Destituciones en Casal Solleric y Patio Herreriano. Dimisión en la Fundación Seoane

Octubre, un mal mes para ser director de centro de arte en España

El mes se cierra con las destituciones de Cristina Fontaneda en Patio Herreriano (Valladolid) y Fernando Gómez de la Cuesta (Casal Solleric, de Palma), así como la dimisión de David Barro al frente de la Fundación Luis Seoane en Galicia

Cristina Fontaneda, ex directora ya de Patio Herreriano
Cristina Fontaneda, ex directora ya de Patio Herreriano

Este mes de octubre se saldará hoy con la salida de tres directores de centros de arte en España por razones muy diversas. Son los casos de Cristina Fontaneda, responsable de la dirección del Museo Patio Herreriano en ValladolidDavid Barro, que dimite como director gerente de la Fundación Luis Seoane en La Coruña; y Fernando Gómez de la Cuesta, director de la Fundación Palma Espai d’Art (FPEA), cuyo organismo más visible es el Casal Solleric de Palma de Mallorca.

Quizás el caso que más sorpresa ha causado (y también un gran revuelo) ha sido el de este último, sobre todo si se tiene en cuenta que accedió al cargo hace menos de 50 días tras imponerse en un concurso público en el que fue seleccionado por un jurado profesional. El Ayuntamiento de Palma decidió despedir a comienzos de semana a Gómez de la Cuesta por boca de su concejal de Cultura, Llorenç Carrió (Mes per Palma), quien se encargó de alegar la existencia de «sospechas de incompatibilidad» entre la función del ya ex director del centro como responsable del Solleric y otros «proyectos personales a los que se ha dedicado en este tiempo». El edil también adujo que «tampoco se han seguido los procedimientos administrativos estipulados por ley en una administración pública y los propios estatutos de la Fundación».

Tal y como informa Efe, la destitución de Gómez de la Cuesta, adelantada por Carrió a varios medios de comunicación, ha sido ratificada hoy por el patronato de Palma Espai d’Art, un organismo en el que el Ayuntamiento cuenta con mayoría. Curiosamente, esas actividades incompatibles a las que se refiere el consistorio lo son de promoción de artistas mallorquines (la participación de Alelí Mirelman en el programa Confluencias, en Santander; la adjudicación de una beca del programa EmerGente en Torremolinos a María José Ribas; y la inclusión de Laia Ventanyol en el I encuentro de Arte Contemporáneo de Lanzarote programado para noviembre) que, en su opinión, no contaron con la aprobación expresa de la comisión ejecutiva. Tres proyectos de promoción que, siempre según la versión municipal, se abrían cerrado antes de que Gómez de la Cuesta asumiera la dirección del Solleric y con la utilización del nombre del centro, pero sin la autorización de una comisión y sin publicitarse por los cauces oficiales.

Fernando Gómez de la Cuesta (Fuente: Facebook)
Fernando Gómez de la Cuesta (Fuente: Facebook)

Por otro lado, y tal y como detalla la prensa local, el área de Cultura del consistorio de Palma considera que el ex director habría incumplido dos mandatos: no presentar el plan de actuación 2016-2017 de la fundación, así como no entregar un calendario de actuación para poner en marcha el proyecto de Ses Voltes, espacio dependiente de la Fundación. La decisión fue comunicada a Gómez de la Cuesta en una reunión llevada a cabo con él mismo el pasado lunes con el fin de acabar con el contrato de mutuo acuerdo, y que finalizó con la negativa del primero, que guardó silencio durante unos días para poner el caso en manos de su abogado.

Las reacciones no se han hecho esperar. Tanto en redes sociales (donde profesionales del sector se solidarizaron con Gómez de la Cuesta esgrimiendo argumentos del tipo «malas prácticas», «despido prematuro y sospechoso» e «injerencias políticas»), como en el plano real. No en vano, el concejal ya tuvo que retractarse de ciertas declaraciones en las que aseguraba que había recibido quejas de la gestión del ex director «de gente de la casa», lo que obligó a una reunión de Carrió con el equipo del Casal en la que este le dejó claro «que las relaciones con Gómez de la Cuesta eran inmejorables y que nunca se les había preguntado por tales cuestiones».

En Valladolid no solo está en juego el puesto de director. También la continuidad del museo

No quedó ahí la cosa: La Asociación de Artistas Visuales de las Islas Baleares (AAVIB) ha tomado partido y ha pedido hoy el cese de Llorenç Carrió como concejal de cultura de Palma por el despido, el cual ha sido ya ratificado por el patronato de Palma Espai d’Art, un organismo en le que el Ayuntamiento cuenta con mayoría y del que la asociación ha dimitido en señal de protesta. La agrupación ha hecho público un manifiesto, con el respaldo de otras entidades del sector y de miembros del jurado que designó a Gómez de la Cuesta, en el que se lamenta la decisión unilateral de la concejalía, a la que se le reprocha «ineficacia» y «escasa actividad», así como se rechaza el informe jurídico presentado al patronato para desautorizar al ex director del Solleric.

De la Cuesta también ha utilizado los medios de comunicación locales de la isla para romper su silencio. En ellos ha expresado como todos sus esfuerzos durante este mes largo se centró en dotar de actividad al Solleric y dar visibilidad a la Fundación y a la plástica balear (“ser agente activo en la exportación de su talento”), así como acusa de malas artes (en las formas y los procedimientos) a los responsables de su cese. La única lectura positiva que hace de todo esto es que su caso sirva para que no se vuelva a producir algo similar y el haber notado el calor del sector del arte, que le ha apoyado en todo momento.

También desde este lunes se hizo efectiva la dimisión de David Barro como director gerente de la Fundación Luis Seoane, en La Coruña, decisión ya comunicada a los miembros de su patronato el pasado mes de julio y que saltó a la luz el 11 de octubre a través de un comunicado que el propio Barro hizo público utilizando como vía el medio de comunicación, Dardo News, que él mismo había dirigido desde 2006 hasta su nombramiento como director, cuando se impuso en un concurso público a otros 37 candidatos.

En el mismo, Barro agradecía la confianza en él depositada para esta responsabilidad, pero esgrimía varias razones que le impedían continuar al frente de la institución. Entre ellas, la imposibilidad de convivir compartiendo la dirección con la directora, Silvia Longueira, «lo que sería aceptar actitudes graves e inaceptables» por cualquier profesional defensor de los códigos de buenas prácticas. Más allá de su nombramiento sin concurso y por imposición política al Patronato, Barro reprobaba «la actitud de querer aferrarse a un cargo de manera vitalicia utilizando métodos poco éticos como realizar grabaciones no consentidas a una serie de patronos». Así mismo, el ex director gerente afirmaba haber recibido lo que considera injerencias políticas en los últimos meses por parte del Presidente del Patronato, que encargó a la directora actos y exposiciones sin la aprobación previa de este organismo, ni la del director gerente.

La promoción del arte balear, entre los argumentos para echar a Gómez de la Cuesta de Casal Solleric

Por último, Barro hacía alusión a la delicada situación económica de la Fundación, que abonaba dos sueldos de dirección y que tuvo que hacer frente al coste que supuso el despido nulo de Longueira (más de 144.000 euros) para lo que tuvo que pedir un crédito, lo que afectó al retraso, si no cancelación de exposiciones, mientras veía recortado su presupuesto por parte del Ayuntamiento coruñes. Por su parte, el gobierno local negó las injerencias y aseguró su compromiso con la institución, afirmando además que, lejos de hacer recortes, «está estudiando hacer inyecciones económicas ante los patentes problemas de gestión de la institución».

David Barro (a la derecha) en una presentación de ARCO'08
David Barro (a la derecha) en una presentación de ARCO’08

Crónica de otra muerte anunciada era la de Cristina Fontaneda al mando del Patio Herreriano en Valladolid. A comienzos de mes, el patronato del museo aprobó su cese cumpliendo lo aprobado previamente en una moción del pleno municipal del 6 de junio presentada por Sí Se Puede, en la que se recogía la intención de sacar a concurso la dirección del centro, aplicando así las buenas prácticas a través de un mecanismo abierto y transparente, que valorara la experiencia y formación de los candidatos, pero que aún no tiene fecha. Ello suponía dar portazo a la gestión de Fontaneda que, llegó a su puesto en 2006 en sustitución de Teresa Velázquez, que renunció al mismo.

No son estos buenos tiempos para el Patio Herreriano, que en esa misma reunión del patronato decidió postergar hasta el mes de febrero (la última fecha límite era el 15 de octubre) la decisión de la permanencia o no, y en qué términos, de la Colección Arte Contemporáneo que alberga el museo, razón de ser del mismo. Una mala decisión a este respecto dejaría a la ciudad no sólo sin directora del centro (lo que ya está consumado), sino, incluso, sin su espacio de arte.

Todos estos casos han superado las reacciones en sus respectivos ámbitos locales. De esta forma, El IAC (Instituto de Artes Visuales) ha enviado a los medios sendos comunicados en apoyo de Fernando Gómez de la Cuesta (con fecha del 27 de octubre de 2016) y David Barro (remitido el 14 de octubre) mientras que prepara para este miércoles otro junto a las asociaciones de ámbito nacional sobre la situación en el Patio Herreriano.

Texto actualizado del publicado en ABC.es el 27 de octubre de 2016

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