peruana como Francisco Bolognesi), se ve sin dificultad, en una entrega con mayores altibajos cuando uno subía a su piso superior, y que algunos visitantes (hasta 14.000 en la edición del año pasado) asumía que “continuaba” en PARC. Allí, aunque con más frescura y algo de riesgo, el nivel era similar (lo mejor eran sus solo projects, con la española Trinta entre los participantes), aunque el número de expositores se reducía a la mitad.

Dicen los expertos que las verdaderas ventas se cierran en la feria de Chorrillos entre el sábado y domingo. Los precios medios se situaban entre los 3.000 y 8.000 euros. Hasta entonces, convenía detenerse en espacios como el de la mexicana Enrique Guerrero o el de la brasileña Lume; descubrir a un kuwaití –Ibrahim Ahmed– en Nosco (Londres); reparar que en Impakto… ¡todas las obras eran de color azul o ahí se andaban!; reencontrarse con Sandra Gamarra, en Isabel Aninat; fotografiar, una vez más el “pajaródromo” de Cristian Salineros en Patricia Ready o paladear en el mismo espacio las cajas de luz de Alfredo Jaar en una edición poco dada a la foto y la instalación y aún menos al vídeo (Verónica Wiese o Sonia Cunliffe, la excepción: de nuevo ganan las mujeres).

Detalle del estando de la galería D'Museo
Detalle del estando de la galería D’Museo

O aprovecharse de su bien pensado programa paralelo, que ha llevado a los VIPs y otros amantes del arte al MALI, al espléndido espacio de Lucía de la Puente, al museo de Mario Testino, a la casa Fernandini (un solar palaciego al que tan bien sentaban las obras de Chaparro o Ximena Garrido Leca).

También al Centro Cultural de España en Lima, donde nuestro país volvía a ser protagonista con la muestra de vídeo “El poder de la palabra”, comisariato por Proyector (Eugenio Ampudia, Ignacio Uriarte, Félix Fernández…), junto a los homenajes por estos pagos, en forma de cómic o de lectura del “Quijote”, del IV Centenario de la muerte de Cervantes. O, simplemente, dejarse ver y ser visto. Y fotografiarse. El hedonismo tributa igual en este y el otro lado del océano. No importa que une esté empezando a familiarizarse con el arte o lleve ya tiempo rendido a sus pies.

Texto publicado en ABC.es el 23 de abril de 2016