Las mejores expos que celebran el Orgullo LGTBI de 2021

Museos, galerías y arte LGTBI: una buena vacuna en varias dosis contra la homofobia

Museos y galerías de diferente signo en Madrid y Barcelona aprovechan estas jornadas de orgullo LGTBI para releer en clave de género sus colecciones u ofrecer propuestas que visibilizan realidades cercanas tantas veces denostadas

Un San Sebastián de la colección del MNAC

Mientras los tiempos de la Prehistoria se solapen con los de la Historia actual y trogloditas (así, sin género) campen a sus anchas pisoteando los derechos de los demás, será necesario un día del Orgullo LGTBI. Mientras países como Hungría avancen en el recorte de libertades para con todos estos colectivos y los criminalicen, o legislaciones como la de la ‘ley trans’ española se atasquen en el Congreso de los Diputados (de lo que se infiere la falta de unanimidad con determinados asuntos, capitales para quienes los sufren en primera persona), será preciso su existencia. Mientras la bandera multicolor se debata sobre el número final de sus franjas o haya empresas como la UEFA que aprovechan estas jornadas para ‘lucir sus colores’ y hacerse falsas campañas de imagen, pero luego poner trabas a la primera de cambio en cuanto un deportista/ciudadano decide defender consignas inclusivas y solidarias, será básico invocar el espíritu del 28 de junio. Mientras las agresiones homófobas en España siguen aumentando y ya sean el primer ‘delito de odio’ nacional.

Por eso son bienvenidas iniciativas como la que ahora ponen en marcha siete grandes museos de Barcelona, que deciden ‘salir del armario’ de igual manera que en 2017 lo hicieron las principales pinacotecas madrileñas coincidiendo en la capital con la celebración del World Pride. Su pretensión, en paralelo a la celebración este lunes del Día Internacional del Orgullo LGTBI, es facilitar una nueva mirada a sus colecciones y sus espacios en clave de género, poniendo en valor realidades que hasta ahora o estaban poco representadas o eran obviadas por los relatos museográficos tradicionales.

Se unen a la iniciativa la Fundación Joan Miró, el Museo de Arqueología de Cataluña, los de Ciencias Naturales y el de Diseño de Barcelona, el MNAC y los Museos de Sant Cugat del Vallès, que impulsan el proyecto ‘Museos LGTBI’ junto con el apoyo del Centro LGTBI de Barcelona, que –y esto es francamente importante– organizó una sesión formativa previa sobre diversidad sexual y de género dirigida por el historiador del arte Víctor Ramírez Tur con los equipos museísticos implicados. Este espacio, además, prepara ‘Bestiario excitado’, un taller de drag, para el día 10 de julio, en el marco de la celebración de la ‘festa major’ de Sant Antoni, que se reapropia de todos los arquetipos sexuales presentes en los museos.

Jayce, uno de los participantes de la iniciativa de la red de Museos de Barcelona

Esta programación especial, que se extenderá durante el mes de julio, arrancó el pasado 17 de junio en el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona. Allí, el arqueólogo Jordi Serrallonga mantuvo una charla con Judith Juanhuix, doctora en Física, mujer y madre trans, y miembro de la plataforma TransForma la Salut, analizando la relación entre ciencia y transexualidad, el lugar de la mujer en el ámbito científico y la conciliación familiar en este sector.

Continúan las iniciativas con la que el mismo lunes 28, Día del Orgullo, organiza el Museo de Arqueología de Cataluña, que tiene como protagonista una cabeza romana de mármol descubierta en Empúries a principios de siglo XX y que por sus facciones ‘delicadas’ se asoció en su día con una representación de Afrodita. Décadas después, los científicos han concluido que se trata de un Apolo. Su intención es reflexionar sobre las etiquetas de género y cómo la mirada es un constructo cultural. El día 4 de julio, en torno al busto, tendrá lugar la intervención performativa ‘Cuando el mármol baila’.

Desde mañana sábado, y hasta el 15 de julio, ya se puede visitar la colección de la Fundación Miró en clave ‘queer’. Bien recorriendo el camino hasta su entrada acompañados de un audio interpretado por la artista Blanca Arias, con música de Edu Rubix, bien circulando por sus salas y redescubriendo las obras mironianas desde lecturas de género, sobre todo las que sitúan el cuerpo en el centro del discurso del pintor. La propia artista acompañará a los visitantes en este recorrido los días 27 de junio y 11 de julio. Si se opta por el Museo del Diseño, allí será su colección de moda la que se analice con otra mirada, esbozando un nuevo discurso que incide en las prendas unisex o sin género claro, a través de cinco piezas destacadas.

