“Arenzana Imaz Intxausti Montón Peral” (Tabakalera. San Sebastián)

Contar sin mediar palabra

Tabakalera organiza una muestra que encaja bien en el espíritu de la Capitalidad Europea de San Sebastián 2016. Cinco artistas locales desde los que hablar de todo un contexto creativo sin mencionarlo

Detalle de una de las esculturas de Alberto Peral
Para cuando ustedes lean esto, la semana del inicio de los actos con los que San Sebastián celebra su Capitalidad Europea de la Cultura estará a punto de concluir. Ya saben, ese reconocimiento anual por el que ya pasaron en España Madrid o Salamanca, y en cuyo tótum revolútum caben desde exposiciones, montajes teatrales, jornadas gastronómicas y rutas de senderismo.

De alguna manera, y sin que quede escrito en ningún lado, Tabakalera, sede de la exposición que nos ocupa, es uno de los buque insignia del programa con el que San Sebastián agasajará al Viejo Continiente. No en vano, tras años de esfuerzos y atrasos para sacarlo adelante, su apertura se decidió finalmente que tuviera lugar a pocos meses de que arrancara DSS2016, y en la mente de muchos quedará como parte del legado de la Capitalidad.

Asimismo, desde principios de enero, la puesta en marcha en su sede de sus Hirikilab (laboratorios urbanos de cultura digital) ya se incluyen como parte de la programación de la capital europea (que Donosti comparte este año con Wroclaw, en Polonia) y a cuyas inmediaciones habrá que volver a finales de junio para disfrutar de uno de sus grandes platos fuertes: el montaje de El sueño de una noche de verano, en el Parque de María Cristina.

Muchos mensajes ocultos como este de la identificación de Tabakalera con SS2016, muchas felices casualidades o guiños al espectador confluyen en Arenzana Imaz Intxausti Montón Peral, su segunda exposición desde su apertura, con la que el centro visibiliza su apoyo al contexto artístico local, justo en los días en los que Donosti se vuelca consigo y con Europa.

Beatriz Herráez y Peio Aguirre son sus artífices, a instancias de la directora del centro, Ane Rodríguez; dos comisarios que se enfrentaban ahora al reto de trabajar en pareja profesional sin serlo e intentando huir de las exposiciones generacionales al uso, como las programadas por Artium en 2014 (con los creadores vascos menores de 35) o la que hace tan solo unos meses celebró también en San Sebastián el Museo San Telmo (Suturak, 2014-15).


Algunos de los collages reciente de Idoia Montón

Y su manera de salirse por la tangente ha sido apostar por cinco creadores, los referidos desde sus apellidos en el título –Gema Intxausti, Miren Arenzana, Iñaki Imaz, Idoia Montón y Alberto Peral– sin generar con ellos cinco pequeñas retrospectivas, ni tampoco una exposición de solo cinco nombres. Porque la elección de estos artistas no es casual. Mucho se dice con ellos sin necesidad de hacerlo evidente. Desde su obra, los coorganizadores rinden más de un homenaje. Para comenzar, a la generación anterior a la suya, aquella con la que ellos crecieron; y con unos artistas que se formaron en la Facultad de Bellas Artes de Leioa y que luego compartieron experiencias en Arteleku (la manera de disponer sus nombres en el título es otro repaso a sus históricas expos), con todo el peso que ambas instituciones han tenido en el contexto vasco de las últimas décadas

Y son estos creadores compañeros de generación de Peio Irazu, de Jon Mikel Euba, de José R. AmondarainManu MuniategiAzucena Vieites o Ana Laura Aláez, pero sin la proyección expositiva de ellos, de forma que, al obviar a estos otros, de alguna manera se les traen a colación. Así mismo, los comisarios han optado por «una exposición noventera», es decir, una cita en la que –y aunque estos creadores han trabajado diferentes disciplinas– predomina la pintura y la escultura. Y la escultura en Euskadi son palabras mayores… Aunque no se pronuncien.

Quedan invitados a transitar por esta «exposición sin paredes», en la que los comisarios establecen cruces de tiempos –de los propios artistas consigo mismos y con los demás– y de los autores con los comisarios y el público. Una muestra que recupera obras antiguas, pero que también ha dado pie a producciones nuevas. Al no haber una intencionalidad cronológica, pueden penetrar en ella por cualquiera de las dos entradas de las que disponen las salas, pero les proponemos el recorrido canónico para sacarle todo su jugo a la propuesta.

Así, en la primera sala se toparán, en el mismo nivel, con el último libro de artista de Intxausti (Guernica, 1966), junto al cuadro más antiguo de Imaz (Donostia, 1965), cuando con 22 años se podía formar parte de circuitos institucionales, o el homenaje pictórico del año 2007 al Beti Boga (el bar punk por antonomasia en Eguia), de Idoia Montón (Donostia, 1969). Justo después, las nuevas producciones de los tres, junto a las potentes piezas escultóricas de Aranzana (que combinan a partes iguales su interés por el diseño, por el mensaje feminista y por la fuerza de lo escultórico en la tradición vasca, en la que las mujeres también tienen mucho que aportar); y las de Alberto Peral, tal vez, el más conocido de los cinco, recientemente homenajeado en la Fundación Suñol y codirector en Barcelona de HalfHouse.

Desde este momento, se quiebran los tiempos, y se intuyen en piezas antiguas de algunos de ellos intereses que luego les acompañaron. Como ciertas formas volumétricas en el Unframed Jane, o nuevo ring de circo de Intxausti, que en 1994 eran la peana de su pieza en parafina Ofelia; o el interés de Arenzana por nuevos materiales como el metacrilato para la escultura, junto a ese espíritu canalla y doméstico de Montón, antes y ahora. En el mejor de los casos, se pierden las referencias, como ese gusto ya lejano de Peral por la figuración o unas contaminaciones demasiado evidentes y de las que afortunadamente se desprendió Imaz. ¡Cuántas cosas se observan sin mediar en ello palabra!    

Detalle de las esculturas en metacrilato de Miren Arenzana
«Arenzana Imaz Intxausti Montón Peral». Colectiva. Tabakalera. San Sebastián. C/ Duque de Mandas, 52. Comisarios: Beatriz Herráez y Peio Aguirre. Http://www.tabakalera.eu/es/. Hasta el 3 de abril

Texto ampliado del publicado en ABC Cultural el 16 de enero de 2016

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