El colectivo Leo Pardo lanza “Madre”, su nuevo fanzine

«MADRE» no hay más que una: la de Tania Pardo y sus hermanos «fanzineros»

Hace unos meses, la comisaria Tania Pardo y sus hermanos pequeños pusieron en marcha un «fanzine» que retaba a los artistas españoles a reflexionar sobre la familia. La semana pasada se presentó «MADRE», su número uno, con un concierto

Portadas de los dos fanzines de Leo Pardo

Quien más y quien menos, tiene una familia peculiar. Algunos incluso, de niños, a falta de parientes excentricos, se inventaron hermanos imaginarios. El de Tania Pardo «nació» hace bien poco, un par de años atrás, pese a la edad de la comisaria, que roza ya la cuarentena. El caso es que el pequeño Leo (que así lo llamó) empezó muy pronto a «dar sus primeros pasos», que ahora se concretan en un segundo fanzine… Pero creo que les estoy liando.

En realidad, Leo Pardo es el pseudónimo bajo el que Tania y dos de sus hermanos, los de verdad, Elisa y Miguel, se plantearon hace un tiempo organizarse como colectivo y poner en marcha un curioso proyecto editorial: «Tanto Elisa como Miguel, mis dos hermanos pequeños por parte de padre, han sido siempre personas muy creativas. Eso hace que ambos sacaran adelante un fanzine anterior, que llamaron Pipas, y con el que se divirtieron mucho. Ahora, los tres juntos hemos desarrollado una nueva publicación que es nuestra pequeña locura, nuestra manera de enfrentarnos a lo que entendemos por familia», explica Tania Pardo.

Aportación de Antonio Ballester Moreno

Cuando los hermanos Pardo formaron su colectivo, compusieron su propio manifiesto para explicar su «política de resistencia» y «su militancia cotidiana». Por entonces, las ganas de enredar y su deseo por experimentar y encontrar modelos alternativos dinámicos les llevó a apostar por diversos formatos («un concierto, un fanzine, una charla, un grito, una conferencia, un salto…», escribían): «Con el tiempo, nos hemos dado cuenta de que la autoedición es realmente nuestro medio».

El nuevo fanzine, elaborado, según sus responsables, «con estrategias de guerrilla doméstica», tiene como filosofía reflexionar sobre cada uno de los miembros que componen una familia cualquiera. Para ello, tanto Tania como sus hermanos invitaban a una serie de artistas que o bien ya habían trabajado sobre el tema como concepto o a autores que les seducían y a los que les ponían esta premisa como reto: «Hacemos esto porque nos apetece, sin periodicidad ninguna. Nos lo financiamos nosotros (en realidad es el padre de los Pardo el que lo paga todo) y lo distribuimos nosotros. No nos interesa que nos ayude económicamente nadie porque lo que queremos es que sea un proyecto muy libre, muy cuidado, en el que lo que prime sea la relación con los artistas, el feedback que recibimos de ellos».

El número cero de la revista, al haber sido elaborado por «el hermano pequeño» y ser la primera vez que salía a la calle, estuvo dedicado a todos los renacuajos de la familia. Recibió el título de Narraciones fragmentadas, nombre homónimo de la exposición que Tania comisarió junto a Cristina Anglada para Jugada a 3 Bandas, y fue presentado con una merienda en el estudio de la artista Paloma Gámez. Los Pardo reconocen que desde esa puesta en escena en pañales al actual número uno, MADRE (por estar dedicado a nuestras progenitoras), muchas cosas han cambiado: «La publicación actual es una joya, muy cuidada, de colección. Hemos encontrado una imprenta estupenda y qué decir de las colaboraciones». Una vez más, el fanzine es un producto en el que prima lo visual sobre lo textual. De él se han editado 400 ejemplares numerados, que el día de la presentación se vendieron al precio simbólico de 5 euros en un intento de cubrir gastos.

Aportaciones de Philip Froelich y Nuria Fuster

MADRE es ahora un monográfico en el que ha participado un plantel de artistas de lujo, hasta 28 autores: «Algunos le han demostrado a la madre su amor infinito, como Warhol. Otros la han odiado e insultado, como hicieron en su día Leopoldo María Panero o Dalí», resumen sus responsables. Autores como Julio Falagán, Juan Zamora, Fermín Jiménez Landa o Juan López, que participaron en Narraciones fragmentadas, ceden el testigo ahora a otros como Luis Pérez Calvo (que convierte a las mamás en superhéroes), Taxio Ardanaz (que recuerda su lactancia), Ángela Cuadra, Antonio Ballester Moreno (cuya caligrafía infantil conmemora que «la felicidad es mamá») o Nacho Martín Silva (que hace un collage de la matriarca ideal). Ellos, como Javier Velázquez Cabrero (que en su día llamó a las mamás de otros artistas para hablar bien de sus hijos) o Cristina Garrido (a la que un galerista le dijo que las mujeres embarazadas no venden en ferias), tienden a ocupar cada uno una página tamaño A-4 de la publicación. El «pago» por su participación suele ser una merendola o un evento sorpresa, pues de lo que se trata es de pasarlo bien sin ánimo de lucro. Julio Adán, Elena Alonso, José Díaz, Víctor Jaenada y Miguel Ángel Tornero son otros de los artistas que aceptaron el reto.

Aportaciones de Taxio Arganaz y Ángela Cuadra

Este último número del fanzine ha tenido, si cabe, una presentación más especial que la de su predecesor: «Organizamos un concierto de rock el pasado 30 de enero en uno de los espacios emblemáticos del género en Madrid: la sala Rock Palace». Los músicos, cuatro viejos amigos; cuatro «padres» que años atrás formaron parte de la escena musical madrileña de la última década y que integraron bandas como Barón Dandy, Billy the Monster, Angry Horses o Lipstick. Las dotes persuasivas de Leo Pardo consiguieron volverlos a reunir bajo el nombre, por unas horas, de PADRE: «De esta manera –comenta Tania– PADRE presentó a MADRE, con un discurso que ponía los pelos de punta».

El saber hacer del colectivo y las buenas artes de Tania Pardo ha conseguido que algunas tiendas se interesen por el fanzine y se hayan animado a distribuirlo: «Hemos recibido el apoyo de Swinton & Grant y también de La Integral, que ya nos ayudó con el número cero. Pero tampoco queremos que esto se nos vaya de las manos. La revista es un delirio familiar, algo que nos divierte, y queremos que así siga siendo. MADRE, de hecho, es un regalo a nuestro padre». En él, Miguel colabora como artista con una intervención. Elisa se encarga de la portada y la maquetación, Tania pone los contactos… Y ya tienen en mente las futuras apariciones: «A MADRE le seguirá, Padre, y a este Hijo, Cuñado, Primo… Queremos cubrir todo el espectro familiar pero desde la poética descreída y el desencanto que nos caracteriza respecto a esta cuestión». Larga vida a esta «oveja negra» de la familia.

Foto del colectivo promotor de Madre

Texto publicado en ABC.es el 6 de febrero de 2015

 

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