El apoyo de las administraciones al arte en tiempo de coronavirus

Sector artístico: ¿las administraciones al rescate?

Frente a los embates del coronavirus, el frágil sector del arte en España se la juega al apoyo que pueda recibir de las administraciones públicas nacionales, autonómicas y locales. Sus respuestas están siendo desiguales, a veces inexistentes, como las del Ministerio de Cultura, y no contentan a todos

Detalle de la participación de Andrés Senra en el proyecto #AUnMetroYMedio del CA2M

Hace ya unas semanas, antes incluso de la reunión que agentes del sector artístico mantuvieron el martes con el Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, el Instituto de Arte Contemporáneo(IAC), asociación independiente que reúne a algunos de los principales profesionales del sector, hicieron público un informe con datos demoledores sobre las consecuencias de la actual crisis sanitaria en el ámbito de la plástica: «En términos generales, el impacto económico que le supone a la actividad del sector durante la crisis del Covid-19 se sitúa en dos grandes grupos. Para el 67,7%, las pérdidas se situarán entre los 20.000 y los 50.000 €, pero existe un grupo del 21,6% para quienes éstas superan los 50.000 €, siendo mayoritariamente este grupo, en un 52,2%, el de las galerías de arte, seguido por un 34,8% de gestores culturales». La impresión general de los encuestados sobre la actual coyuntura es mayoritariamente crítica, llegando al 94,6 quienes consideran que «esta situación de crisis puede tener consecuencias graves más allá del medio plazo en su actividad profesional y en nuestro sector».

«Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los artistas son autónomos –declara Marta Pérez Ibáñez, presidenta del IAC– por lo que las consecuencias a corto plazo de la crisis son tremendas: ellos están viendo cómo pierden ventas, cómo se cancelan encargos. Para las galerías, no solo no venden, sino que se caen las ferias en las que pueden redirigir su actividad más allá de sus espacios, cuando no, como empresarios, han tenido que poner en marcha EREs o ERTEs, pues tienen que seguir pagando alquileres o hipotecas de sus locales. A lo que se suma el pago de cuotas: marzo ha sido cobrado a todos los autónomos como si aquí no hubiera pasado nada».

Pérez Ibáñez nos recuerda que el sector es mucho más amplio y que son muchos los afectados: «Los museos están viendo cómo se recortan sus presupuestos, cómo pierden sponsors o tienen que cancelar sus actividades o programas didácticos, con los consecuentes despidos de sus impulsores. Pero tmbién están los conservadores, los restauradores, los críticos, los comisarios… Todo esto ha llegado después de febrero, después de ARCO, que es el momento álgido del sector, cuando nacen muchos proyectos y encargos, que ahora se cancelan y que dejan sin posibilidad de ingresos a muchos durante los próximos meses».

El ministro Uribes, el pasado martes, durante su comparecencia

Ante esta falta de liquidez, las decisiones adoptadas por el Ministerio tras la rueda de consultas en los últimos días con diferentes representantes y sectores del ámbito de la cultura se esperaban como agua de mayo –con la premura de que esta debería llegar en abril– algo que, para muchos, se terminó convirtiendo en un jarro de agua helada: «Hoy toca pensar en los enfermos. Cuando lo consigamos, haremos todo para recuperar la cultura», sentenció Rodríguez Uribes telemáticamente la tarde del pasado martes, a través de su plasma: «Vivimos una crisis total que afecta al conjunto de la ciudadanía española, no sólo a la cultura». Por esa razón, y por el momento, no se van a formalizar fondos específicos para el sector, más allá de las medidas transversales a los que los agentes del arte pueden acogerse en cuanto empresas o autónomos.

«Hemos movilizado fondos generales –concretó el ministro–. En estos momentos, lo razonable es que este país salga adelante sin dejar a nadie atrás. Llegará el momento en el que tengamos que impulsar la cultura, cuando estemos en otra situación sanitaria. Es una decisión de país mucho más racional». La opinión del Gobierno es que «ayudar a todo el mundo, sin excluir a nadie, es una decisión mucho más justificada que actuar por sectores. Esta no es una crisis de la cultura, sino que afecta a todos los sectores». De sus palabras se deduce que la Cultura, en España, no es cuestión de Estado, como en Francia o Alemania, que sí que han promovido estímulos para que no decaiga en estos días.

«Nuestra reunión con el ministro horas antes –y a la que fueron convocados tanto el IAC como el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, junto a otras dos asociaciones dedicadas a la conservación y restauración de patrimonio– empezó y terminó en los mismos términos –expresa Pérez Ibáñez–: “Lo primero es la sanidad, lo importante es salvar vidas”. Desde luego que sí. Pero lo que uno espera como representante de la cultura es que mi ministerio me ampare, y no que, tras reunirse con todo el sector, lo que transmitas a la ciudadanía es que tú te paras. ¿Dónde queda entonces todo lo que le hemos transmitido? Cuando escuchamos al Ministro de Cultura queremos sabr qué puede hacer dentro de sus posibilidades para ayudar a su sector. Sus declaraciones hizo que se nos cayera el alma a los pies, las cuales aceptaríamos si fueran la que escucháramos a cada ministro en sus respectivas comparecencias».

Marta Pérez Ibáñez

El IAC y el Consorcio de Galerías tuvieron como interlocutores a agentes tan destacados como Román Fernández Vaca, Director General de Bellas Artes, y Javier García Fernández, Secretario General de Cultura. Ante ellos y ante el ministro, el IAC aportó «medidas efectivas y productivas, algunas de ellas incluso actualizadas en función de las declaraciones del Gobierno en los últimos días»: Algunas incluían la coordinación con Europa, medidas de cohesión entre lo público y lo privado («ley de mecenazgo, incentivo a la iniciativa privada y al coleccionismo»), y también actitudes constructivas a medio plazo, lo que incluiría «un plan integral general de la cultura en España».

El Consorcio, por boca de Idoia Fernández, su actual presidenta, señaló en la misma reunión la posibilidad de fijar ayudas más o menos inmediatas a las galerías para reactivar la maquinariauna vez acabado el confinamiento; ayudas para que estas puedan participar en ferias («las que ya tenemos comprometidas sabemos que son a fondo perdido, pues se están cayendo o aplazando»); una mesa sectorial que, a medio plazo, «se tome en serio lo del 1,5 cultural –el tanto por ciento de inversión en cultura que han de realizar las obras públicas– para que de verdad una parte acabe en el sector contemporáneo y que ayude a crear patrimonio desde la plástica»; un plan gestionado de salvamento para todo el sector de la cultura española, y, en ese deseo del Gobierno de implicar a Europa, un IVA reducido para el arte y armonizado en todo el continente.

«Por parte del Ministerio no hemos recibido ninguna respuesta concreta –especifica Fernández–, pero queda una promesa de diálogo continuado –se vuelve a la carga en 15 días–, que se lleva a cabo con unos interlocutores muy válidos y que da la sensación que te están escuchando, pues transmiten el deseo de que todos rememos a la par, reflotando el sector cuando se pueda». Ahora bien, menos crítica que su compañera en el IAC, eso no significa que el Consorcio baje la guardia: «Intentamos ser prudentes ante la emergencia casi inabordable y el agujero que crea, pero esperamos que este “vuelva usted mañana” sea lo antes posible».

Idoia Fernández, Presidenta del Consorcio de Galerías

Ante la ausencia total de medidas, ambas interlocutoras se muestran optimistas ante iniciativas como la lanzada la semana pasada por la Comunidad de Madrid, y que empezará a ser efectiva tras la Semana Santa. Lo que la Consejería de Cultura del gobierno de Isabel Díaz Ayuso propone es un plan de incentivos al mercado del arte en la región basado en la adquisición de obras de arte, por lo que se aprovecharía una partida extraordinaria de hasta 500.000 euros (lo que ya es más que lo que el Museo Reina Sofía se gasta en adquisiciones al año en ARCO).

Este incremento del presupuesto de adquisiciones vendría a sumarse a las ya realizadas este año por el gobierno regional en ARCO (230.000 euros), y a los 10.000 comprometidos en otoño para el Premio Estampa de la Comunidad de Madrid, y destaca por la particularidad de que tiene en cuenta tanto a galerías de la región, como –y esto es importante– a creadores que viven en ella pero que no trabajan con ninguna institución. Es además un comité de expertos el que asesora las compras, a las que se puede aplicar desde el 16 de abril y sobre las que se tendrá una respuesta final a mediados de junio.

