Conclusiones de SAM, Salón de Arte Moderno, 2021

Regresa SAM, la feria que ‘confina’ el arte moderno en Madrid

Desplazado de febrero a abril por el covid, el Salón de Arte Moderno de Madrid es otra de las ferias que regresan este fin de semana a la capital. La cita amplía su duración para garantizar la seguridad en su apuesta por los grandes nombres

Detalle del estand de Benlliure en SAM

No es Estampa la única feria que ha regresado a Madrid estos días. También lo hace SAM, el Salón de Arte Moderno de Madrid, que celebra con esta su tercera edición tras el apagón que llegó poco después del cierre de puertas de su segunda entrega, y tomada la decisión de que la cita, en 2021, se desplazara de febrero, su ubicación natural en el calendario, a la primavera.

Para su director, Jorge Alcolea, que hace doblete participando también en Ifema, esta es la convocatoria que ha de reforzar «una consolidación que ya tuvo lugar en 2020». «Junto con Estampa, somos de las primeras ferias que tenemos como objetivo dinamizar de nuevo el mercado tras el parón

 que ha supuesto la pandemia. Los galeristas y marchantes que participan estos días en SAM están tremendamente ilusionados porque en estos meses anteriores la actividad se ha reducido muchísimo».

Alcolea invita a disfrutar del arte –el arte moderno, con históricos del siglo XX y alguna pequeña pincelada del XXI que le gusta acoger en su seno– en esta «nueva normalidad en la que tenemos que acostumbrarnos a entrar y a seguir haciendo cosas». Para ello, SAM se ‘blinda’, más si cabe en la isla que ya de por sí representa por su especialización y el público al que atrae la feria, ávida de grandes nombres y no tan permeable a las estridencias de la contemporaneidad.

Despliegue de Miró en Fernando Pinós

«La edición de 2020 se compone de 300 obras de arte –las presentadas en las diferentes habitaciones y pasillos de Velázquez 12, transformadas en los estands de trece galerías nacionales–, que podrían estar en cualquier gran museo del mundo», sentencia su organizador. Una por cada persona de las que antes podían disfrutar de ellas, puesto que por cuestiones de seguridad sanitaria, al salón no le queda otra que reducir su aforo de 300 personas en un tercio, las cuales se han de repartir, como las piezas presentadas, por los rincones de los 800 metros cuadrados de este edificio dividido en dos plantas.

«Hemos regresado ahora porque esta es la fecha que nos ha dado más seguridad y porque hemos apostado por el disfrute del arte de una forma segura». Para ello, la feria toma otras medidas, como lapre-reserva de la entrada, que será digital, y una purificación constante del aire («casi más puro al fondo de la sala que en la calle», aseguran desde la organización). O la exigencia de visitar el salón al menos con una mascarilla FPP2 (que SAM aporta sí es necesario).

Para su responsable, lo importante de la presente edición no son tanto las novedades que pueda aportar (es cierto que da la sensación de que, con respecto a otras entregas se repiten nombres, autores y hasta obras: ese Gutiérrez Solana levanta las sospechas…), como el granito de arena que esta supone para ‘resetear’ un sector en el que no ha habido mucho movimiento hasta ahora: «En este sentido, el tiempo ha jugado a nuestro favor porque ha supuesto que nuestros expositores hayan contado con más para buscar las mejores piezas».

Picasso, uno de los protagonistas de Jordi Pascual

Sin lugar a dudas, SAM genera puntos álgidos en su recorrido. Los platos fuertes (y mejores montajes) se organizan a su entrada (es el lugar de la valenciana Benlluire, con buenos ejemplos de Mompó o Manolo Valdés, un nombre este último que se repite mucho a lo largo del salón, como sucede inexplicablemente con el de Lita Cabellut) y, en la planta baja, en cada uno de sus extremos: así dialogan los impresionantes picassos y dalíes (obras sobre papel) de Jordi Pascual –donde también sobresalen autores más ‘contemporáneos’ como Vassarely, Sicilia, Sam Francis o George Condo (‘Audio’, de 1983)–, con las apuestas del propio Alcolea, que a algunos grandes autores del anterior añade piezas ‘monumentales’ de Tàpies, Gordillo o Carmen Calvo.

En el resto de estancias, donde en ocasiones prima el abigarramiento y el horror vacui, es difícil no encontrar algo que en el maremágnum no llame nuestra atención: el estudio para el retrato de John Edwards de Francis Bacon, un dibujito de Torres García de 1931 o el ‘Phenomena Agate Bridge’, acuarela de Paul Jenkins, en Cortina; los grabados litográficos de ‘Quelques fleurs pour des amis’, de Picasso, en Fernando Pinós, donde también rescatamos interesantes aportaciones al dibujo de Benjamín Palencia y pequeñas esculturitas, casi divertimentos de Dalí (nombres todos estos a tener también en cuenta en Roger Viñuela, con un delicioso óleo de pequeñas dimensiones de Sorolla, ‘En la barca’, de hacia 1900);Plensa, Peinado, Joan Ponç o Celso Lagar en Carlos Teixidó; Calder en diálogo con Esteban Vicente y José Guerrero en Marc Calzada; o un simpático Granell cercano a ‘El arpa’ de Schlosser en la viguesa Montenegro, residencia estos días de Equipo Crónica y Maruja Mallo.

Detalle de la feria, con una obra de Lita Cabellut

La feria homenajea asimismo a Luis Feito (recientemente fallecido y que fue el artista invitado de 2020), con un pequeño apunte del artista en cada estand, que es además uno de los autores en los que se inspiran los chefs de los restaurantes del programa Distrito 41 Barrio de Salamanca (Pante, Lux, Aarde..), que un año más se unen a la iniciativa de maridar arte y gastronomía, mientras Martin Miller’s arropa el programa de coleccionistas.

Madrid abandona el cierre perimetral (que no el de áreas sanitarias) desde mañana sábado, cuando el público podrá entrar en el salón. A Alcolea no le asusta que esto disuada al visitante de otras latitudes: «Lo importe es que la ciudad de Madrid, ya por sí misma, se merece esta feria». Lo dicho, una isla –con sus propios ritmos, con sus propias reglas, con sus propios públicos–, en la que se confina –y autoaisla– una parte destacada del arte moderno en nuestro país.

Un hombre fotografía algunas obras de la feria
SAM. Salón de Arte Moderno 2021. C/ Velázquez, 12. Madrid. director: Jorge Alcolea. Del 10 al 18 de abril. Horario de 12 a 21:30 horas. Entrada gratuita

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 9 de abril de 2021

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