Lúa Gándara (artista)

«Para mí es un sueño total jugar a ser una diva de mentira siéndolo de verdad»

Cada una de las declaraciones de esta creadora gallega, agitadora de la vida, son oro puro. Pero atención: hay que tomárselas muy en serio. El humor es su arma, desde el que suelta verdades como puños, de los que hacen risa pero también escuecen

«Selfie» de Lúa Gándara para «Darán que Hablar» – L. G.

Nombre completo: Raquel Iglesias Gándara (Lúa me lo puse yo como pseudónimo a los 12 o 13 años). Lugar y fecha de nacimiento: O Porriño, el 6 de marzo de 1988. Residencia actual: Poio (Pontevedra). Formación: Grado en Bellas Artes, Posgrado de Creación Sonora, Máster en Profesorado de Educación secundaria, con especialidad en artes y dibujo. Ocupación actual: Artista plástica y profesora de pintura.

Qué le interesa. Mis intereses son todo lo que rodea los límites de la realidad, lo correcto y lo incorrecto, lo que nunca se puede decir, el juego y el humor. Trabajo mucho con la improvisación, lo que no quiere decir que no reflexione sobre lo que hago, pero lo pienso después más que antes, por eso son así mis títulos. Trabajo con los impulsos y la intuición, que son lugares desde los que también se puede pensar muy bien.

«Los medios de comunicación me parecen lugares fascinantes en los que exponerme, mucho más que ningún museo»

Me interesa la pintura en sí misma como método de pensamiento abstracto. Para mí, sucede algo muy parecido en el cerebro a lo que ocurre con la música. Entro en un lugar de equilibrios donde me lo paso muy bien. Mi otro ámbito de trabajo es la realidad. Me he dedicado a la música y al teatro, y sólo después de parar me he dado cuenta de que lo que he estado haciendo siempre es ‘performance’. Me interesa mucho el vídeo como herramienta para transmitir ideas y registrar acciones.

Al final, estoy todo el tiempo trabajando con el humor, no puedo evitarlo. Pero no me gusta que se confunda el humor con lo ligero, si no todo lo contrario. Me interesa el humor como estrategia mental y de supervivencia. Creo que el arte tiene que transformar a la persona que lo hace, y, además, remover cosas alrededor. Si el arte no es una herramienta transformadora no me interesa, me aburre.

Soy una artista de acción en todos los sentidos.

«Amarillo sin gluten» (2020)

De dónde viene. He expuesto en la 15ª mostra MAC, en el centro Torrente Ballester de Ferrol, en el VIII Premio para Novos Artistas Auditorio de Galicia, en la galería Adhoc de Vigo o en la galería Metro de Santiago de Compostela, entre otros lugares.

Nunca me he preocupado demasiado por exponer de manera tradicional. No es un formato que me interese mucho para hacer pública mi obra, porque precisamente es algo que está vivo y va muy rápido. Aunque tampoco me han llamado mucho. Sospecho que comisarios que me conocen piensan que mi obra no es seria, y eso, afortunadamente, es muy cierto. La mayoría de comisarios y comisarias, es posible que todavía no sepan que existo.

En mi última individual ‘Fiesta en el jardín con caracoles’, en la galería Metro, creo que sí encontramos un formato interesante para transmitir lo vivo de la pintura, y fue crear un vídeo sobre cada cuadro expuesto y así compartirlo en redes.

«’Mi proyecto Lúa Responde’ intenta vender por Messenger o teléfono un cuadro a gente que intenta venderme algo, ligar, o simplemente ‘conocerme’»

Pero más que exposiciones, se han hecho más públicos algunos proyectos, como hacer ‘performances’ en televisión en programas basura como First Dates Got Talent. Los medios de comunicación me parecen lugares fascinantes en los que exponerme, mucho más que ningún museo. Aún así no estoy segura de que lo que hago se entienda como ‘performance’, pero no importa. La tele siempre me vuelve a llamar. Estos medios tienen una cara muy oscura que estoy investigando a través de mi personaje público. Me interesa mucho la censura, la autocensura y la ficción dentro de lo que se supone real. Me impresiona que la mayoría de la gente se crea automáticamente todo lo que ve: es algo muy peligroso. También me fascina ese punto exacto de cuando no se sabe si algo es en broma o es en serio.

Otro proyecto que se hizo bastante conocido fue el videoclip ‘V de Vite’, una parodia del ‘Beat It’ de Michael Jackson, una idea espontánea que tuvo el director de cine Javi Camino, que me llamó para protagonizarlo. Él y Uxía Taboada escribieron la letra de la canción, sencilla y sincera, nada que envidiar a la original. Llegó a ser viral unos días en Santiago de Compostela. Me di cuenta en el momento en el que desconocidos me hicieron el gesto de ‘V de Vite’ por la calle. Fue genial porque, de repente, el barrio más turbio de Compostela se convirtió en el más ‘trendy’.

