Jorge Galindo. “Reinterpretada III”. Museo Lázaro Galdiano

«Volvemos a vivir una época muy negra para el arte en España»

El pintor Jorge Galindo es el encargado de releer la colección del Museo Lázaro Galdiano desde el arte contemporáneo. Y su apuesta nos lo descubre a él mismo como coleccionista, además de como forofo de la pintura

Jorge Galindo en el montaje de “El gran juego”, en la Lázaro Galdiano (Foto Isabel Permuy)

Tercer capítulo de «Reinterpretada», el programa comisariado por Rafael Doctor para que el arte contemporáneo dialogue con la colección del Museo Lázaro Galdiano, y había que darle una vuelta de tuerca al proyecto. Por eso, tras Enrique Marty y Santiago Ydáñez (¿para cuándo una mujer?), Jorge Galindo, el artista que se toma muy en serio lo de no tomarse en serio la pintura, es el convocado. En el antiguo salón de baile, una gran intalación de su factura homenajea a una publicación ligada a esta casa (la revista Goya); y en el resto del edificio, no obras de su mano, sino de su propia colección, así como ejemplos de sus innumerables colecciones (discos, vinilos, libros…), le hacen un guiño a los tesoros de Galdiano. Bienvenidos a este «caos controlado». Continuar leyendo “Jorge Galindo. “Reinterpretada III”. Museo Lázaro Galdiano”

Rafael Doctor, al Centro Andaluz de Fotografía

Rafael Doctor, a un paso de dirigir el Centro Andaluz de la Fotografía

El nombramiento, que aún no es oficial, supone el regreso del ex director del MUSAC a la dirección de una institución artística en España

Rafael Doctor en una imagen de archivo

Aún no es oficial (la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía no se ha pronunciado, y el protagonista de la noticia reconoce que  todavía no se han puesto en contacto con él), pero ya empieza a barajarse el nombre de Rafael Doctor como próximo director del Centro Andaluz de la Fotografía, cuya sede se encuentra en Almería. La comisión de expertos creada para elegir al nuevo director de este espacio se reunió el pasado 21 de febrero (en plena semana de ARCO) y decidió volverlo a hacer este mismo lunes, el primero de marzo, cuando se tomó la decisión. Continuar leyendo “Rafael Doctor, al Centro Andaluz de Fotografía”

“Alégrame esas Pascuas 2016”

Los artistas vuelven a felicitarnos la Navidad y el Nuevo Año

Por segundo año consecutivo nos hemos propuesto felicitarnos estas fiestas que se nos avecinan y desearnos buenos augurios para el 2017 de forma creativa y original. Eso es “Alégrame esas Pascuas”. He aquí los resultados  de esta edición, que ya está cerrada

Javi Caleja: “Jesús, María y José”. Dibujo

En este post se almacenan las aportaciones a una iniciativa que nació en Facebook en 2015 y que el año pasado consiguió reunir en su primera edición más de cien entradas. ¡Gracias a todos por participar! Lo habéis podido hacer vía mail hasta el 23 de diciembre enviando vuestra imagen en jpg o formato vídeo mp4 a javierdiazguardiola@gmail.com.

Un saludo a todos Continuar leyendo ““Alégrame esas Pascuas 2016””

Entrevista a Pierre Gonnord

«Manejo realidades en vías de extinción»

El Museo de la Universidad de Navarra invitó a Pierre Gonnord a bucear en sus fondos fotográficos. Así nació «De Laboris», proyecto que coincide con una muestra en el Centro de Arte de Alcobendas, fruto de su premio internacional

Pierre Gonnord en su estudio madrileño (Foto: Angel de Antonio)
Pierre Gonnord en su estudio madrileño (Foto: Angel de Antonio)

Está a punto de viajar a Francia para retratar para uno de los FRAC a un equipo de rugby. Y esta nervioso:«No sé hacer fotos en diez minutos. Necesito convivir con la gente». Nos reunimos en su estudio en Madrid, un espacio en desuso por la misma razón. Pierre Gonnord, nacido en Francia (1963), pero español de corazón, acaba de presentar su propuesta para el programa “Tender puentes” del Museo de la Universidad de Navarra, que incluye novedades (como su aproximación al vídeo), mientras remata el montaje de una pequeña retrospectiva en el Centro de Arte de Alcobendas, fruto del premio que le concedió esta institución. Así afronta estos y otros retos. Continuar leyendo “Entrevista a Pierre Gonnord”

Capital Animal: Burradas, monerías y cochinadas

Nunca está de más tomar conciencia sobre nuestra relación con el resto de animales. Ese es el propósito del festival «Capital Animal», en Madrid, cuyos contenidos, a veces, llenan demasiado la cabeza de pájaros

