El comisario  Ralph Rugoff presenta su proyecto para la Bienal de Venecia

A la Bienal de Venecia de 2019 no le parecen interesantes los artistas españoles

Ya se ha hecho pública la lista de los artistas seleccionados por Ralph Rugoff, comisario de la 58 edición de la Bienal de Venecia, que llevará por título «May you Live in Interesting Times», y que no incluye a un solo creador español

Rugoff, en Venecia

Era difícil, pero lo ha conseguido. Ralph Rugoff (Nueva York, 1957), flamante comisario de la 58 edición de la Bienal de Venecia, ha hecho pública su lista de «elegidos» para ilustrar su tesis en la ciudad de los canales entre el 11 de mayo y el 24 de noviembre y, por los resultados, parece que el arte español no le ha calado. Y era díficil, decimos, puesto que su nómina incluye hasta 79 autores de diferentes puntos del planeta.

Su propuesta para el Arsenale, que llevará por título «May you Live in Interesting Times» (lo que puede traducirse por «Ojalá que vivas tiempos interesantes») hace referencia a un dicho inglés con origen en los tiempos de las colonias en China que hace alusión a los periodos de incertidumbre o crisis como «tiempos interesantes»; exactamente y en sus palabras, «como los que vivimos hoy»: «En un momento en el que las “fakes news” inundan las redes y los “hechos alternativos” corroen el discurso político y la confianza en la que éste se asienta, merece la pena tomarse una pausa para redefinir nuestros referentes», explica.

En palabras del director desde 2006 de la Hayward Gallery de Londres (ciudad en la que, Rugoff no ha debido de constatar el elevado número de artistas españoles que tienen allí su base de operaciones; no hacía ni falta que viajara a nuestro país), su propuesta «incluirá obras que reflejen aspectos precarios de la existencia actual, incluidas las diferentes amenazas a las tradiciones, instituciones y relaciones de poder clave del orden de posguerra», mientras reconoce «que el arte no tiene influencia en el ámbito de la política»: «El arte no puede frenar el surgimiento de movimientos nacionalistas, ni gobiernos autoritarios, ni puede aliviar el trágico destino de los pueblos desplazados en todo el mundo». Sin embargo, en su opinión, «puede servir de guía para cómo pensar y vivir en “tiempos interesantes”», sentencia.

Rugoff, también director artístico de la Bienal de Lyon en 2015, propone una «bienal sin tema específico», cuya misión es aproximarse a la manera como los artistas hacen arte y la posible función social del arte, teniendo en cuenta tanto «su dimensión placentera como su pensamiento crítico» y subrayando «su potencial como método para descubrir en el interior de las cosas cuestiones que desconocíamos»: «“May you Live in Intersting Times” involucrará a sus visitantes en una serie de encuentros esencialmente lúdicos, teniendo en cuenta que cuando jugamos somos más plenamente humanos».

Rugoff en Venecia, donde comisariato la próxima Bienal

Porque su responsable apela a la naturaleza social del individuo y a la conversación como fórmula de encuentro y conocimiento. «Esto significará modificar aspectos del formato de la exposición», y no apostar tanto por el objeto artístico: «Lo más importante de una muestra no es lo que exhibes, sino la experiencia que recibe el visitante de lo que se le ofrece y el uso que puede hacer de eso con posterioridad».

La lista de Ralph Rugoff incluye a viejos conocidos de sus comisariados como George Condo. Como no podía ser de otra manera, recurre, una vez más, a nombres hiperconocidos como los de Dominque González-Foerster, Jeppe HeinChristian Marclay, Rosemarie Trockel o Danh Vo. Ya que tiene en cuenta el pasado colonial británico y el origen chino del dicho, incluye a autores de esta gran nación comoXiuzhen Yin, Nabuqi o un joven Yu Ji. Y recala en «grandes centros internacionales» del arte (entiéndase la ironía) como Nigeria (Njideka Akunyili Crosby), Kenia (Michael Armitage), Palestina (Rula Halawani) o Irán (Nairy Baghramian, que también pasó por el Palacio de Cristal y que vive en Berlín). En casi todos los casos hablamos de autores con orígenes «exóticos» que trabajan en el Primer Mundo que abarca el comisario. 

Pero ni rastro de un creador español en su cuaderno de apuntes. Lo más cercano que estaremos de ello será la selección de la mexicanaTeresa Margolles (que vive y trabaja en Madrid) y algunos apellidos latinos, como los del Gabriel Rico (otro mexicano), Tomás Saraceno (Argentina) o el estadounidense Anthony Hernandez (una muestra con su fotografía aún puede verse en Madrid en la Mapfre). Portugal sufre el mismo desaire en una selección en la que no puede faltar el primer mundo representado por la metrópoli británica (Ed Atkins o Jesse Darling), Norteamérica (Darren BaderJimmie Durham), Francia (Nicole Eisenman o Antoine Catala) o Italia (Ludovica Carbotta), suponemos que por no afear al anfitrión.

De forma que, un año más, para poder ver arte español en la sección oficial de la Bienal, habrá que acercarse al pabellón nacional, en los Giardini, donde Peio Aguirre orquesta un proyecto inédito que unirá por primera vez el trabajo de los artistas Itziar Okariz Sergio Prego. La propuesta de Aguirre comprenderá, a través de nuevas creaciones, la práctica de ambos autores durante los últimos diez años.

Texto publicado el 8 de marzo de 2019

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *