Darán Que Hablar: Bolo Blas (artista)

«Soy un entretenedor, el Emilio Aragón del arte»

Si se mezcla lo agro-rural con el arte –y un descaro sin límites– el resultado es el creador Bolo Blas. Él analiza como nadie el nivel de banalización al que ha llegado el individuo actual. No subestimemos al «ni-ni», ni al «millenial». Él ya «da que hablar», sin necesidad de esta entrevista

Un “selfie apañao” de Bolo Blas

Nombre completo: Bolo Blas (Iván Martín Torres). Lugar y fecha de nacimiento: Fuensalida, Toledo (20 de octubre de 1984). Residencia actual: Allí sigo,en Fuensalida, Toledo. Estudios: Magisterio de lenguas extranjeras… y tutoriales de Youtube. Ocupación actual: Sus labores digitales y del hogar. 

Qué le interesa. No provengo de el mundo de el arte tal cual. Soy una especie de producto de la era digital mezclado con la vida rural. Soy un «ni-ni» de pueblo que, como todo el mundo hace de manera más o menos consciente, se ha creado una doble personalidad en la red. En lo relativo a mi «arte», es un resultado de las dos personalidades.

Mi obra principal seria todo lo relacionado con «MuseuMofMotherArt», que es donde saco todo el encanto a los clichés y a veces horrores de la decoración clásica española. La mezcla de vivir en casa de mis padres, en un pueblo y bajo la dictadura decorativa de mi madre Mari Paz y su gusto por los tapetes, las flores de plástico para no tener que regarlas, las porcelanas del chino, las maderas aglomeradas pero forradas con aspecto de maderas más nobles, el gotelé tonos pastel me condujo al punto de sacarle una estética digital a todo eso. Se trata de cómo traer la estética «clásica» y más castiza a la era de los ordenadores, el Photoshop y los móviles con cámara. Es como tener un iMac pero con un tapete de bordado de bolillos encima de la pantalla.

Me fascina internet, no por la manera como nos permite comunicarnos, la información y todo eso, sino por lo gilipollas que nos hace ser. Me encanta ver cómo nos pasamos la jornada da intentando enseñar a los demás lo maravillosa que es nuestra vida, lo bien que nos va en el gimnasio y lo bien que comemos. Creo que hago una critica bastante frívola de lo que yo mismo hago: ya no vamos a ver monumentos, vamos a hacernos fotos delante de esos monumentos, sonriendo dejándolo de espaldas para enseñar que estamos ahí. Ns hacemos fotos delante de muchísimas cosas a las que damos la espalda porque lo que nos importa es enseñar nuestra buena cara, nuestra sonrisa que aguantamos durante dos minutos haciendo 20 fotos iguales para elegir después la mejor, y filtrada, si es posible. De verdad, me encanta ver cómo las redes sociales revelan lo egocéntricos que somos y el afán que tenemos por enseñar la cara continuamente en cualquier cosa (o el culo, las tetas o el paquete). Hay veces he visto fotos de comida en las que se ve un paquete o una teta, y me hacen pensar en cómo cojones se las ingenian para haber podido mezclar ambas cosas; las horas que hay detrás de esa foto, con intentos de que quede bien mientras la comida se enfría… Como te digo, amo internet; nos ha descubierto a nuestro gilipollas interior, el que estaba cohibido.Somos una sociedad gilipollas, y yo estoy entre encantado y horrorizado observándola.

Imagen del proyecto “MuseumofMotherArt”

De dónde viene. Trabajo principalmente con Espacio Ananas. Soy el amiguito becario que echa una mano cuando puede a las chicas Ananas. Nos conocimos hace unos años y congeniamos rápidamente, aparte de que entendemos más o menos esto del arte de la misma manera. Para mí, el mundo del arte tal cual es una cosa rancia y aburrida, pretenciosa; como que los artistas siempre quieren enseñarnos su rico e interesante mundo interior y sus profundísimas emociones.Yo no quiero expresar ni evocar; nada quiero entretenerme y, si puede, ser entretener. Y Ananas es el sitio que me entiende.

Aparte de eso, he estado en ferias, en dos Room Art Fair y en Jaal Photo con Factoría de Arte y Desarrollo. Creo que, como lo que suelo hacer son gifs pero impresos (imágenes lenticulares en movimiento o en 3D), puedo estar en todo tipo de ferias, aunque la verdad es que me aburren. No me gusta poner algo en un sitio esperando que alguien desconocido lo vea por casualidad y me de su aprobación. Realmente es más entretenido (si vuelvo a exponer) hacerlo para gente que sabe a lo que va, le parezca una mierda o una maravilla, pero que no va a pasar la tarde viendo miles de cosas y haciéndoles fotos para subir a sus redes sociales intentando enseñar a los demás que es una persona culta.