Una de las fotografías de "Soy tú", serie de Amparo Garrido en "Animalista"
Una de las fotografías de “Soy tú”, serie de Amparo Garrido en “Animalista”

Partamos de la base de que “Animalista”, en La Casa Encendida (hasta el 12 de junio), no es una exposición de arte, por mucho que a su comisario principal, Rafael Doctor, le guste decir que dentro de cada persona hay un artista. Es un proyecto plural y activista, bienintencionado y combativo, del que forman parte un buen número de artistas, pero no solo ellos, y no todos tan buenos. De hecho, y con diferencia, su mejor propuesta es la de un médico, Alejandro Garrido, cuya aportación, titulada “¿Quieres que hablemos?” propone sin dogmatismos ni aspavientos pautas para afrontar el debate de un tema, el de la defensa animal y todos sus aledaños (veganismo, caza, tauromaquia, determinadas propuestas de ocio como los circos o los zoos…), que levanta pasiones enconadas.

Decíamos que no puede ser entendido como proyecto artístico porque, de ser así, hay errores de bulto que no podríamos pasar por alto. Uno de los más llamativos, el de la disposición de las obras en su primer apartado, el que los comisarios han dejado en manos de Enrique Marty (responsable del montaje) y que ellos entienden como una especie de gabinete de museo antiguo con más de 200 obras que tapían literalmente las paredes, en un deseo de mostrar la fascinación que el «animal humano» (la terminología empleada, en ocasiones, resulta pueril) siente por los «animales no humanos». Y entonces aquello se convierte en un tótum revolútum (sin cartelas) en el que cualquier obra de cualquier autor que tenga a un animal como icono tiene cabida, independientemente de la calidad, el tamaño o el número.

Fotografía de Quique Carbajal para "Otras tauromaquias"
Fotografía de Quique Carbajal para “Otras tauromaquias”

Si se ha tenido la suerte de presentar una obra monumental como la de Alfonso Galván o Santiago Ydáñez, o varias de prestancia como las de Pierre Gonnord o Amparo Garrido (la segunda pregunta sería por qué sus primates y sólo sus primates son «indultados» del maremágnum en paredes blancas, cuando desde la cartelería de la fachada ya se nos advierte de que no se debe hacer diferenciaciones entre especies), enhorabuena: serán fácilmente localizadas. Son muchos los artistas que me preguntan por redes si he visto en tal escenario sus obras, y a todos les he de contestar lo mismo: creo que no. Y mucho menos admirar sus matices si estas me quedan a tres metros de la cabeza (y yo soy bastante alto). Reconozco que lo que yo sentí fue el mismo aturdimiento que un niño en una pajarería, donde las jaulas ahora eran los marcos de los cuadros y las fotos.

En la segunda parte de la muestra –acto central del programa Capital Animal, promovido por la plataforma homónima)–, en una habitación enfrentada, es tiempo de agitación; de violencia, esclavitud y tortura animal y del surgimiento de nuevas preguntas. Se nos dice, por ejemplo, que es el sistema capitalista el que sustenta estos comportamientos, mientras en uno de los vídeos proyectados se reproduce el sacrificio de perros para su consumo en un mercado presumiblemente chino. ¿Por qué en este sector, por ejemplo, faltan cartelas o las de los dibujantes e ilustradores no incluyen datos? Porque, sinceramente, la viñeta de Forges del toro que se interroga sobre el porqué de su situación sería valiente en 1970 o 1980. En 2016, es una bobería. Y lo peor es que la misma ilustración (junto a otras, estiradas hasta la ruptura de los pídeles de los “originales”) se repite en citas como la de la Calcografía Nacional (“Otras tauromaquias”, hasta el 25 de mayo), donde volvemos a encontrarnos con buena parte de los artistas convocados aquí (podría decirse que, vista una muestra, vistas las dos: El Roto, Forges, Malagón, Santiago Talavera, Miguel Scheroff, La Ruina y Jaime Alekos…).

"Cosmos", fotografía de Ruth Montiel Arias ("Animalista")
“Cosmos”, fotografía de Ruth Montiel Arias (“Animalista”)

En algunos casos, es el contexto el que determina la lectura negativa, como en las fotos de “La caza del lobo congelado”, de Ricardo Cases, de igual forma que (y eso lo sabe cualquier estudiante de audiovisuales), una música bien elegida aporta un dramatismo a imágenes que quizás no contuvieran esa intención, como en algunas de los vídeos del tándem La Ruina & Alekos. ¿Y dónde supera la pretensión periodística para convertirse en reflexión artística un vídeo sobre mataderos como el de Antonia Valero y Fabiola Simonetta? En la misma sala, obras poderosas como la mirada «humanizada» de Ruth Montiel, junto a las de Carmela García, colgadas de cualquier manera, y propuestas realmente menores.

