En el estudio de Anthony Stark

Anthony Stark: huir y regresar al lugar de trabajo

Si puede elegir, Anthony Stark prefiere trabajar en solitario. Pero ahora comparte estudio con un amigo de toda la vida: el también pintor Juan Manuel Fernández-Pinedo. A este lugar acude cuando tiene algo que contar. Y de él se aleja para buscar inspiración

Anthony Stark en su estudio madrileño (Foto: Ernesto Agudo)

Gris, Limpia y Bicha tienen claro que, en el entorno diáfano en el que nos encontramos, no hay espacios acotados, pese a que es fácil discernir que son dos los artistas que trabajan allí. Gris, Limpia y Bicha son tres gatas, cuyo dueño, Juan Manuel Fernández-Pinedo, es el mismo que el de este estudio en Carabanchel en el que recalamos esta mañana. Por eso no les suene extraño si les digo que una de ellas descansa remoloneando sobre el alféizar de una ventana, junto a los útiles de pintor de su amo, mientras otra se agazapa en la zona destinada a almacenaje de obras, y es imposible localizar a la tercera, que escapa por la gatera de la puerta de atrás. Continuar leyendo “En el estudio de Anthony Stark”

“Darán que Hablar”: Ana H. del Amo (escultora)

«Soy bastante celosa de mis piezas. Si por mí fuera, estarían todas a mi lado»

Dos momentos de duda tuvo Ana H. del Amo sobre su labor. De haber renunciado, nos habríamos quedado sin una de las mejores promesas de la plástica nacional. Este año le llueven los reconocimientos. Ella ya es de las que «Darán que hablar»

“Selfie” de Ana H. Amo

Nombre completo: Ana H. del Amo. Lugar y fecha de nacimiento: Cáaceres, 3 de octubre de 1977. Residencia actual: Cáceres. Estudios: Bellas Artes en Barcelona. Ocupación actual: Artista.  Continuar leyendo ““Darán que Hablar”: Ana H. del Amo (escultora)”

Si el Premio Turner fuera español…

¿Quién ganaría el Turner si este fuera un premio español?

A principios de mes se fallaba el Turner 2016, el premio artístico más mediático y polémico. ¿Cómo sería este galardón si se organizara en España? ¿Quién se alzaría con él? Sobre estos asuntos se pronunciaron los expertos en un reportaje en 2013 que ahora recupero para el blog

Carlos Aires en su taller

En diciembre de 2013, la francesa Laure Prouvost ascendió al Olimpo de los creadores laureados con el Turner. Hasta el día anterior a la fecha de la concesión de su galardón, era una desconocida para el gran público. Esa semana de otoño tenía su hueco en los periódicos e informativos de medio mundo. Así de poderoso es este galardón, creado en 1984 para reconocer la mejor exposición de un artista de menos de 50 años residente en el Reino Unido. Continuar leyendo “Si el Premio Turner fuera español…”

“Habitar el espacio” (Lázaro Galliano) y “Casa-Estudio-Calle-Barrio” (CentroCentro)

Como en casa, en ningún sitio

Dos exposiciones en Madrid reflexionan sobre los conceptos de casa o vivienda: la del coleccionista, en la Fundación Lázaro Galliano (“Habitar el espacio”), y la del artista, a veces taller, en CentroCentro (“Casa-Estudio-Calle-Barrio”)

Uno de las aportaciones de Juan Ugalde a "Casa-Barrio-Calle-Estudio"
Uno de las aportaciones de Juan Ugalde a “Casa-Barrio-Calle-Estudio”

A lo largo de los últimos años, artistas contemporáneos de diferente pelaje han ido dialogando con la colección histórica del Museo Lázaro Galdiano. Nadie hasta ahora lo había hecho con el edificio, con su Historia. Ese es el reto que se plantearon Alicia Ventura (asesora de la colección DKV) y Amparo López (conservadora-jefe del centro) cuando decidieron mostrar parte de los fondos del primer conjunto insertos entre los del segundo, de forma que esto no fuera una nueva «colonización» de un espacio concreto –centro de arte, sala de exposiciones– por una colección más. La selección tendría que tener un discurso, un sentido.

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Caniche Editorial promueve las “Obras completas” de Guillermo Mora

Guillermo Mora indulta los libros olvidados de su biblioteca para el proyecto «Obras completas»

La iniciativa, una invitación de la editorial Caniche, se convierte en un reto para el creador madrileño, ya que se trata de su primera incursión en el ámbito del libro de artista

Una de las piezas de "Obras completas" de Guillermo Mora
Una de las piezas de “Obras completas” de Guillermo Mora

Nos ha pasado a todos, sobre todo a los «ladrones» de libros, a los que nos puede el ansia por poseer y acumular y no hemos caído en la tentación digital del e-book; a los que entienden el libro como un objeto venerable: títulos y títulos que se hacinan en las librerías personales, que cogen polvo y generan dobles y terceras filas ante la imposibilidad de volver a ellos o de tener el tiempo suficiente para tan siquiera ojearlos –u hojearlos– por primera vez. El artista Guillermo Mora (Alcalá de Henares, 1980), les ha buscado una solución.