Te puedo contar que lo primero que hice fue en Barcelona, en el Kr Store de Krizia Robustella, y como sé que normalmente es mentira, además de un rollo, que la gente que va a ver lo que haces te diga continuamente lo maravilloso que eres y lo que le encanta todo, aproveché que muchos no me conocían para quedarme en la puerta diciendo a todo el mundo que salía: «Vaya puta mierda». Así veía quién me seguía el rollo y me daba su opinión real, sin saber que «esa puta mierda» era mía. Fue bastante guay criticarme a mí mismo.

Supo que se dedicaría al arte desde el mismo momento mismo en que… Según me dicen mis padres, te dedicas a algo en el momento en que ganas dinero con ello ,y ese momento aún no ha llegado… Es irónico que desde hace unos años soy oficialmente «artista», con la dentera que me produce esa palabra. «El artista» es una especie de ser egocéntrico que cree que tiene un rico mundo interior y se lo quiere enseñar a todo el mundo, para que el mundo vea lo especial que es. Yo, egocéntrico, lo soy más que nadie, pero me veo más una especie de «entretenedor», si existiera la palabra. Soy una especie de Emilio Aragón metido en el mundo de el arte

A mi madre, cuando le intento explicar estas cosas de que, por ejemplo, me entrevistáis para los medios y la prensa, ella me pregunta: «Pero, ¿tú que eres?». Le digo simplemente que soy como el Bertín Osborne de la era digital. Un tío que no se sabe bien que hace, pero ahí está. Tiene su talento y es querido y odiado a partes iguales. Hay gente que piensa que soy una maravilla de personajs, y otros, que soy simplemente gilipollas. Y supongo que me tengo que aguantar… Supongo que me dedico al arte cuando me doy cuenta de eso, de que hay gente que tú ni conoces pero ellos a ti sí; y que opinan sobre lo que tú haces, sobre ti mismo o tu obra.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? Pues, alguna cosa que no quiero que lean mis padres… Pero, a ver, nada sexual; no he tenido que enseñar la picha ni nada de eso. Pero sí intentar trabajar en la noche, que suena fatal de por sí pero que es bastante divertido.

Por otro lado, una vez casi la palmo por hacerme una foto. Me quería cubrir el cuerpo con sintasol,esta especie de vinilo adhesivo que imita a la madera, para una foto para MuseumOfMotherArt. En verano, a 40 grados,en La Mancha, en un patio sin sombra…Soy un genio, vaya, pues como la piel no me respiraba, me dio una crisis epiléptica. Casi la diño del calor. Me desmayé y empecé a hacer ruidos y cosas raras con la boca. Mi hermano y mi cuñada me quitaron rápido el vinilo de un tirón. Recuperé la conciencia y me hice la cera en todo el cuerpo de un solo tirón. Tuve el pecho sin un solo pelo unos dos meses.

Su yo virtual. Aparentemente, estoy eternamente conectado y lo sé y lo veo todo. Hasta me tatué un símbolo de Wifi en la mano. Pero no es así: sólo tengo Facebook y dos tumblrs, y ni siquiera tengo teléfono movil hace un año y pico. Me di cuenta de que estar eternamente conectado, esa sensación de que siempre tienes que hablar con alguien y contar todo a todo el mundo, era absurdo, una gilipollez que te crea un estado de tensión continua. Así que me lo quité de encima.

Nos pasamos la vida comunicando, siempre alerta, siempre disponibles, siempre dando una imagen,en busca de aprobación en internet. Es curioso cómo Internet en sí, en un principio, era como un mundo paralelo en el que podías ser lo que quisieras; un mundo sin límites a tus gustos o perversiones. Ahora, con los años, es todo lo contrario. Y nuestra búsqueda de una imagen aceptada nos hace ponernos un filtro. Todos queremos ser aceptados, políticamente correctos, saber de todo y siempre tener la opinión oportuna… Yo creo que hago lo contrario; ni siquiera leo lo que pongo. No corrijo las faltas de ortografía y soy disléxico. Pongo cualquier foto y cuento historias que no importan una mierda. No quiero agradar a la gente a la que le agrada todo y tengo cuidado también por no desagradar por desagradar. Es como que me gusta tocar las pelotas de manera simpática y poner cosas un poco más reales o… demasiado irreales. La búsqueda por agradar y gustar a nuestros contactos creo que nos crea frustración. Deberíamos quitarnos tanto filtro y tanta búsqueda de la perfección. La vida normal y mundana es bastante entretenida cuando no te pasas media hora averiguando si la foto que le has hecho a tu comida parece más cara con el filtro Valencia.