«Sin duda, hacen falta más medidas como esta, y, en este sentido, continúan nuestras conversaciones con el gobierno regional madrileño –explica Pérez Ibáñez–, sobre todo para queotras ayudas se abran a otros agentes del sector, como comisarios o investigadores. Y nos consta, de nuestros contactos con otros gobiernos autonómicos como el canario, el valenciano, el cántabro o el balear, que se están desarrollando estrategias similares y ambiciosas». Se trataría de programas específicos basados también en la adquisición de obras o en la dinamización de los mercados locales.

Asimismo en Madrid, el CA2M, dependiente del gobierno regional, ha puesto en marcha un proyecto que incentiva la producción de contenidos artísticos. Irma Álvarez-Laviada es una de las artistas participantes: «Se trata de #UnMetroYMedio, en alusión a la distancia social mínma que tenemos que guardar estos días para con los demás. Y lo que persigue es que, en un momento en el que los museos llenan sus contenidos virtuales e informativos con las programaciones en curso, dotar al de Móstoles con contenidos creativos. Y, lo que es más importante: por los que somos remunerados».

Álvarez-Laviada en el Patio de los Leones

La cantidad aportada a los artistas seleccionados – Andrés Senra, Ángela Cuadra y Laviada en una primera tanda, Carlos Aires y Antonio Fernández-Alvira en las siguientes–, siguiendo criterios de calidad, paridad y no representación en la colección del centro, no es mucha: lo suficiente como para pagarse la cuota de autónomos de este mes; pero es valorado por esta creadora, muy crítica con la situación actual: «Tengo la percepción, junto a otros artistas, que en todos esos textos remitidos por el IAC y otras instancias a los representantes públicos, en verdad los creadores no estamos realmente representandos. Todo lo que está ocurriendo pone de manifiesto la carencia sindical o representativa de los artistas».

Así lo han hecho saber, junto a sus reivindicaciones, en un comunicado a través de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (Unión_AC), en el que solicitan, entre otras cuestiones, rentas básicas para los creadores, execión dde la tasa de autónomos hasta que todo se normalice, suspensión de alquileres o confirmación por escrito de que todo lo que se suspendió se realizará en un futuro por parte de las instituciones desconvocantes (museos y galerías).

«Hay artistas como yo que creemos que las medidas transversales tomadas por el Gobierno son adecuadas, pero tampoco tienen en cuenta nuestras especificidades como artistas», puntualiza Laviada: «Este no es el momento para apretar, y lo primero que nos mueve es la solidaridad, lo que no significa que no solicitemos cosas como que también tengamos derecho a acogernos a medidas como las de cese de actividad que se recogen en el Real Decreto como autónomos que somos, o que no se tenga en cuenta que en marzo hayamos facturado un 75 por ciento más que en el mes anterior. Nosotros somos artistas. Venimos de celebrar ARCO. ARCO para muchos es el mes básico de facturación». Para esta creadora, que también tiene complicado acogerse a las ayudas de la Comunidad («Soy artista que vive en Madrid, pero con galería fuera de Madrid. La letra pequeña tampoco tiene en cuenta mi caso o lo complica demasiado»), superado el estado de crisis será momento de que su gremio se organice.

Un momento de la última edición de ARCO

Y puntualiza: «El ejercicio de solidaridad que compartimos algunos artistas en relación a la situación de crisis sanitaria no exime con que esté en total desacuerdo con que no se contemple la cultura como un sectro prioritario a la hora de salir de esta crisis».

Desde el Ayuntamiento de Madrid, pronto se pretenden desplegar medidas. Fuentes consultadas informan que será a partir de la semana que viene que se evaluará la situación y se podrán ver algunos avances. De momento, todo se reduce ahora a la ampliación de plazos de las subvenciones ya concedidas. Esta mañana su responsable, la concejala Andrea Levy, reconocía en Espejo Público que la cultura será la gran perjudicada, porque será también «la que más tarde en salir del confinamiento»: «Sin embargo, no podemos olvidarnos de la Cultura. Es la que nos hace libres. Este será uno de los sectores más perjudicados y al que las administraciones tendremos que apoyar». Esperemos que la oigan (y se oiga).

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 9 de abril de 2020

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