Mora los señala con su dedo artístico e inicia la criba: «Libros que no entiendo; libros que llegaron a mis manos sin saber cómo; libros que compré para regalar pero nunca me atreví; libros que me regalaron sin conocerme lo suficiente; libros de un periodo de mi vida… Libros, en definitiva, de los que ya aprendí y que se cierran para no volverse a abrir». Estos volúmenes son los que han comenzado a abandonar los estantes de su librería para convertirse, manipulados, en la materia prima de la primera incursión de este autor en el ámbito del libro de artista.

Porque, «Obras completas», título de la propuesta, nace de una invitación de la editorial Caniche para generar un libro-objeto, que Mora acepta al parecerle muy sugerente y con la que otorga una segunda vida a todos estos textos olvidados. De esta manera, el joven pintor los interviene con pintura atrapando sus contenidos y obligando a algunos de ellos a estar junto a otros de manera forzada, envolviendo sus mensajes y encapsulándolos para siempre.

El resultado son veinte obras únicas en las que la pintura, que retuerce las páginas de los volúmenes, a los que dota de nueva forma, no funciona como imagen sino como materia que cubre y encierra. Mora explica que el proceso de elaboración es lento y dilatado en el tiempo, ya que son las diferentes capas de pigmento las que determinan el grosor de las piezas e imposibilitan que sus páginas se vuelvan a abrir más. De forma que estos van ganando volumen al ser sumergidos en cubos de pintura de diferentes colores, siendo necesario esperar a que esta se solidifique antes de continuar el ritual.

Una de las piezas de "Obras completas" de Guillermo Mora
Una de las piezas de “Obras completas” de Guillermo Mora

Confiesa el artista que su referente está en el «Fahrenheit 451» de Truffaut (que a su vez era la adaptación de otro texto básico, el de Ray Bradbury), «en el que los libros eran quemados en pilas en un intento de destruir la cultura. Quizás lo que yo he hecho ahora, para un librero, sea un sacrilegio, otra forma de destruir un libro; pero lo que a mí me interesa de ellos es su estructura como objeto, o su título o la infrmación que aporta su cubierta, para darle una nueva lectura».

La propuesta, con sus 20 obras únicas, protéicas, con intimidatoria presencia, es vista por Mora como una posible nueva vía que se abre en su trabajo. Y lo que más destaca de ella es su parte azarosa: «En ocasiones, la pintura invade el papel y hay algo que se escapa de la idea inicial y de mi control, como si el libro cobrara autonomía. Las páginas se doblan, y la pintura las transforma en un nuevo ente».

Catálogos de exposiciones y de ferias; textos de Hans Ulrich Obrist, de Goethe, de Panero; en español, italiano o inglés, asoman ahora tímidamente por los resquicios que dejan las densas capas de pintura, en ocasiones craqueladas. «Para mí, lo más importante de todo esto es la nueva lectura que realizo yo mismo de mis propios libros. Todo esto me ha llevado a analizar por qué me desprendo de esos títulos y cómo el arte les otorga una nueva vida –explica el artista–. En ese sentido, el resultado no es tan destructivo. Mi intención es positiva».

El proyecto de Guillermo Mora es la tercera de las iniciativas llevada a cabo por esta joven editorial, que sólo tiene seis meses de andadura; tiempo suficiente para desarrollar interesantes propuestas con MAIO y Taller de Casquería (en esa ocasión, «The Way Things Go», con sus tapas de gotelé, era un proyecto expositivo comisariado por Paula García-Masedo contenido dentro de un libro); y conMateo Navarro (del que han editado su primer poemario, «Ready Made»). Y aunque la presentación de la aportación del madrileño tuvo lugar el pasado jueves 19 de mayo en Madrid, en la Imprenta Municipal de la calle Concepción Jerónima, dieciocho de las piezas propuestas ya estaban reservadas, a un precio cada una de ellas de 1.000 euros. Ya pueden darse prisa, pues, es política de esta firma no realizar «segundas ediciones».

Una de las piezas de "Obras completas" de Guillermo Mora
Una de las piezas de “Obras completas” de Guillermo Mora

Texto publicado en ABC.es el 19 de mayo de 2016