Dónde está cuando no hace arte. Ahora mismo no hago nada más. No me tomo nada de esto muy en serio, aunque creo que ya va siendo hora. En verdad, me gustaría dar alguna charla a estudiantes de arte para decirles que todo lo que han aprendido es una mierda, que las normas de cómo venderse son otra mierda y que el arte, para ser arte y para ser algo personal, no tiene que seguir ninguna norma. Que les jodan a sus disciplinas, a las normas, a las técnicas, a cómo presentar un porfolio, a tener que hacer un porfolio. Yo no tengo porfolio y aquí estoy. Que hagan lo que les entretenga de verdad y no se preocupen de a quién le gusta o no. Y aquí ya me tengo que parar los pies, que me estoy viendo como una especie de Ché Guevara de las artes. En definitiva: me parecería muy entretenido discutir sobre arte y el mundo virtual.

Le gustará si conoce a… Tengo un amigo y enemigo, que es mi secuaz en todo est: José Ballerzosa. Él es quien me ayuda a hacer lo que yo técnicamente no tengo ni puta idea. Yo no tengo formación: todo lo aprendo con tutoriales hechos por niños latinos en youtube o simplemente probando. Además, mis cosas no suelen ser bonitas o técnicamente impresionantes. Más bien lo contrario. Busco incluso ese efecto gracioso que te produce ver algo mal hecho, un photoshop muy evidente y forzado, y aun así suelo tener a Pepe (José Ballerzosa) como soporte para que haga las cosas todo lo mal que yo quiero.

Los dos venimos de La Mancha; yo, de Toledo y él, de Albacete. Y somos de la era digital,así que para «MuseuMofMotherArt» es muy fácil que entendamos los dos lo que queremos de resultado.

Mi referente es mi madre, que es mi antítesis. Ella y su manera de decorar. También la cultura de los «memes» en internet. Es una mezcla extraña.Pero en internet se producen millones de cosas al día, fugaces, muchas veces sin pretensión de ser arte. Supongo que me parece arte lo que es capaz de entretenerme, de llamarme la atención mas de cinco segundos… Creo que soy un «millennial» :/

Aparte de Jose, me encanta Eme Rock de Barcelona. Su obra y él mismo son difíciles de explicar. Creo que, al igual que dicen de mí, él es parte de su obra. En Madrid hay cosas como el estudio Bandiz que siempre tiene la habitación más chula en las ferias de arte. En Granada esta Bigote Sucio, que es un tío que toca todos los palos, desde la música hasta la pintura y la obra digital. Aunque no todo lo que me gusta es digital: me fascina el talento y la técnica de Javi al Cuadrado, aunque nunca consigo que me retrate. En pintura, Blanca Garcia. Y si salimos de España, y en un mundo en el que todo el mundo se cree fotógrafo por cumplir los 500 clichés para hacer fotos con su iPhone, destacaría a Eric Loizzo, que no es muy conocido por aquí, pero sus fotos son las únicas que tengo impresas y que de verdad me encantan: él es el f-o-t-ó-g-r-a-f-o.

¿Qué se trae ahora mismo entre manos? The Klein Press me edito el primer «MuseuMofMotherArt», y el propio editor ni lo sabe. He empezado con ideas y a hacer cosas para un volumen II, lo que le puede causar la ruina total si se llega a hacer como quiero.

Aparte, me gustaría hacer alguna especie de exposición colectiva sobre arte digital con mi querido Espacio Ananas, pero son solo ideas. Quiero hacer cosas con pantallas, muy grandes, a lo grande. Siempre me limita el presupuesto y es jodido tener que elegir entre ocio/comer/producir alguna cosa. Yo hasta ahora voy teniendo suerte y voy produciendo con ayuda de The Klein Press, pero siempre tengo un límite y todo lo que me gusta es caro de hacer.

¿Cuál es su proyecto personal favorito hasta el momento? Obviamente, el libro de «MuseuMofMotherArt» y todo lo que vino con él. De ahí me «especialicé» en impresión holografía en 3D y tengo una sucintas láminas que a veces lloro al ver lo bien que me quedaron. Para ser artista no hay que ser modesto, ¿no?

¿Por qué tenemos que confiar en él? Espero no aportar nada nuevo. ¡Qué presión! Nos obligamos continuamente a tener que ser la novedad, algo nunca visto, lo que no existía hasta ahora, y mira… Yo paso de eso. No se si invento algo, pero quizás lo que hago tenga mas gracia. Pero, irónicamente a la vez, si veo a alguien que me imita, le parto las piernas… Es difícil explicar: Algo así como «haz lo que te salga bien, aunque no sea novedoso… Pero no hagas lo que hago yo, hijo de puta».

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Si tengo que pasar la vez a alguien, molaría que fuera a Jose, que es de esa gente que siempre esta detrás en los proyectos. Molaría que contase lo que sufre siempre siendo el número 2. Aquí todos tenemos mucho afán de protagonismo. Es hora de que hablen los pipas, las sombras.

Texto publicado en ABC.es el 14 de febrero de 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *