Belén Poole, cesada en Alcobendas. Soledad Gutiérrez deja CentroCentro

Madrid pierde en menos de una semana a dos directoras de centros de arte

Belén Poole es cesada como directora del Centro de Arte de Alcobendas por el nuevo consistorio de la localidad. Por su parte, Soledad Gutiérrez abandona la gestión de CentroCentro de mutuo acuerdo con el Ayuntamiento de la capital

Belén Poole, durante la presentación de la exposición de Alejandro Botubol en el Centro de Arte de Alcobendas – Instagram

Malos tiempos para ser director de museo o centro de arte en Madrid. Menos de una semana han separado la salida de Soledad Gutiérrez y Belén Poole de las direcciones de CentroCentro, en la capital, y del Centro de Arte de Alcobendas, respectivamente. Aunque las formas de hacerlo no son comparables, los dos casos han venido motivados por los cambios en las corporaciones municipales tras las elecciones locales de la pasada primavera.

El caso de Belén Poole Quintana (Madrid, 1961) era un secreto a voces en el sector artístico que se hizo efectivo ayer. Funcionaria de carrera, ella era la responsable de la programación del Centro de Alcobendas (y su cara más visible) desde febrero de 2011, esto es, pocos meses después de la apertura de este espacio en noviembre del año anterior. Poole Quintana fue la encargada de imprimirle su personal carácter a este ámbito artístico fundamental hasta ahora en la Comunidad de Madrid, caracterizado por su apoyo al arte español y sus medias carreras, así como a la fotografía. Una trayectoria que ahora parece que se truncará, debido a la nueva filosofía que los políticos de la localidad quieren dotarle al espacio: Un centro que esté más orientado al público local, con «un proyecto más cercano a la realidad de la ciudad y a lo que demandan sus ciudadanos». La idea ya anunciada de colocar en su hall un belén gigante estas navidades no augura nada bueno.

Gutiérrez, en CentroCentro

La salida de la madrileña está relacionada con los cambios de color político en el consistorio de Alcobendas tras las elecciones de mayo, hasta ahora en manos del PP, que pasó a manos de la coalición conformada por PSOE y Ciudadanos. La Concejalía de Cultura es ostentada desde ese momento por Charo Tamayo, desde donde señalan que se prescinde de Poole por ser este «un cargo de confianza del anterior equipo de gobierno» (cabe recordar, por otro lado, que ella no ganó la dirección de ningún concurso).

En la actualidad, exponen en sus salas artistas como los canarios Lecuona & Hernández, el andaluz Miki Leal y el manchego Eduardo Barco. La web del centro anuncia que se respetará la programación de la anterior dirección hasta febrero (con muestras de Ángel Alén, Ángeles Agrela Juan Carlos Bracho), pero han comenzado a caer las posteriores, entre las que se encontraban citas de Ángel Marcos o la colección de Oliva Arauna. Sus protagonistas ya han sido avisados. Queda también por saber qué sucederá con el Premio Internacional de Fotografía organizado por este ayuntamiento, tan vinculado a este espacio.

El mismo día que se hacía público el cese de Gutiérrez, la TB21 de Francesca Thyssen confirmaba a través de su director, Carlos Urroz, que la española comenzará a trabajar en breve como comisaria para esta institución

Por su parte, también la semana pasada (aunque la noticia saltó hace unos días) Soledad Gutiérrez (Torrelavega, 1976) dejaba su puesto como directora artística de CentroCentro, en Madrid, tras acordar de mutuo acuerdo con el consistorio capitalino el fin de su relación contractual. El Ayuntamiento (que llegó a ofrecer a la cántabra mantenerse en el puesto pero anulando su capacidad para programar) se compromete, en cualquier caso, a mantener su programación (cerrada hasta 2020), respetar sus presupuestos y convocar un nuevo concurso público para elegir a su sustituto o sustituta.

Conviene recordar que la entrada de Gutiérrez en la institución también fue atropellada. Tuvo lugar en febrero de 2018 cuando la verdadera ganadora del concurso para dirigir este mastodóntico espacio ubicado en el corazón del Palacio de Cibeles, Ruth Estévez, renunciara a su cargo –antes incluso de asumirlo– aludiendo motivos personales. La decisión motivó que su lugar fuera ocupado por la segunda seleccionada, tal y como así quedaba fijado en las bases de su convocatoria.

Centro de Arte de Alcobendas

Dicha renuncia tuvo lugar el mismo día que el Ayuntamiento presentaba públicamente a los otros responsables de los principales centros culturales de la capital, elegidos todos ellos por el misma sistema: Rosa Ferré para Matadero; Isla Aguilar y Miguel Oyarzun en Conde Duque; Ignacio Marín Valiño para el Teatro Fernán GómezMaría Folguera en el Teatro Circo Price; y Marcos García en MediaLab Prado. Todos ellos, de momento, se mantienen en sus cargos.

La idea ya anunciada de colocar en el hall del Centro de Alcobendas un belén gigante estas navidades no augura nada bueno sobre su nueva «política de proximidad»

Gutiérrez, que durante los tres años anteriores había trabajado en el proyecto europeo Manufactories of Caring Space de la Fundación Tàpies, el Museo voor Schone Kunsten de Gante y el Frac Lorraine, y que también había sido conservadora en el MACBA barcelonés, intentó durante su mandato de imprimir un carácter de «porosidad» a CentroCentro. Su programación, transversal e interdisciplinar, ha atendido a la propia arquitectura del edificio, al cuerpo como transmisor de información, así como a la construcción de proyectos de investigación a largo plazo, convirtiendo la institución en un archivo vivo.

El mismo día que se hacía público el cese de Gutiérrez, la TB21 de Francesca Thyssen confirmaba a través de su director, Carlos Urroz, que la española comenzará a trabajar en breve como comisaria para esta institución. Su primer proyecto coincidirá en diciembre con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Detalle del montaje de una de las exposiciones de CentroCentro

La misma sensación de interinidad se vive estos días en las Naves de Matadero, cuyo ex director, Mateo Feijóo acaba de presentar –ya como comisario– un proyecto de la valenciana Elena de Rivero. La llegada de Andrea Levy a la concejalía de cultura del consistorio madrileño tuvo como consecuencua el cambio en la dirección del Teatro Español. Ello supuso no prorrogar el contrato de Carme Portaceli, que ha sido sustituida por Natalia Menéndez, pese a que la primera fue elegida por concurso. La misma decisión también implicó devolver al Español sus Naves en Matadero (rebautizadas como Centro Internacional de Artes Vivas), bajo la responsabilidad del mencionado Feijóo, que abandona la silla, pero deja una programación construida hasta febrero de 2020.

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 14 de noviembre de 2019

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