Fotograma de ‘V de Vite’

Supo que se dedicaría al arte… Con dos o tres años juntaba a las visitas en el salón de casa y aparecía de repente gritando «¡espestáculo!». También recuerdo dibujar compulsivamente llenando hojas y hojas de papel que encontraba por casa. Y hasta ahora, nunca he parado. Cuando entré en Bellas Artes fui hilando todo. Después, la supervivencia fue muy complicada, y tras intentar trabajar de otras cosas y no ser capaz de tomármelo en serio, me di cuenta de que no puedo hacer otra cosa, porque cualquier intento de trabajo se convertía en un juego performático. Poco a poco fui descubriendo que no puedo separar mi vida de mi obra.

‘Demasiada crema de manos en el elefante’ – L. G.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Me paso la vida sobreviviendo, y siempre estoy dentro y fuera del arte. Me gusta utilizar el arte fuera de contexto, y al contexto del arte, llevar lo cotidiano. Me parece un desorden sano.

Por ejemplo, mi proyecto ‘Lúa Responde’ consiste en intentar vender por Messenger o teléfono un cuadro a gente que intenta venderme algo, ligar, o simplemente «conocerme». Es una respuesta al ‘spam’ al que estamos sometidos continuamente en internet, simplemente por tener un perfil público. Creo que esto es un problema bastante nuevo del que se debería hablar más. Tengo muchas capturas de este tipo de conversaciones. El otro día incluso estuve 13 minutos al teléfono con una teleoperadora que intentaba que invirtiese en Bitcoin, y yo le decía que en la página me salía «invierta en Lúa Gándara, la artista más famosa». Fue muy absurdo y además conseguí no reírme durante toda la conversación. He tenido la suerte de poder explicar este proyecto a otros artistas en el EAN#11 y ahora algunos empiezan a utilizar esta estrategia. Me parece maravilloso.

He hecho numerosos trabajos fuera del arte, y creo que eso es lo que conforma mi mayor bagaje intelectual. Precisamente, jugar a convertir en obra cualquier circunstancia, aunque sólo sea para mí, es mi manera mental de supervivencia. No creo que el arte pueda cambiar el mundo, pero sí puede mejorar mucho nuestra vida. Es una forma de pensar y hacer sin dar nada por supuesto.

«Utilizo mi instagram como escaparate de un personaje. Juego a ser ‘influencer mal’, a ser una diva incomprendida: digo que estoy en sitios en los que no estoy, me grabo cantando duetos de óperas»

El último ‘trabajo’ práctico que hice fue prestar algunos de mis cuadros para el videoclip “Mustang” de Don Patricio a cambio de que la productora me transportase la obra desde mi taller a la galería y así ahorrarme el alquiler de una furgoneta. Fue muy desconcertante ver a Don Patricio reprensentar el estereotipo de artista heterosexual blanco, mientras rapeaba algo que decía el Miró surrealista y Van Gogh, mientras se supone que pinta como yo. Me preguntó cómo se coge el pincel.

Delante de él, una modelo posaba convertida en bodegón con un tapiz de caballos tras ella y a los lados mis cuadros se reducían a atrezzo descontextualizado. No tenía ningún sentido y me produjo tristeza ver tan desde dentro cómo la cultura de masas reduce y utiliza el arte para convertirlo en algo decorativo que consumir, como si no existiese la posibilidad de hacer cosas interesantes con dinero. Esto es otro problema con el que tenemos que estar peleándonos continuamente. Siempre estoy pensando cómo resolverlo, pero también cómo pagar la cuota de autónomos. Aquí tengo que decir que he vendido obra por ‘Milanuncios’, y estoy muy orgullosa.

El hecho de no ser una artista consolidada y contar con pocos recursos hace que tenga que resolver de formas muy variadas, y esas limitaciones me dan una libertad que me pone a prueba continuamente. Nadie debería acomodarse nunca: se deja de pensar con agilidad.

Captura de conversación de «Lúa responde»

Su yo «virtual». Mi yo virtual me divierte mucho porque es un personaje de mí misma, no soy yo siempre. Utilizo mi Instagram como escaparate de ese personaje y de mi obra. Juego a ser ‘influencer mal’, a ser una diva incomprendida, digo que estoy en sitios en los que no estoy, me grabo cantando duetos de óperas inventadas con objetos que hacen ruído, todo mezclado… Me parece muy interesante utilizar estos nuevos flujos de información no contrastada de la red, aunque a la vez me asusta un poco.

