Lisboa, primera “sucursal” de ARCO fuera de España

La cita, que se celebrará en primavera de 2016, llega tras haber barajado a lo largo de sus 35 años otras sedes en América y Dubai (Por Javier Díaz-Guardiola y Natividad Pulido) 

Detalle de la edición de ARCO de 2014 (fotos: J. Manyoses)

ARCO celebrará en 2016 su 35 aniversario con una buena noticia: su anhelada internacionalización. Por primera vez en su historia se llevará a cabo una feria de arte fuera de España bajo su sello. Según ha podido saber ABC, el país escogido como primera sucursal de ARCO es Portugal y, concretamente, su capital: Lisboa. Aunque al parecer aún no hay una fecha cerrada, sí tendrá lugar en 2016 y se baraja que sea en primavera. Si echamos un vistazo al calendario de ferias internacionales, ya bastante saturado, bien podría ocupar el espacio dejado por Pinta en Londres (que cambió junio por octubre). Entre finales de abril y comienzos de junio, antes de que abra sus puertas Art Basel (pues sería suicida coincidir con la feria de las ferias), parece la fecha más idónea.

La expansión de ARCO es un viejo sueño acariciado por las predecesoras de Carlos Urroz al frente de nuestra principal feria de arte. La primera fue Rosina Gómez-Baeza, que dirigió la feria de 1986 a 2006, y que ya quiso hacer un ARCO en Miami, una de las grandes capitales latinas de América. Sabía perfectamente que había un hueco por cubrir, un trozo de pastel muy goloso al que hincarle el diente. Aparte de ser el mercado natural para España, en Iberoamérica están algunos de los coleccionistas más pujantes del mundo, grandes nuevas fortunas con mucho dinero que gastar: «Recuerdo que ya hicimos una pequeña feria con Ifema en Caracas, que fue el germen de la idea de exportar ARCO al mundo latino –explica Gómez-Baeza–. Yo creía absolutamente en el proyecto, pues suponía mayor visibilidad para nuestro encuentro, para nuestro país y para nuestros artistas. De hecho, por una cuestión de mercado en esos años –en los que aún no se había producido el boom de México o Brasil–, lo lógico era desembarcar en Miami». La todopoderosa Art Basel le cogió la delantera y en 2001 puso en marcha Art Basel Miami. «Me dio mucha rabia porque ese era un sueño mío. Si al final no se realizó fue porque se tuvo miedo de que Madrid perdiera importancia y dmensión. Yo, sin embargo, sabía que habría sido todo lo contrario».

Pese a celebrarse en Estados Unidos, Miami es, por cercanía y nivel adquisitivo, un lugar donde se mueven como pez en el agua los grandes coleccionistas de Latinoamérica. En sus 14 años de vida se ha consolidado como una de las grandes citas artísticas del año y una de las que tiene mayor volumen de negocio. A ello hay que sumar la consolidación en el mismo periodo de grandes ferias en Iberoamérica: Zona MACO, en México; ArtBO, en Colombia… Demasiadas bocas para un solo pastel. «Se llega tarde, pero es una buena noticia. Vivimos en un mundo global y con mucha competencia», expone la ex directora de la feria madrileña. Ella, sin embargo, cree que el destino natural de esa internacionalización tendría que haber sido Iberoamérica: «Compartimos con estos países identidad e idioma. Y debemos reforzar los lazos».

Unos visitantes se pasean por los estands de ARCO’14

Lourdes Fernández, directora de ARCO de 2006 a 2010, quiso retomar la idea de internacionalizar la feria. En su caso, su apuesta era Sao Paulo. Aprovechando que Brasil fue el país invitado en 2008, Fernández mantuvo conversaciones tanto con el presidente del recinto ferial de Sao Paulo (un icónico edificio de Oscar Niemeyer situado en el parque Ibirapuera, donde se celebran tanto la feria SP-Arte como la bienal), como con la directora de SP-Arte para el aterrizaje de ARCO en la ciudad brasileña, absorbiendo su feria local. Los brasileños fueron muy receptivos con el proyecto, que estaba completamente diseñado, pero los nuevos responsables de Ifema no lo apoyaron. De hecho, el equipo liderado por Luis Eduardo Cortés tuvo otra idea bien distinta: abrir sucursal en Dubai, un lugar donde había dinero fresco. Tampoco se llegó a buen puerto.

