Entrevista a Arturo Garrido. Artista plástico

«Mi labor será siempre experimental porque no me veo repitiendo una fórmula comercial hasta la saciedad»

‘Selfie’ de Arturo Garrido entre demonios para ‘Darán que hablar’ A. G

Saltó de la Arquitectura, donde siempre le interesó más el proceso que el resultado, al Arte, donde desarrolla su creatividad juntando Arqueología, Historia y Naturaleza. Desde Arniches 26, da que hablar

Qué le interesa. Me fascina la Arqueología, la Historia y la Naturaleza. Y he encontrado en el arte la posibilidad de abordar estos temas de manera imaginativa, divertida y flexible. Mis proyectos suelen ser investigaciones experimentales que, partiendo de un lugar, un hecho histórico o una conexión con la Historia del Arte, construyen toda una ficción creativa.

Para mí, el arte, desde la escuela de Arquitectura, ha sido, más que un fin en sí mismo, un método de investigación. Un proceso de trabajo que muchas veces arroja resultados imprevistos.

En la universidad, normalmente buscábamos un relato para justificar o enriquecer nuestros proyectos de Arquitectura. A mí me interesaba más construir esa introducción creativa que el propio edificio que se nos pedía.

‘Apolo y Dafne’ A. G.

De dónde viene. He pasado por ferias como ARCO, Gabinete, Artesantander… Y expuesto en la Sala del Águila de Madrid o el CEART de Fuenlabrada. Tengo que destacar el proyecto de ARCO ‘Madrid666’, pues era un trabajo de Arquitectura que estaba haciendo en la universidad y acabó en la feria. Una demostración técnica de que la entrada al infierno se encuentra en Madrid, concretamente bajo la Fuente del Ángel Caído del Retiro.

Detalle de una de las obras del madrileño A. G

Supo que se dedicaría al arte… Siempre ha formado parte de mi identidad. Desde niño era ‘el que dibujaba bien’ y el imaginativo. Estudié Arquitectura, que es una carrera muy creativa, y me dotó de múltiples herramientas para desarrollar proyectos e ideas y, sobre todo, me enseñó a comunicarlas. Inevitablemente, mis trabajos académicos eran siempre más artísticos que técnicos.

Detalle de una de las obras tridimensionales del artista A. G

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Una persona vio la entrada al infierno que he mencionado y quiso que la replicara pero dedicándosela a su madre fallecida… Era un pozo de espejos. Al asomarte, ves a esta señora multiplicada hasta el infinito. Mientras, suena una nana que le cantaba de niño al coleccionista. Ahora está en un museo muy singular… Realmente este fue un encargo interesante. También he hecho todo tipo de artes decorativas, cursis y facilonas, pero nadie sabrá nunca la autoría… Espero…

‘Apuntes de genios’. Trabajo de ilustración A. G.

Su yo «virtual». Si te soy sincero, vivo la presencia en redes como una obligación, un trabajo extra, un lugar donde debes estar y figurar para existir. Me gusta estar al día del trabajo de mis compañeros pero me supone un esfuerzo tener que vender el mío constantemente. Mi único perfil actual es el de Instagram, que se ha instaurado como en el gran escaparate oficial hasta nuevo aviso. Es el medio digital que más consumo y que más me consume.

El autor en la galería Arniches 26 A. G.

Dónde está cuando no hace arte. En la pelea por vivir sólo de mi producción artística (lo cual supone libertad y repercute en la calidad de tu trabajo) he pasado por muchas fases. Siempre he tratado de relacionar mis encargos más técnicos, como podía ser un diseño de mobiliario o una reforma, con mi actividad artística. Aportando un punto creativo. A veces surgen oportunidades maravillosas en este sentido. Por ejemplo, en Kenia me encargaron pintar durante un mes el mural de una iglesia y acabó involucrada toda la comunidad.

«Apolo»

Le gustará si conoce a… En mi casa se ha valorado siempre la cultura y el arte, eso ha sido fundamental para mi desarrollo artístico. En la carrera descubrí arquitectos como Higueras o Miralles y vi que no había límites creativos en la Arquitectura: me abrieron la mente. A media carrera, envidiando a Barceló, me fui unos meses a África, a Kenia. Después pasé un año en Roma, lo que me influyó muchísimo. Mis temas actuales siguen bebiendo de allí… En cualquier caso, mi lugar favorito para disfrutar e inspirarme ha sido y es el Museo del Prado.

Hasta hace poco no he estado rodeado de un contexto generacional y lo he echado en falta. Ahora estoy descubriendo un mundo nuevo en el entorno de la galería Arniches 26, donde nos juntamos artistas muy diversos. Tengo que destacar a mi generación de compañeros y compañeras arquitectas. Todos están haciendo cosas creativas, defendiendo miradas muy interesantes en un contexto profesional complejo.

Intervención en azulejos A. G

Qué se trae ahora entre manos. Estoy ilustrando el libro de ‘Las mil y una noches’, que se publicará a finales de año. Son historias de imaginación desbordante que permiten infinitas interpretaciones estéticas. Me hace especial ilusión porque es un trabajo en equipo con mi hermano Diego, a cargo de la traducción. Estoy empezando a descubrir el mundo editorial gracias a él. Es un joven escritor que dará que hablar…

¿Cuál es su proyecto favorito hasta la fecha? Creo que mi investigación para lograr esculturas que parezcan apariciones etéreas es la que está arrojando resultados más sugerentes. Recientemente, presentamos en Santander un proyecto sobre las musas de las artes realizado con esta técnica. Son metálicas pero parecen fantasmas, figuras ligerísimas que flotan en el aire…

‘Musas’. Instalación para Artesantander 2023 A. G.

¿Por qué tenemos que confiar en ti? Podéis confiar en que mi trabajo siempre será experimental porque no me veo repitiendo una fórmula comercial hasta la saciedad. Muchas veces estas pruebas serán un fracaso, pero en alguna ocasión darán lugar a algo interesante. Aporto mi formación como arquitecto a la hora de trabajar con planteamientos técnicos y materiales inusuales e investigar sus posibilidades en el mundo del Arte.

‘Mundo flotante’ A. G.

¿Dónde se ve de aquí a un año? Me veo desarrollando todos estos caminos que tengo abiertos y, espero, encontrando en ellos nuevos resultados y vías de trabajo. Están dando frutos interesantes, pero aún son exploraciones muy incipientes. Quiero volver a Roma y planear otro gran viaje, pues estos siempre han sido mi gran fuente de inspiración. Y, por pedir, me encantaría exponer estas esculturas tan etéreas y místicas en una iglesia, pues sería su contexto ideal.

Defínase en un trazo.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Me interesa mucho el trabajo de mi compañero de universidad Manuel Bouzas. En su caso, sus intereses se han volcado más en el campo de la arquitectura. Personalmente, no me gusta ver demasiadas fronteras entre las disciplinas creativas y él es otro ejemplo de lo artístico que puede llegar a ser el trabajo de un arquitecto.

«Selfie» de Arturo Garrido con Demonio

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 6 de septiembre de 2023

 

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