Precisamente si miento es para poner de manifiesto algo que todos hacemos más o menos inconscientemente. Casi nadie sube una foto de cuando se aburre o está mal. En las mías, nunca sonrío para contrastar esa falsa felicidad que proyectamos. Los productores de imágenes tenemos mucho trabajo por hacer en cuanto a la ruptura de estereotipos en los medios.

«Más que exposiciones, se han hecho más públicos algunos proyectos como hacer ‘performances’ en televisión en programas basura como ‘First Dates’ o ‘Got Talent’»

Una vez hice un documental de mí misma para Youtube como si fuese famosa. Se llama ‘Lúa Gándara, una estrella en la sombra’. Tiempo después, cuando ya casi lo había olvidado, una periodista de la televisión de Galicia me entrevistó, me hacía preguntas muy extrañas, y me decía «¡guau! Todo lo que has conseguido». Yo no entendía bien. Después me di cuenta de que había visto el documental y se lo había creído. Me hizo muchísima gracia, ahí entendí que había funcionado.

Consumir productos digitales me suena a gastar dinero. Lo único por lo que pago a gusto es por Filmin. El cine es mi alimento mental, y de las cosas que más disfruto.

Fotograma de «Vídeo explicativo»

Dónde está cuando no hace arte. Doy clases de pintura. Es muy interesante porque esto no sólo tiene que ver con el arte. Lo disfruto muchísimo. Conoces a la gente de otra forma, ves cómo piensan, qué miedos tienen, cómo aprenden, cómo resuelven. Y, de alguna forma, también te vas conociendo a ti misma, porque todos somos también el otro.

«Mis referentes son Laurie Anderson, Fátima Miranda, Katrina Biurrun, Concha Piquer, Esther Ferrer, Chus Lampreave, La Kary y Marisol»

Creo que la tarea más importante del docente es potenciar el desarrollo del pensamiento crítico en el alumnado, y más en un momento en el que estamos tan saturados de información. Mis clases de pintura son una excusa para aprender a mirar y aprender a pensar. Constantemente me encuentro con adultos perdidos que buscan una especie de terapia en la pintura. Los niños piensan mucho mejor porque aún no aprendieron a tener miedo y no creen que las cosas sólo se puedan hacer ‘bien’. Es muy curioso ver cómo los adultos nos vamos estropeando. El trabajo de los educadores artísticos tiene mucho que ver con recuperar ese modo de pensar creativo de la infancia en el que no nos juzgamos, en el que todo es proceso.

«Dueto con lavadora» (2019)

Le gustará si conoce a… Mis referentes son Laurie Anderson, Fátima Miranda, Katrina Biurrun, Concha Piquer, Esther Ferrer, Chus Lampreave, La Kary y Marisol. Tengo muchísimos referentes de los que aprendo infinidad de cosas que me interesan o que me maravillan directamente, pero no tengo una persona guía sobre la que piense que quiero ser como ella: quiero ser yo lo máximo que sea capaz. Me encanta, porque nadie puede hacerme la competencia.

«No tengo una persona guía sobre la que piense que quiero ser como ella: quiero ser yo lo máximo que sea capaz. Me encanta, porque nadie puede hacerme la competencia»

Hay muchísimos artistas interesantes de mi generación. Ahora estoy pensando en la facultad. Me flipan los trabajos de Bea Lobo Pelucas, porque usan el color sin miedo y mezclan conceptos a lo loco. Ellos piensan en imagen. Me encanta cómo David Méndez mezcla el arte y el diseño de moda de una forma tan divertida en Outsiders Division. Y luego está Cynthia Alfonso, que hace unas animaciones y unos cómics abstractos que son un caramelo mental.

Participación de Lúa Gándara en ‘Got Talent’ – L. G.

Qué se trae ahora entre manos. Justamente ahora estoy terminando los cuadros de mi próxima exposición ‘El perreo de las formas’ que se inaugurará en la galería Zona Incontrolable de Madrid el 13 de octubre. La galería está en la calle Serrano, y la exposición se podrá ver hasta el día 24 del mismo mes.

También estoy trabajando en dos colaboraciones: una es una colección de joyería+pintura con Milena Colella, y otra es una colección de ropa ‘upcycling’ con Sora Magazine. Estos proyectos los hacemos tranquilamente y con cariño, por eso aún no tienen fecha de presentación. Me encanta colaborar con gente, es como más aprendo.