En el tercer ámbito, el de Garrido, algunas «respuestas», que yo llamaría «propuestas» para intentar subvertir, o al menos corregir, determinados comportamientos (junto a actitudes que en absoluto buscan convencer al otro sino imponer lecturas unívocas): como las soluciones textiles sintéticas de Herida de Gato o los refugios de Wings of Heart o Gaia, al lado de acciones menos hortodoxas (como la declaración de Trigueros del Valle, en Valladolid, en el que los animales tienen los mismos derechos que los seres humanos, toque lleva a preguntarse muchas cosas) u obras, como las de Lidia Toga, Sergio Ojeda o Montse Carballo (la de esta última, casi no se puede contemplar debido al espacio de consulta que le han colocado delante), que podrían estar aquí o en la sala anterior (de hecho, no sabemos muy bien por qué se incluyen en este sector).

Dibujo de Santiago Talavera para "Otras tauromaquias"
Dibujo de Santiago Talavera para “Otras tauromaquias”

Volvemos a la Real Academia de San Fernando, donde las tintas se cargan contra la tauromaquia, y se aprovecha el doscientos aniversario de los grabados de Goya sobre esta temática para hacer una relectura de su genio, que, sinceramente, hace aguas. Dicen los organizadores que si el de Fuendetodos viviera ahora sería «el máximo defensor contra esta barbarie». Hombre, eso, o un artista con “off-shorts” en Panamá (como hemos visto que existen), o un concursante de Gran Hermano haciendo “edredoning”. Jugar a los futuribles es peligroso y tendencioso. De hecho, la lectura de algunos de los títulos de sus obras (que se mezclan con las de María Cañas, que hace fiesta, con su habitual material de archivo, de las heridas del animal «humano» torero; Eider Agüero y su noción equivocada de psicópata; o Eva Máñez, que con sus fotos de aficionados no sabemos si ensalza o denuncia), lo descubren como un gran conocedor de la lidia. Sí hay que reconocerle a esta cita un temperamento más calmado y la capacidad para abrir el abanico a otras actividades en teoría igual de censurables como el uso de reses en fiestas locales (el adjetivo «religiosas» de Rolland y Carbajal sobra), con una acción por parte de Gladiadores por la Paz para llevar libros a Tordesillas (¡Ay, el Toro de la Vega!), y llamar incultos a todos sus habitantes, y un vídeo, el de Chus Gutiérrez y El Niño del Elche, en el que desde una lectura positiva de otro tópico (el del flamenco) se desmonta un tercero.

Precisamente El Niño de Elche protagonizó otro evento en el Museo Reina Sofía el miércoles 18 de mayo, a donde volveremos el 30 de junio para escuchar a un reconocido animalista como es J. M. Coetzee. Y es que las ramificaciones del festival son muchas y diversas: encuentros, acciones para niños, cinetecas, festivales de cocina vegana, ciclos de poesía… En galerías, restaurantes y sedes oficiales. Sin duda, el animalismo tiene mucho que aportar. Quedémonos con lo mejor. No seamos burros.

Detalle del montaje de Enrique Marty para "Animalista" en La Casa Encendida
Detalle del montaje de Enrique Marty para “Animalista” en La Casa Encendida

“Capital Animal”. Distintas sedes. Madrid. Comisarios: Rafael Doctor, Ruth Toledano y Concha López. Http://capitalanimal.es/. Hasta finales de junio

Harddiskmuseum de Solimán López: el disco duro es el museo

Valencia ha sido primera parada de la gira del «Harddiskmuseum» de Solimán López, un museo de arte digital cuya sede es el pequeño disco duro de un ordenador

EL ARTISTA SOLIMÁN LÓPEZ POSA EN LA ESCUELA SUPERIOR DE ARTE Y TECNOLOGÍA DE VALENCIA (Foto: Rober Solsona)
EL ARTISTA SOLIMÁN LÓPEZ POSA EN LA ESCUELA SUPERIOR DE ARTE Y TECNOLOGÍA DE VALENCIA (Foto: Rober Solsona)

Hay pensadores y creadores que llevan tiempo alertándonos de las consecuencias y límites (que también los tiene) de esta sociedad digital en la que estamos inmersos y en la que los contenidos se nos escapan entre los dedos por su naturaleza líquida, tal y como la acuñara Zygmunt Bauman. Lo curioso es que entre esos artistas se sitúen algunos jóvenes, miembros de la generación que con más devoción abrazó la causa.

