Balance ARCO 2012

Satisfacción por el trabajo bien hecho

Conclusiones de la edición de la feria de Madrid de 2012, con Holanda como país invitado

(English version below)

Estand de Nogueras/Blanchard, con un vigilante de seguridad protegiendo una de sus obras

Esto se acaba. En pocas horas la feria echará el cierre y será el tiempo de balances más sosegados. Pero las primeras impresiones son las que cuentan, y por lo escuchado a artistas, galeristas, coleccionistas y críticos, parece que ARCOmadrid 2012 ha aprobado su examen con nota. Así lo han afirmado en estas páginas agentes destacados como Manuel Borja-Villel, Bartomeu Marí, María Corral, Juan Antonio Álvarez Reyes o José Guirao. Todavía quedan flecos, algunas aristas por pulir, pero la nave avanza a buen ritmo. Antes de la apertura se impuso un ambiente de optimismo entre los expositores. La buena voluntad no podía verse empañada por el entorno de crisis en el que se iba a desarrollar la feria. Pero hasta las mejores previsiones se han visto desbordadas con creces.

Las ventas fueron muy madrugadoras, y, como los buenos premios de la lotería, cayeron muy repartidas: entre los grandes y los pequeños; entre las obras de artistas consagrados que se sabía de antemano que encontrarían comprador, y las de los más emergentes de ámbitos como Opening, que, a juicio de los expertos, no solo ha sido mejor que el año pasado cuando la iniciativa echó a andar, sino que ha contentado gratamente a sus participantes, que han hecho contactos y han cerrado acuerdos de relevancia. Provocaba mucho miedo saber cómo respondería la feria ante la espantada de las instituciones y sus presupuestos para compras. Y el coleccionista privado ha dado la cara.

Pero nada de esto es casualidad. Hay todo un trabajo de campo detrás que debe reconocérsele a Carlos Urroz. Si nos sirve la comparación, el director de ARCOmadrid ha acudido, como las ciudades candidatas que optan a unos Juegos Olímpicos, a los lugares más «sospechados» (feria de Basel, Bienal de Estambul) e insospechados (feria de Marrakech…) para convencer a sus responsables y participantes de que merecía la pena venir a Madrid, que la feria de la capital de España tenía ganas de renovarse y que había que estar aquí. Urroz no se ha cansado de decir que no hay que perder el tiempo en lamentos, ni en intentar recuperar a las grandes firmas para el salón (de hecho, en Madrid, no hay mercado para sus obras); lo esencial era tener buen ojo, elegir a las que van a mover los hilos en el futuro.

Entonces ARCO se podrá poner la medalla de contar con un plantel de primera, que se forjó, se forja y se forjará en sus pasillos. Por el momento, nos conformamos con la media sonrisilla en los labios con la que todos hemos acabado.

Texto publicado en ABCdeARCO, el 19 de febrero de 2012

Pride with a job well done

Conclusions of ARCO fair 2012 edition, with the Nederlands as guest country

Obra de Germán Gómez en el estad de Fernando Pradilla

It’s coming to an end. In just a few hours the fair will close, and it will be time to take stock of the results. However, first impressions are what count and, from the comments of artists, gallery proprietors, collectors and critics, it seems that ARCOmadrid 2012 has more than made the grade. Leading figures such as Manuel Borja-Villel, Bartomeu Marí, María Corral, Juan Antonio Álvarez Reyes and José Guirao have all made comments of this kind in this publication. There are still some loose ends to tie up and some rough edges in need of polishing, but in general the ship is forging ahead at a good pace. Before the opening, an atmosphere of optimism was running high among the exhibitors. These good spirits could not be dampened by the backdrop of the crisis, against which the fair took place. However, it has exceeded even the best predictions, many times over.

The sales came early and, like the best kind of lottery wins, were well distributed between the major and smaller players; between works by acclaimed artists, which were sure of finding buyers before the event began, and works from more emerging settings such as Opening, which, in the experts’ opinion, was not only better than last year, when the initiative was launched, but which also fully met the expectations of participants, enabling them to make contacts and close significant deals. There was a lot of fear generated by the uncertainty about how the fair would cope with the exodus of institutions and the slashing of their budgets for acquisitions. However, private collectors took up the slack.

None of this has been accidental. All this success is underpinned by the field work done by Carlos Urroz, whose contribution deserves recognition. If it can be used as a comparison, the ARCOmadrid director attended all the most ‘likely’ venues, as if they were cities vying to host the Olympic Games (Art Basel, the Istanbul Biennial) as well as more unlikely ones (the Marrakech fair) to convince the organisers of and participants in these events that it would be worth their while to come to Madrid, that the fair in the Spanish capital wanted to rejuvenate itself, and that it would be the place to be.

Carlos Urroz never tired of saying that it was not worth wasting time on bemoaning the situation, nor trying to win back the big firms to the event (in fact there is no market for their pieces in Madrid). What was essential, he said, was to have a good eye, and choose the names that will be pulling strings in the future. At that stage, ARCO will be able to pat itself on the back for having a top-class line up that came into being in its halls and passageways. For now, we will content ourselves with the half smile that has ended up playing on all of our lips.

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