Chus García-Fraile. “Mitologías cotidianas” (DA2)

“Cuando nos sentimos mal ya no vamos a la iglesia, sino que vamos a un centro comercial a buscar consuelo”

El DA2, en Salamanca, le ofrece a Chus García-Fraile la oportunidad de poner en todo su trabajo en continuidad en la retrospectiva “Mitologías cotidianas”. El friso remarca su crítica a la hiperconsumista sociedad actual

Chus García-Fraile en su estudio madrileño (Belén Díaz)

Cree que aún es joven para hablar de retrospectiva de su trabajo. Por eso concibe “Mitologías cotidianas” (comisariada por Paco Barragán, que bien la conoce, e inundando las salas «nobles» del DA2) como «una oportunidad para ver buena parte de su obra en conjunto». La selección destila su crítica a la sociedad de consumo, su manera de representar el paisaje contemporáneo, su batalla contra la nueva religión que es la publicidad.


Exposición en DA2 de las que se llaman «de media carrera», con unos 25 años de trayectoria. ¿En qué punto cree que se encuentra hoy? ¿Qué ha aprendido y qué ha olvidado?

Sí. 25 años son muchos años si miras hacía atrás. Esta exposición me ha servido como revisión panorámica, ya que nunca había expuesto tanta obra junta, y de diálogo personal conmigo misma. Pienso que me encuentro en un momento de madurez, pues la experiencia es el mejor aprendizaje, pero no creo que haya olvidado nada.

Confiesa en otra entrevista al comisario que era reticente a mostrar sus obras de los comienzos. ¿No encajan bien con lo que se trazó o se arrepiente de ellas?

Era reticente, en un principio, puesto que la primeras obras son más de búsqueda personal, a la vez que tenían más influencias académicas. Por otro lado, prefería mostrar trabajos de los últimos dos o tres años, el más reciente, pero estos no cabían por cuestión de espacio. Sin embargo, confiaba plenamente en Paco Barragán, comisario de la exposición, ya que conoce mi obra profundamente desde mis comienzos y fue él quien diseñó la conceptualización de la muestra y las obras que tendrían cabida en la exposición. Al final, debo admitir que es interesante para el público-espectador poder hilar el desarrollo de un artista y su evolución como tal, lo que constituía una de las razones esgrimidas por Barragán. El enfoque de la muestra da visibilidad a unas primeras obras apenas expuestas, salvo en convocatorias públicas, que fue en principio la manera que tuve de dar a conocer mi trabajo. Y, vistas juntas, uno puede apreciar esa suerte de dialéctica cambio-continuidad en mi labor.

García-Fraile con una de sus obras más reciente (Belén Díaz)

Pese a que sobre todo con el cambio de siglo tiende a la multidisciplinariedad, ¿es Chus García-Fraile una pintora-pintora?

«Pintora-pintora», en mis comienzos, sí, aunque siempre me consideraré pintora. Lo de incorporar nuevas tecnologías en mis obras fue algo fluido e inherente. Si lo que me interesa es reflejar la sociedad contemporánea, esto es, el momento que me tocó vivir, era inevitable integrar esas innovaciones tecnológicas que me pudieran apoyar y consolidar el concepto que deseaba transmitir.

¿Es el paisaje una constante en su trabajo o la línea argumental de esta muestra?

Puede ser una línea argumental, aunque no la única. En un principio están las referencias al paisaje en su sentido más prístino, más académico, fascinada por pintores clásicos como Turner, Goya, Tiziano, Piero della Francesca o Velázquez, para más tarde focalizar mi atención en el modus vivendi del ciudadano actual e, inevitablemente, en el paisaje urbano. Es decir, la ciudad toma presencia en toda su dimensión.

¿No es lo normal lo contrario, fascinarse por la naturaleza cuando uno huye de la ciudad?

En mi caso no sucedió así. ¡Quién sabe si en un futuro habrá retorno y huida hacia la naturaleza!

Detalle del montaje de “Mitologías cotidianas”, en el DA2

Menciona el deseo de romper con lo aprendido en la facultad, un viaje a Egipto, la película «El club de la lucha» como detonantes del cambio en sus series. ¿No es pues una artista de continuidades, de evoluciones, sino de rupturas?

Mis cambios en las series tienen que ver básicamente con mi momento personal y con lo vivido. Sí que hay un hilo conductor después de la serie de paisajes más líricos y gestuales. En este sentido, yo no hablaría de ruptura, sino simplemente de un cambio más conceptual y crítico al centrar mi atención en lo cotidiano. Sí es cierto que esa película me estimuló a reflexionar acerca de las banalidades de la sociedad actual, ya que recogía un universo de realidades, obsesiones y dinámicas sociales de la sociedad contemporánea. Mi trabajo se sitúa en una revisión de los mitos cotidianos en un constante diálogo con la sociedad de consumo, en un cuestionamiento de la mitificación del bienestar como ideal máximo, y para ello dirijo mi atención hacia lo cotidiano, lo común, lo banal. En este sentido, cualquier información de los medios de masas puede ser fuente de inspiración.