Fotograma de «Vídeo explicativo» (2021)

Proyecto favorito hasta el momento. Me siento muy orgullosa de ‘Tengo que decirte algo’, un anuncio estilo teletienda que subí a Youtube. En este vídeo anuncio un servicio para decir cosas desagradables de una manera ‘amable’, mediante una canción por encargo. La gente puede enviarme sus mensajes y yo realizo la pieza. No he hecho casi ninguna. Creo que el público no se lo toma en serio, pero a mí me parece muy buena idea, y, en el fondo, es otra manera de hacer canción protesta. Ya funcionará.

Tengo otro proyecto que me encanta, y todavía más con el tiempo. Es mi formulario de encargo de obra maravillosa. Surgió tras tener una discusión por el pago de un cuadro con un cliente. Ese señor pretendía que le pintase ‘por encima’ un cuadro que tenía de un amigo muerto porque no le gustaba. Supongo que tampoco podía tirarlo. Al no haber cerrado el precio de antemano, no le pareció bien cuando le dije la suma que yo consideré apropiada tras terminar mi labor. Por eso decidí inventar un contrato, para que todo quedase atado y siempre a mi favor, pero con todos los espacios para que el espectador pudiera pensar la obra conmigo.

«De Fur Alle Falle aprendí cosas tan importantes como hacer queso o chukrut, grabarme en Ableton, o cómo proceder si a tu aldea la amenaza el proyecto de un parque eólico»

Otra de las situaciones que me preocupaba mucho como artista, en este sentido, es todo ese sistema de los concursos y certámenes en los que tienes que estar produciendo obra para llenar de contenido una exposición pero por la que nunca cobras a no ser que ganes el premio. Por eso aproveché para enviar este formulario, el que quiera la obra tiene que pagarme. Irónicamente, ese formulario ha sido expuesto en uno de esos certámenes y fue muy bonito porque la chica que vigilaba la sala lo cubrió y me lo envió. Por supuesto, tiene su cuadro en casa y ha quedado muy satisfecha.

Fotograma de «Tengo que decirte algo» (2015)

¿Por qué tenemos que confiar en ella? Creo que soy muy sincera en mi trabajo, y que, a la vez, tampoco me preocupo demasiado por las cosas. Es una mezcla contradictoria, pero es que realmente creo que no ser pretenciosa es un acto de generosidad con el espectador y conmigo misma. Hace que el espectador y yo podamos ser amigos, dialogar. Me interesan las estructuras horizontales.

«De las situaciones que me preocupan como artista es todo ese sistema de los concursos en los que tienes que estar produciendo obra para llenar de contenido una exposición pero por la que no cobras si no ganas»

No veo que eso sea nuevo, creo que es algo que hacen algunos artistas, y otros no. Pero no considero que ser artista sea más importante que ninguna otra cosa: creo que el artista es el que trabaja con las ideas, la cultura, conecta conceptos, resuelve conflictos, hace más visibles problemas que existen en la sociedad. En mi caso, yo trabajo alegremente con cosas muy serias. No me gustaría que se confundiese mi alegría como una actitud naíf o ligera, sino todo lo contrario. Propongo la alegría como acto de resistencia político. Es un desafío.

Lúa Gándara en «First Dates»

¿Dónde se ve de aquí a un año? Espero seguir viviendo en el rural pero pasando menos frío en invierno, comprando más alegremente en el súper sin tener que ir haciendo cálculos matemáticos. Me veo como ahora, pero mejor. Con más exposiciones de esas que digo que no me interesan, quizás porque no me las proponen todo lo que deberían. También me veo haciendo performances por ahí, como la que voy a hacer el 8 de enero a las 12:00 en el ciclo ‘Canal Performance’, comisariado por La Juan Gallery en los Teatros del Canal de Madrid. Si me lo dicen hace un año no me lo creo. Para mí es un sueño total jugar a ser una diva de mentira siéndolo de verdad.

Fotograma del documental, ‘Lua Gandara, una estrella en la sombra’ (2018) – l. G.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Esta es otra pregunta muy difícil después de haber estado en el EAN#11. Precisamente por eso no elegiré a ningún artista de ese encuentro tan inspirador. Elijo a Fur Alle Falle, que son Vanesa Castro e Iñaki López, productores y agitadores culturales. Hace muchos años que están trabajando en mil cosas, y me gusta porque siempre son obras para todo el mundo, para su entorno. Son la readaptación de la tradición sin complejos. Ellos tampoco se preocupan mucho de si lo que hacen es arte o no: hacen lo que haga falta hacer, y eso es muy importante. Me enseñaron cosas tan importantes como hacer queso o chukrut, grabarme en Ableton, o qué hacer si a tu aldea la amenaza el proyecto de un parque eólico.

Defínase en un trazo.

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 25 de octubre de 2021

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