Es el caso de Solimán López (Burgos, 1981), que, tras meses de rodaje, presentaba esta semana en Las Naves de Valencia el Harddiskmuseum (HDM), un proyecto desarrollado por ESAT LAB (el laboratorio I+D de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de esa ciudad), con el apoyo de PAC (Plataforma de Arte Contemporáneo) y ASUS. En esencia, su HDM es un museo contendo en el disco duro de un ordenador y destinado a albergar todas las obras de arte digital que le sean posibles: «HDM –explica su impulsor– es un contenedor o repositorio de lo que denominamos arte digital, entendido éste como toda manifestación artística que puede representarse com un archivo digital». Su origen se sitúa en la beca condecida al artista hace un par de años por la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, tras su paso por los Encontros de Artistas Novos dirigidos por Rafael Doctor, cuya finalidad es la intervención de las denominadas Torres Hejduk que forman parte del mastodóntico complejo:«Se me ocurrió entonces, con muy pocos recursos, inocular un museo dentro de un contenedor tan inmenso como aquel».

López nos llama la atención sobre el aspecto más físico de su propuesta, pese a su naturaleza virtual. Así, como los museos tradicionales, éste también viene definido por su arquitectura, que es la del propio disco duro. De igual forma, y como los centros al uso, acumula y archiva sus piezas, «sólo que en en este caso se hace por un sistema de carpetas». Hasta este momento, son diez los artistas representados (piezas de net.art, vídeos o fotos digitales de, entre otros, Enrique Radigales, con su “Souvenirs (file000643.tif )”; Fabien Zocco y la página web “logicallogic.html”; Hugo Martínez Tormo  y su “nanowor(l)d”; o Inma Femenía y su vídeo “Mountain and Cavern”), seleccionados por un equipo asesor conformado por grandes agentes de lo digital en España como Juan Martín Prada, José Ramón Alcalá y Bernardo Villar.

Detalle del envío de la obra de Fabien Zoco al "museo"
Detalle del envío de la obra de Fabien Zoco al “museo”

«Sin embargo –resalta Solimán– el museo va a contracorriente de la lectura digital. De hecho, está siempre off line. Hay que ir a visitarlo». Eso sirve a su autor para dar mayor valor al archivo:«La potencialidad de las herramientas digitales deja en segundo plano la configuración de los archivos. Cuando PhotoShop compila una foto, es en una asociación de unos y ceros donde se encuentra la obra de arte en términos globales. Lo demás son copias, reinterpretaciones, réplicas…».

Ni siquiera en la página web del proyecto el usuario puede consultar las obras de los artistas reunidos, que, además han de avalar que sus archivos son «piezas únicas, como lo es una pintura»: «Hemos naturalizado lo digital, que, justo por su naturaleza, nos es ajeno». Y es que, tal y como recoge en el “Manifiesto intangible” que acompaña al museo, para López, «lo digital es aquello que nace para reinterpretarse en el tiempo, no en el espacio, desprovisto de gravedad y, por ello, de las fuerzas que rigen la Naturaleza».

No es la primera vez que este joven creador incide en el aspecto «más físico» de lo tecnológico. Anteriormente, con el proyecto “Guttenberg Discontinuity” enterraba archivos digitales albergados en ordenadores (otros discos duros) después de haber hecho una impresión digital en 3-D de los mismos. Entonces, esa copia se convertía en el único reflejo de su original. Aún así, el HDM nace condenado al fracaso, a su desactualización en el tiempo, y esto es algo que incluso alegra a su dueño:«Nos estamos obsesionando con que el arte digital ha detener una duración determinada y estamos equivocados. Lo que tenemos que hacer es asumir que el arte, todo el arte, no es para toda la vida. Disfrutemos de él dentro de nuestras posibilidades y mientras vivamos, pero dejemos de especular sobre la idea de hacer algo para siempre. Porque, por esa regla de tres, tendría siempre más valor una escultura de metal que una aguada».

Detalle de una de las interioridades del Harddiskmuseum
Detalle de una de las interioridades del Harddiskmuseum

Tras su presentación en Valencia (lo hace a través de sesiones performánticas de unos 90 minutos de duración), el «museo» recalará en mayo en Bilbao en el ámbito de Technoarte para iniciar después una gira por Latinoamérica, mientras se trabaja en la apertura de una «sucursal» argentina para recoger la obra de artistas de la región. «Lo más destacable de este museo es su movilidad», apunta.

Todas las acciones de este artista, que considera que el HDM es un proyecto a largo plazo que lo acompañará durante un tiempo, están llamadas a «romper la frialdad que lo digital lleva implícito». ¿También este museo?: «Claro, porque todo redundará en humanizar el sector. Si te das cuenta, yo hago lo mismo que internet –creando redes, enviando archivos pero en dispositivos físicos, generando nexos entre artistas pero visitando sus talleres–, sólo que de manera presencial y física. El trato humano es básico porque nos enriquece personalmente», termina diciendo.

Soliman López sostiene entre sus manos el Harddiskmuseum (Foto: Rober Solsona)
Soliman López sostiene entre sus manos el Harddiskmuseum (Foto: Rober Solsona)

Texto ampliado del publicado en ABC Cultural el 2 de abril de 2016. Número 1229