Textos sobre arte contemporáneo, arquitectura y diseño de Javier Díaz-Guardiola publicados semanalmente en ABC Cultural y otras publicaciones del sector
‘Habitar la contradicción’: Bienvenido a casa, Carlos Bunga
Invita el creador portugués a ‘Habitar la contradicción’ en el CAM de la Fundación Gulbenkian, su mayor instalación hasta la fecha, y una muestra con visos de ‘retrospectiva’ personal
Carlos Buga durante el montaje del proyecto
En un momento dado, el personaje interpretado por María de Medeiros en la película ‘Una quinta portuguesa’ (Avelina Prat, 2025), mujer blanca nacida en Angola en tiempo de las colonias, reconoce que su llegada a Portugal fue traumática, sobre todo porque a toda esta generación de ‘repatriados’ se la consideró de fracasados. Entonces, admite, esa finca de la ‘avó’, ya aquí, se convirtió en su vía de escape, pero también en su prisión.
Desorganización en Venecia, que no sabe contra qué protesta, y polémica en el Pabellón Español
Desigual seguimiento, casi discreto, en los pabellones de la huelga en favor de los trabajadores italianos del arte y la defensa de Palestina convocados hoy por Art Not Genocide Alliance. Rifirrafe por este motivo en el español
Manifestantes pro palestinos esta tarde en las inmediaciones de la Bienal
Toda la tensión acumulada durante la semana en la Bienal de Venecia en torno a su posición sobre la participación de Israel y Rusia en la misma tenía un día clave hoy viernes, cuando muchos de los pabellones nacionales llevaban a cabo su inauguración oficial. Flotaba en el ambiente la doble convocatoria por parte del colectivo Art Not Genocide Alliance (el más forofo con ambas causas) de una manifestación en las inmediaciones de las instalaciones de la bienal y una huelga en apoyo de los trabajadores del arte en Italia.Continuar leyendo «Huelgas y manifestaciones en la Bienal de Venecia 2026»
Irma Álvarez-Laviada y la grandeza de lo periférico
Lectura en clave de género del trabajo de la asturiana, última invitada del programa Kora del Museo Thyssen. Una creadora que le da una segunda oportunidad a los materiales ‘innobles’ de la pintura
Obras del conjunto ‘Dentro y fuera del marco’ de Álvarez-Laviada. (ABC)
Oriol Vilanova y Carles Guerra muestran ya su «Capilla Sixtina» del arte postal
Oriol Vilanova y Carles Guerra convierten el Pabellón Español en la Bienal con las más de 50.000 postales de ‘Los restos’ en un alegato sobre ‘las segundas oportunidades’ y el valor de lo ínfimo
Detalle de los contenidos de «Los restos», en el Pabellón Español en la Bienal de Venecia
Hay imágenes de gatitos, de esculturas, de ciudades. También de la Familia Real inglesa, hasta de la belga (curiosamente, no de la española); de playas, objetos, oficios, y de un sinfín de Papas. El pabellón español en Venecia se transforma para esta 61 edición de la Bienal en un inmenso postalero con más de 50.000 imágenes provenientes de la propia colección personal de Oriol Vilanova, que ha convertido este material en la base de su trabajo.
Una Bienal de Venecia en clave muy menor (o cuando el mundo se va a la mierda)
El ruido de los días previos a la 61 edición se disuelve y eso permite ver con claridad lo propuesto por Koyo Kouoh para ‘En clave menor’. Entonces es la cita la que se disipa
Instalación inmersiva de Khaled Sabsabi al comienzo del recorrido en el Arsenale. (EFE)
A ninguna gran cita artística le sienta bien el contexto internacional. Más bien al contrario, este suele jugar en su contra, porque pone de manifiesto las costuras de ese frágil dobladillo que separa instrumentalización del arte de creación plástica.
En el caso de la actual Bienal de Venecia, la que este sábado abre sus puertas y da pie a la edición número 61, la agenda mediática directamente la ha partido por la mitad, en buena medida por una de esas lacras históricas de, más de 130 años después, seguir jugando a las naciones y las nacionalidades en un mundo global que tiene estas divisiones totalmente superadas.Continuar leyendo «Crónica de ‘En clave menor’, la 61 edición de la Bienal de Venecia»
Demasiado ruido en torno a una Bienal de Venecia 2026 que reclama silencio
La Bienal solo ha abierto las puertas a los profesionales y ya se deshace entre los dedos a falta de comisaria, jurado profesional y un sinfín de acciones contra la participación rusa e israelí
Boicot de Femen y Pussy Riots en la mañana del miércoles ante el pabellón ruso. (AFP)
En tiempos de móviles y redes sociales, Rosalía, en la música, y Kapwani Kiwanga, desde el arte, intentan controlar el relato (de la imagen)
Pasó la dana ‘Rosalía’ con su imponente propuesta casi operística por Lyon, Madrid, Barcelona, abandonando la Península por Lisboa, y en todos los casos fue dejando sus ‘perlas’, no precisamente las confesiones de la Aitana o Yolanda Ramos de turno.
Un momento de la gira ‘Lux’, de Rosalía (Sharon López / Live Nation)
Yo me refiero a la polémica de no dejar entrar a fotógrafos profesionales en sus conciertos, lo que ha generado la reacción de las asociaciones de gráficos, que consideran, con toda la razón, que es esta una manera, aunque legal, de controlar el relato, que no es la primera vez que pasa (Billie Eilish o Lady Gaga imponen restricciones similares) pero que quizás nos ha escocido un poco más porque esta vez lo lleva a cabo ‘una de las nuestras’, ‘una hija del pueblo’.
En realidad, la reacción de Rosalía no tiene mucho sentido en un mundo en el que es imposible apagar los entre 15.000 y 18.000 móviles de los asistentes del Movistar Arena o el Palau Sant Jordi y que, a golpe de ‘post’, ‘reel’ o ‘story’ nos ha permitido seguir a la cantante por activa y por pasiva, a 50 metros y tan cerca como para verle las arrugas de expresión cuando se tenía la suerte de subir al escenario (en este caso, por ejemplo, tenemos que sentir envidia de la buena por los chicos de ArteCompacto, que lo consiguieron en Madrid).
Ahora, y por si teníamos poco, la tontería se extiende al mundo del arte. Recibo la convocatoria de prensa a la presentación de la exposición en la Fundación Joan Miró de Barcelona de la creadora Kapwani Kiwanga, flamante ganadora de su premio anual, y leo: «En ningún caso se autoriza la captación de imágenes (ni foto ni vídeo) de la artista, ni durante la rueda de prensa ni durante la visita a la exposición. La artista no aceptará ningún tipo de filmación ni foto de la que ella sea sujeto, y no está permitido ningún uso audiovisual ni gráfico de su presencia».
A ver: no creo que nadie se quisiera hacer un ‘book’ con la tipa (y basta con ‘googlearla’ para ponerle cara), pero va a ser divertido cómo teles o plumillas que la entrevisten hacen acopio de sus declaraciones. ¡Y luego dice la gente que no entiende el arte! Los profesionales, directamente, es que no entendemos a algunos artistas.
Texto publicado el 25 de abril de 2026 en ABC Cultural