Las galerías españolas tras el covid-19

«Estamos de vuelta»: Las galerías españolas nos anuncian que vuelven a abrir sus puertas

El Consorcio de Galerías, la asociación que reúne a las principales firmas del sector en España, lanza un manifiesto en el que anuncian su vuelta al negocio y destacan el importante papel del arte en estos tiempos alterados por la pandemia

Fachada de García Galería en Doctor Fourquet (Foto: Guillermo Navarro)

Tras exposiciones interrumpidas a pocos días de presentarse –y en plena temproada alta coincidiendo con ARCO–, inauguraciones canceladas y presentaciones postpuestas, las galerías de arte en España comienzan a ver la luz al final del túnel tras ocho semanas de sequía como consecuencia del confinamiento al que también se ha sometido el sector por la pandemia del coronavirus.

Estas, a través de un comunicado dirigido a sus clientes, a sus socios –también a sus artistas–, y a los amantes del arte, y desde el Consorcio de Galerías que las agrupa y representa en todo el país, anuncian el regreso a su actividad y su participación en la ya famosa «desescalada por fases».

«Estamos de vuelta», reza su título. En él, las galerías bajo su paraguas (más de 50 provenientes de 12 comunidades autónomas), intentan lanzar un mensaje de optimismo tras las oscuras jornadas que dejamos atrás en las que su actividad se ha visto altamente perjudicada.

«Los galeristas no hemos parado durante estos días, sino que, conscientes de la importancia histórica de este momento, hemos mantenido nuestra labor de apoyo y de estímulo a la creación», expresan en el texto. «Sabemos que ese es nuestro papel, junto con el de servir de escaparate para que todo el mundo pueda disfrutar de los resultados».

Interior de la galería The Ryder, en Madrid

El manifiesto reconoce que «los que menos han parado durante todo este tiempo» han sido los propios creadores, que a lo largo de estos días se han replanteado «muchas certezas que afectaban hasta ahora a su trabajo»: «Ellos han reflexionado sobre la nueva realidad, sobre el arte como camino para plasmarla y sobre su propia obra y su lenguaje personal como vehículo para trasmitir su visión de este nuevo mundo al que nos vamos a enfrentar». Las galerías se proponen así como escaparates desde los que dar visibilidad a todo esto: «Ellos van a ser imprescindibles para entender el siglo XXI».

Con el final del confinamiento, la apertura de las galerías supondrá en gran medida y en su opinión, el momento de ver el fruto de todo este trabajo, resultado, a su juicio, «de una actividad frenética, tanto física como intelectual». Ellas, las galerías, «se sienten privilegiadas», porque «podemos conocer de primera mano lo que está pasando en el arte, y podemos ya contaros por dónde parecen ir las nuevas tendencias».

«Ahora nos toca a los galeristas ejercer nuestro papel», continúa un texto que es un llamamiento no sólo a los habituales de sus espacios, sino también a nuevos espectadores del arte, a los que se refieren como «quienes queréis aprovechar la circunstancia para empezar a interesaros por el mundo apasionante del arte contemporáneo».

Ahora bien, su más que evidente alborozo («nos encontramos en el momento más interesante, original, novedoso, atractivo y apasionante que vaya a vivir nuestra generación, y quizá también las venideras»), no esconde una llamada de auxilio: este será un tiempo difícil y las galerías son conscientes de que nos necesitan: «Todo este trabajo, tanto el de los artistas como el nuestro, no sirve de nada sin vosotros. Si no nos ponemos de nuevo en marcha todos y conseguimos que las aguas vuelvan a sus cauces, este proceso no será posible. Todos vosotros sois una pieza esencial del engranaje».

Obra de Xisco Mensua, próxima apuesta de F2

Para el Consorcio de Galerías, todo periodo de crisis es «creativamente estimulante». Sus integrantes consideran que el hecho de que los creadores hayan contado ahora con más tiempo para reflexionar redundará en la calidad de sus propuestas. Ahora bien, su balance de lo sucedido estas semanas rebaja de nuevo el tono: «Tenemos que admitir –apuntan– que hemos perdido amigos, clientes, visitas, exposiciones, proyectos, ferias. Hemos perdido negocio, sin duda. Pero podemos decir con mucha satisfacción y con orgullo que no todo ha sido negativo». En este punto, señalan el alcance de «algunos logros», que no especifican.

El documento no pierde la oportunidad –posiblemente para contrarrestar el ninguneo que estas semanas el arte ha vivido por parte de la administración central– para traslucir la importancia de la disciplina: «Eso ha quedado de manifiesto en el gran interés que ha suscitado la multitud de iniciativas culturales que con gran generosidad se nos han ofrecido de forma desinteresada».

El número de visitas a estas propuestas, según sus cálculos, «ha sido sorprendente». «Pero lo que más nos enorgullece como profesionales es constatar cómo se han disparado las visitas a nuestras páginas web, y cómo se han sucedido las llamadas telefónicas, que nos han demostrado la relación íntima que mantenemos con nuestros clientes». Llamadas –puntualizan– en ambas direcciones «y no solo por negocio, también por salud», recalcando el papel de los coleccionistas, «que generan patrimonio»: «Una vez más constatamos que el arte es nuestro gran orgullo nacional. Porque el arte es generoso. Si el papel del artista es el de proporcionarnos color en tiempos oscuros, hoy más que nunca el arte es necesario», señalan.

Y tras las dudas generadas por el plan de desescalada (la propia presidenta de la asociación, Idoia Fernández, ante la ausencia de una mención expresa en los planes gubernamentales, dio por hecho que su reapertura era posible en la fase 0, en función de su naturaleza de «pequeños comercios»), las galerías españolas creen que «ha llegado el momento de dejar de limitarse a la red» y «comprobar la nueva efervescencia creativa». «Ha llegado el momento, por fin, de que os podemos contar y enseñar lo que se está haciendo desde ya».

Edición especial de Juan Luis Moraza para Espacio Mínimo

En cualquier caso, la reapertura de galerías a la que da pie este manifiesto no se realiza de forma homogénea. Algunas han anunciado ya su funcionamiento a puerta cerrada con cita previa (es el caso de Gema Llamazares en Gijón, 3Punts en Barcelona, o Álvaro Alcázar en Madrid). Hay que tener en cuenta que no todas las galerías están además asociadas.

La gallega Vilaseco fue la primera en lanzarse a anuciarlo. Otras, como Espacio Mínimo hacen público su regreso lanzando además una edición especial covid-19 de una obra seriada de Juan Luis Moraza, el artista con el que tuvieron que cerrar sus puertas. Algunas como Blanca Berlín nos recibirá de forma íntima pero desde el día 14, dos días después que Utopia Parkway. Y es F2, en Madrid, la que ya anuncia la primera inauguración: será el 27 de mayo con Xisco Mensua.

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 7 de mayo de 2020

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.