Javi al Cuadrado
No deberíamos cerrar el verano sin recordar cómo este mes de agosto nos dejó uno de los diseñadores y creativos más originales del panorama español. Auque recordar a Javi al Cuadrado nos asegura una sensación de jornada estival

Supongo que una de las señales de ‘hacerse mayor’ es el estar más pendiente de las esquelas, ese antecesor Facebook de la tercerísma tercera edad en el que se suceden perfiles de gente sonriente en sus fotos que tuvieron una vida apasionante y que por eso solo se merecen palabras bonitas.
Y otra seña de que uno se hace mayor (o directamente, ‘ya es mayor’) es que los protagonistas de esas esquelas le tocan la fibra, forman parte de la banda sonora de la vida de uno, cuando no directamente se cruzaron en su biografía.
Este verano ha sido prolijo en despedidas en el mundo del arte. De las últimas en hacerlo, Yayoi Kusama, que ahora sí que sí pone ‘punto’ y final a su historia. También Víctor Coyote, que, además de músico y escritor, fue un interesante dibujante. Un sentido mensaje de whatsapp de Javier de Juan, que tan ampliamente lo conoció, me lo hacía saber en los días de canícula. Incluso los textos vertidos en torno al robo del Tesoro de Villena deberían asumirse dentro de la categoría de ‘necrológica’, visto lo mal que pinta la recuperación de todo ese oro, si es que no lo han fundido ya.
De entre todos, yo no quiero dejar pasar por alto una partida que posiblemente a mí personalmente me afectó más, no solo porque se trataba de una persona más joven que uno (y eso siempre escuece el doble), sino porque fue un creador muy querido en el sector y con el que cualquier encuentro con él sabías que sería disfrutón al máximo.
Me refiero al diseñador y dibujante Javi al Cuadrado, tal vez una persona cuya vida no ha sido lo suficientemente larga como para abrir telediarios, pero sí lo decididamente fecunda y de dejar huella para todos los que coincidimos con él. Su trabajo fue siempre exquisito, editando libros o plasmando sus obsesiones, que ahora nos quedan como recuerdo y ayudarán a replicar en el rostro la sonrisa que este autor siempre regalaba a su interlocutor. No era justo cerrar el verano sin dedicarle unas líneas. Aunque con Javi, en la memoria, siempre será verano.
Texto publicado en ABC Cultural el 5 de septiembre de 2026. Nº 1.723