Quizás por lo que es más conocida es por esas etapas en la que habla del consumismo como nueva religión. La pregunta sería si el ser humano es un sujeto religioso, que no puede vivir sin fe, aunque su dios sea un iPhone 7.

Sí: un iPhone 7 puede ser un dios o un demonio en el bolsillo, como decía Zygmunt Bauman. La serie “Glassworks” muestra vidrieras realizadas con iconografías (logotipos) apropiadas del mundo de consumo de las grandes firmas de cosméticos, perfumes, deportes, automóviles… ¿Cómo se nos presentan los productos a consumir: importa la apariencia, el exterior, el continente que consigue sacralizarlos? Estas vidrieras subrayan con ironía ese nuevo culto al consumo al reflejar el escenario cotidiano de la sociedad de la abundancia. Recorremos tiendas y grandes almacenes en busca de refuerzos y recompensas psicológicas, erigiéndose estos en los nuevos templos de poder en los tiempo de la liturgia del funshopping. ¡Cuando nos sentimos mal ya no vamos a la iglesia, sino que vamos a un centro comercial a buscar consuelo en las mercancías que nos venden!

La publicidad como nueva ideología…

La publicidad cobra en el mundo contemporáneo la importancia de una ideología, es la ideología de la mercancía que sustituye lo que fue la filosofía, la moral, la religión o la estética. Está lejos el tiempo en que los publicitarios pretendían condicionar a los sujetos consumidores mediante la repetición de un eslogan. Las fórmulas publicitarias más sutiles encierran hoy una completa concepción del mundo. Así, cada vez es más difícil distinguir entre realidad y ficción, espectáculo y consumo, religión e ideología…

Detalle del montaje de la retrospectiva de García-Fraile en el DA2

Por cierto, ¿qué teléfono tiene usted?

Un iPhone 5 y porque no puedo comprarme el iPhone 7 Plus.

Con «For Sale» y «Megalópolis» vuelve a la pintura y el dibujo. ¿Qué tienen para volver a ellos?

Nunca dejé la pintura o el dibujo, dado que cuando deseo desarrollar una obra intento buscar el soporte más adecuado para la misma. De hecho, me apasiona pintar o dibujar porque me ofrece un diálogo personal más íntimo que cuando encargo realizar un vídeo o una escultura. Estas dos series abarcan la gran ciudad como contenedor y generador de dinámicas sociales, como nodo, registro y paradigma de la sociedad occidental contemporánea. Si la vivienda es el objeto por antonomasia de la serie «For Sale», el continente donde habitan todas nuestras ilusiones y expectativas, la ciudad, las integra como departamentos de una misma empresa. La manera de buscar aquí una pintura que recrea una pixelización muy particular refuerza el concepto de desfallecimiento del sueño que persigue esa serie. Y, en «Megalópolis», la ciudad es densa, anónima y uniformada por el urbanismo, y el dibujo a carboncillo me permite crear mucho mejor que con otro medio esa sensación de desasosiego, alienación, y, si quieres, distopía que deseo transmitir.

Dice que su trabajo actual no está representado en la muestra. ¿En qué punto está ahora mismo?

Actualmente estoy trabajando en la serie «Artificios», que incluye dibujos a carboncillo sobre papel, vídeo y fotografía. Este trabajo pretende buscar analogías de planos visuales, composición, cromatismo mediante la confrontación de imágenes (en el caso de la técnica lenticular) de fuegos artificiales con planos de bombardeos nocturnos. El origen de los fuegos artificiales está relacionado con el uso de la pólvora como arma de guerra, si bien devinieron en espectáculo complementario a festejos, fiestas y celebraciones. También busco las relaciones etimológicas que la palabra «artificial» establece con «artificio» y «artificiero». El «fuego de artificio» es el simulacro del «fuego real», un «fuego real» que en las sociedades desarrolladas se construye como una imagen informativa, que, en su mediación tecnológica, es asimismo un artificio en un mundo contradictorio e injusto donde la inequidad suele generar violencia, promoviendo enfrentamientos y deviniendo a menudo en conflictos bélicos.

Reconoce que «Ubicuos» es la primera serie con la que se siente más cómoda. ¿Es bueno para un artista encontrar comodidad en el trabajo?

Me refería a que empiezo a encontrar un camino más personal y a alejarme de preceptos demasiado académicos.

¿Dónde volveremos a ver su trabajo?

Lo más inmediato es participar en la feria Arte Lima con la galería Kir Royal; también tendré una próxima exposición individual en la mallorquina Gerhardt Braun Gallery; y actualmente participo en la muestra Anticipándonos al futuro, en el Palacio Episcopal de Málaga: una muestra de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundación Coca-Cola con una selección de los trabajos de medio centenar de artistas españoles y portugueses contemporáneos, que pretende dar una semblanza de lo ocurrido en los últimos veinticinco años en el panorama artístico de nuestra Península.

Chus García-Fraile en su estudio (Belén Díaz)
Chus García-Fraile. “Mitologías cotidianas”. DA2. Salamanca. Avda. de la Aldehuela, s/n. Comisario: Paco Barragán. Hasta el 27 de agosto

Texto ampliado del publicado en ABC Cultural el 1 de abril de 2017

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