Una de las pinturas de Roberto González Fernández en Casa de Vacas

Posiblemente dos de las invitaciones más sugerentes son las que lanzan el Museo Marítimo y el MNAC. El primero, bajo el comisariado del mismo Ramírez Tur, se aproxima en ‘El deseo es tan fluido como la mar’ a uno de los temas más silenciados de la Historia de la navegación: la sexualidad (y vida sexual) de todos aquellos hombres que pasaban largas jornadas mar adentro en espacios muy reducidos en los que la intimidad era imposible. La muestra podrá recorrerse hasta noviembre. Por su parte, el museo ubicado en el Palau de Montjuïc construye ‘Miradas insumisas’, una nueva lectura, disruptiva ahora, a sus conjuntos históricos, relacionando experiencias del pasado con realidades más contemporáneas. Por ejemplo, los calvarios de la pintura medieval con el ‘purgatorio’ de vidas de creadores afectados por el sida (Espaliu, Wojnarowicz…); o identificando la intersexualidad con el ‘no sexo’ de los ángeles del arte antiguo, hasta rastrear la leyenda que convierte a San Sebastián en icono gay.

Fuera de Barcelona, el día de la onomástica, el 28 de junio, el Monasterio de Sant Cugat del Vallès invita a una visita participativa reparando en las representaciones de sus capiteles para dialogar sobre otras formas de entender el amor o la sexualidad, más allá de las que impone la sociedad tradicional.

Fotografía publicitaria de Perla Murciana. Años 20. Museo Nacional del Teatro de Almagro, de ‘Cuestión de ambiente’

En Madrid, dan réplica a este tipo de actos las propuestas de CentroCentro, Casa de América, Casa de Vacas o la Sala de Exposiciones de la Oficina Principal de Correos en Cibeles. También varias galerías y ámbitos culturales alternativos, como Factoría del Arte y DT Espacio Escénico.

La actual sede del Ayuntamiento de la Capital se contraprograma a sí misma (allí se ha decidido, si no hay cambio de parecer, que este año no luzca la insignia LGTBI en su fachada el lunes) con ‘Cuestión de Ambiente’, una –pequeña en tamaño, intensa en contenidos– muestra que empareja el nacimiento de Madrid como urbe moderna en el siglo XX con los movimientos libertarios en cuanto a identidad sexual se refiere y que se experimentaron en la ciudad hace un siglo (justo cuando se salía de otra pandemia).

Su comisario, el ex galerista Joaquín García, vincula esos momentos efervescentes de cambio en la capital con cierta relajación en las costumbres sociales, con una cada vez mayor emancipación de la mujer y una visibilización de la diversidad sexual, dos cuestiones que encontraron un importante escenario en el que desenvolverse en el ámbito cultural, sobre todo en el teatro, que ya había vivido una especie de asunción de fin de tabúes en torno a la exposición del cuerpo. La homosexualidad no se persigue (de hecho, en España no se penaliza hasta finales de la década), aunque sí que se hace chanza con ella –en ocasiones con fin moralizante– en la literatura, pero se empieza a dar pasos para despatologizarla y aceptarla socialmente.

Fotografía de Cora, de Gabo Caruso, en Casa de América

En este Madrid de cuplés y charlestón, de cafés y botillerías, de nueva edad de plata de nuestras letras y espectáculos de travestismo a los que iban hasta las reinas, campan ‘a sus anchas’ (‘desarmarizados’) personajes a los que homenajea la muestra, como la bailarina Carmen Tórtola Valencia, que llegó incluso a ser representada como el ideal de mujer de la época, gran amiga de Antonio de Hoyos (el marqués amante de los ‘manolos’) y José de Zamora (esmaltista, diseñador teatral y modista), otros dos grandes nombres de la década. Junto a ellos, Antonio Juez, pintor autodidacta, el multifacético y ambiguo Álvaro Retama, o el modista y también transformista Edmundo de Bries. No por más conocidos, es menos importante la sección que la muestra dedica a Lorca, Aleixandre, Cernuda o Gregorio Prieto.

No hay que desplazarse mucho de CentroCentro para disfrutar de dos de las propuestas englobadas en el programa ‘Orgullo Trans 2021’, organizado por AET-Transexualia. Uno de ellos, el más emotivo, ‘Cora(je)’, en Casa de América (hasta el 31 de julio), con la documentación llevada a cabo por la fotoperidista Gabo Caruso de la infancia de la Cora del título, una niña transexual que nos da a todos una lección de vida con su actitud. Porque es sencillo hablar de un colectivo en abstracto, pero más complicado asumir lo punzante de las aristas de cada caso concreto.

En el de Cora, su máxima obsesión era la de ‘ser vista’, dejar de sentirse invisible de cara a la sociedad («¿cambia en algo el mundo si yo cambio de género?», se pregunta), algo en lo que fue fundamental su entorno familiar, el apoyo de su abuela (mucho más digno que el de muchos de nuestros políticos), los amigos y amigas del colegio… Su historia acaba además con muchos prejuicios sin mala intención que asociamos a lo transexual, como el de pensar que ‘son personas que nacen en el cuerpo equivocado’: el de Cora no está enfermo y es tan sano como el de cualquier menor de su edad. También, que el fin último de ellos y ellas sea la reasignación sexual. Sí: hay mujeres con pene y hombres con vagina. ¿Y a quién le importa?