El actual director de ARCO, Carlos Urroz, ha seguido potenciando la presencia de Iberoamérica en ARCO. Así, este año, aparte de tener a Colombia como país invitado, ha sido la edición más latinoamericana de su historia, con la presencia de 47 galerías procedentes de diez países. Y en 2016 se mantendrá esta tendencia: 48 galerías de diez países, lo que supondrá un 30 por ciento de la presencia internacional.

Después de tanto intento frustrado, parecía descartada la idea de que ARCO abriera sucursal en el extranjero, pero, finalmente, será una realidad. Y no ha sido ningún país de Iberoamérica el escogido como primer destino de ARCO fuera de nuestras fronteras, como cabía esperar, sino Portugal, otro mercado natural para España, por cercanía y por ser este un país que está emergiendo con fuerza en el mundo del arte. Los responsables de Ifema y de ARCO han convocado una rueda de prensa para el próximo miércoles donde darán detalles de esta operación que se ha mantenido en el más absoluto secreto. De hecho, galeristas habituales de la feria consultados por ABC no sabían nada del asunto. La noticia les cogió completamente por sorpresa. Algunos de ellos se felicitaban porque lo consideran muy positivo para el sector. Otros, en cambio, creen que abrir sede en Lisboa no es realmente internacionalizar ARCO. Cuesta tanto ir a Barcelona como a Lisboa, advierten, y se podía haber hecho un esfuerzo por traer más coleccionistas portugueses a Madrid sin necesidad de abrir allí una feria.

Detalle de una obra de ARCO’14

Todas las miradas estarán puestas en Portugal durante la 35 edición de ARCO, que se celebrará del 24 al 28 de febrero de 2016. Habrá una notable presencia del arte del país vecino. Comenzando por el propio comité organizador de la feria, en el que figura Pedro Cera, de la galería del mismo nombre en Lisboa. En el programa general, diez de las 169 galerías presentes serán portuguesas: 3 + 1 Arte Contemporánea, Baginski, Pedro Cera, Cristina Guerra, Filomena Soares, Graça Brandâo, Murias Centeno y Vera Cortés, todas ellas de la capital; Mário Sequeira, de Braga, y Quadrado Azul, de Oporto.

Además, hay que añadir otra más en la sección Solo Projects (KubikGallery, de Lisboa) y la presencia de la galería Cristina Guerra en la gran sección conmemorativa del 35 aniversario: Imaginando Otros Futuros contará con la participación de 35 galerías internacionales que han estado presentes en alguna edición de ARCO, seleccionadas por sus directoras, María y Lorena Corral, y los comisarios Catalina Lozano y Aaron Moulton. Será la primera vez en más de 20 años que ARCO no contará con un país invitado.

Muchas de las grandes ferias de arte internacionales, al igual que ocurre con los museos (Guggenheim, Hermitage, Pompidou, Louvre…), se están convirtiendo en auténticas franquicias. La más importante y antigua del calendario mundial, Art Basel (nació en 1970), suma a su sede central de Basilea la ya citada sucursal en Miami y, desde 2013, una tercera en Hong Kong. Acapara así los mercados europeo, americano y asiático. También Frieze, la feria más importante de Londres, que nació en 2003, abrió delegación en Nueva York en 2012. Lo mismo que la feria Pinta, que, tras Nueva York, apostó también por Londres en 2011, y que tras desgajarse, su delegación en la ciudad de los rascacielos se trasladó a Miami en 2014. En algunos casos, hay ferias que tienen varias sedes pero dentro de un mismo país: es el caso de MACO (México), Scope y Pulse (ambas en Estados Unidos).

“La piedad invertida”, de Marina Vargas, en ARCO’14
Texto publicado el 6 de noviembre de 2015 en ABC

 

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