Uno de los collages de Aurora Duque en DT

La segunda de las iniciativas la promueve la asociación cultural Visible, que desde 2004, al hilo de su primer festival (un año antes de la aprobación en España del matrimonio homosexual), ha conformado una colección de más de 2.000 piezas de temática LGTBI donadas por artistas de todo el mundo y que utiliza la Sala de Exposiciones de la Oficina Principal de Correos, en Cibeles, para exponer un nutrido grueso de sus obras sobre papel, las de contenido humorístico.

Es lo que nos recomienda Pablo Peinado, comisario de este ‘Humor queer’ (hasta el 31 de julio): tras tantos meses de distancia social y drama pandémico, unas sonrisas. Aquí las esbozan autores como Jordi LabandaAitor SaraibaHortelano-Pi, David Trullo, unos Gallego & Rey que formalizan lo de Quijote y Sancho, o Mariscal, que dibuja una enorme T de tolerancia. Si la muestra recala en este singular espacio es porque justo hace un año, coincidiendo con la campaña de Correos que llenó algunos de sus buzones con la bandera arcoíris, también la compañía editó un sello vinculado a la muestra ‘Cosas de casados’ con la que Visible puso en marcha su festival hace 18 años.

Por último, el programa de Transexualia se completa, ya en el Retiro, en Casa de Vacas, con la muestra dedicada a Roberto González Fernández ‘TRANSito 15/21’ (a partir de mañana y hasta el 25 de julio), un recorrido por ocho de las series pictóricas llevadas a cabo por su artífice en los últimos siete años, uno de los autores pioneros de la visibilidad homosexual en el arte español, caracterizado por una figuración en la que se mezcla realidad, sueño y distopía.

Fotografía de Alejandría Cinque de «Gender Bender»

Acabamos en las galerías, donde sobresale ‘Gender Bender’, en Factoría de Arte y Desarrollo (hasta el 31 de julio). El título es un juego de palabras en inglés de los terminos ‘bend’ (doblar, y por tanto, asociado al homosexual, el que se dobla o se muestra ‘invertido’) y ‘gender’, género, esto es: los que retuercen los roles de género establecidos. En el fondo, y en palabras de su comisario, el también artista David Trullo, otra forma de activismo social que desafía los estereotipos de género. Una rebelión que se acompaña de fórmulas tradicionales como el travestismo, queda atravesado por la realidad trans actual y desemboca en fórmulas que tienen que ver con el género fluido o el biomorfismo.

Buenos ejemplos de todo ello los encontramos en una exposición en la que muchos creadores se inspiran en la Antigüedad clásica, que marcó nuestros cánones de masculinidad, feminidad y belleza, para desenfocarlos o sacarlos de plano. Así lo hacen los falsos bustos romanos fotografiados por Ángel Pantoja, la nueva Afrodita de Daniasa Curbelo, o el mármol con que se construyen las barras de musculación con las que moldeamos nuestros cuerpos, ahora, de Christian Guardia.

Mención especial merecen las fotografías de antiguas esculturas ‘capadas’ de Alejandría Cinque, las preguntas lanzadas por Deebo Barreiro, los bien poblados ‘locus amoenus’ propuestos por Sandra Paula Fernández, el nuevo santoral de Javier Gerada o la relectura de la incredulidad de Santo Tomás bordada sobre la bandera trans de Bartolomé Limón. Desde el 15 de julio, Nerea Ubieto ArteInformado propondrán en este mismo espacio un segundo capítulo sobre la cuestión.

«Ramón», fotografía de Mano Martínez

Y últimos días, hasta el 27 de junio, para acercarse a los collages de Aurora Duque en DT Espacio Escénico. En realidad ‘egallocs’ (nombre de la técnica al revés); porque lo que la artista propone es otro tipo de ruptura, de desdoblamiento, de segundas oportunidades a imágenes que, de tan asumidas, pierden su carga informativa. Ella las llena de nuevas lecturas. Otras identidades, al fin y al cabo. Como en Barcelona, Mano Martínez, le da una vuelta al desnudo masculino, objetualizándolo como durante siglos se ha hecho con el femenino. Ellos son los nuevos pin-ups, y, de esta manera, ‘los saca del armario’, e invita a aproximarse a ellos sin miedo. Su propuesta para galería Mutuo se titula ‘Party’: primero, porque tras tantos meses de pandemia, el cuerpo, sus cuerpos, reclaman celebración. Segundo, para homenajear a la mítica revista de contenido homosexual española, pionera en –precisamente– celebrar el cuerpo del hombre desnudo tras la dictadura.

Como vemos, la de los museos y el género es la única vacuna contra la homofobia que no nos importa que nos apliquen, cada poco tiempo, en buenas dosis.

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 25 de junio de 2021

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