Nuevo estudio RGF Arriaza, en Madrid

La amistad expandida de Roberto González Fernández

El veterano artista inaugura espacio de trabajo en Madrid, en su barrio de toda la vida, cerca del Palacio Real, que será un ámbito para la promoción del trabajo de amigos y allegados. La muestra inaugural, ‘Cosmogonías’, lo pone de manifiesto

Roberto González Fernández en Studio RGF – Isabel Permuy

No sólo los creadores jóvenes exhiben músculo y ganas de poner nuevos proyectos en marcha. Un veterano como Roberto González Fernández –con más de cincuenta años de profesión a sus espaldas y 73 vitales, que luce sin ningún tipo de ataduras– da pistoletazo de salida este mes de abril a STUDIO RGF (C/ Arriaza, 11), un microespacio cultural sin ánimo de lucro en Madrid donde visualizar su pintura y su fotografía, la obra de sus amigos, «y la de los amigos de estos», convirtiendo el entorno en lugar colaborativo abierto a todo tipo de iniciativas y «un ámbito para disfrutar sin agenda previa».

«En realidad, STDIO RGF es mi nuevo taller, pero está abierto a ser el de mucha otra gente», explica el propio González Fernández, que junto a su marido, el periodista Javier Mazorra, hacen de cicerones por las instalaciones del inmeso e imponente local cerca del Palacio Real.

Ellos se conocieron precisamente en lo que fue, en las inmediacones, el antiguo cineclub Cadalso, en la muy próxima calle Irún, en 1970 («viendo Fahrenheit 451, todo muy sesudo», confiesan entre risas), y se trasladaron al barrio hace ahora once años, de forma que conocen bien sus entornos.

Lo que sirvió como antigua tienda de material de pesca (el propio González convierte en serie fotográfica la documentación de lo que fue ese lugar, en el que, al retirar las antiguas cajas apiladas de productos, quedaron sus marcas serigrafiadas en polvo en la pared –por ello se llama «Los fatasmas de Arriaza 11», señala– se trasforma en «espacio de divertimento, un lugar en el que, por descontado, mostraré mi trabajo, pero en el que quiero que tenga visibilidad el de gente que no ha tenido tanta suerte, que se inicia o que es ya consagrada pero no muy conocida. En el fondo, un lugar para amiguetes, sin ningún tipo de ánimo de lucro, en el que pueden darse ventas, que tendrán que gestonar entre artista y comprador».

Detalle del montaje de ‘Cosmogonías’ en Spacio RGF – Isabel Permuy

De hecho, el nuevo entorno en Madrid se inaugura con una colectiva, ‘Cosmogonía’, que es toda una declaración de intenciones. Comisariada por David Trullo, es un homenaje a los modelos que han participado en los últimos proyectos de su promotor, cuya pieza central es un mural permanente que cuelga del techo: ‘The Chosen Ones & Co.’, un ‘collage’ digital con imágenes de los protagonistas de algunas de sus series más recientes, como ‘Pride BTM’ o ‘W-DV’.

El deambular por la muestra es realmente el recorrido por el diario personal de González Fernández y Mazorra: cada uno de los convocados, de los que se ofrece el retrato que en su día les hiciera el pintor para alguno de los conjuntos mencionados, se acompaña ahora de una obra personal ‘de su puño y letra’, a modo de pequeña ofrenda. Nómina, cuyos integrantes pulsan una anécdota en el recuerdo de nuestros anfitriones: aquí se concitan fotógrafos como Juan Carlos Martínez, Germán Gómez o Pablo Sola; pintores como Montse Gómez Osuna, Lara Pintos o Juana González; arquitectos como Cleto Barreiro (que esconde a un estupendo fotógrafo), collagistas como Aurora Duque o diseñadores como Alberto Olé.

Algunas de las propuestas de ‘Cosmogonías’ – I. Permuy

Pero también gente más o menos anónima desde la que elevar toda una biografía: Está el pintor Luis Pérez Calvo, que ha compuesto para la ocasión el plano del barrio en el que se inserta el estudio. También Rafael Moya, que diseñó una camiseta con un logo personal para Roberto. Ibíric, «el único fallecido, del que esbozamos una especie de homenaje». Agustín de Julián, un personaje del barrio en los ochenta. La hermana de Javier, Luz Mazorra, que nunca se había atrevido a exponer, o la diseñadora Vicky Trullo, pariente del comisario, que obsequia con una pajarita. «Está el cineasta Dani de la Torre, cuyo padre fue modelo mío hace cientos de años», recuerda el pintor. Amigos en Monforte, les reencontró años después uno de los cuadros que Roberto hizo de su progenitor y que este quería recuperar.

Más de cincuenta personajes, coronados por el mural, en el que el montaje no pasa desapercibido: «Cuando lo estábamos elaborando, hubo que pintar de negro con spray la base del techo, y colocamos unos plásticos para proteger las paredes. Cuando acabamos, nos dimos cuenta de que no podíamos quitar esas protecciones, impregnadas de pintura. Montaríamos sobre las mismas». Y así ha sido. Más adelante, los retratos de aquellos que no han podido aportar obra, o de los «escribidores», escritores y periodistas con los que González Fernández ha colaborado en alguna ocasión (Pablo Peinado, Ianko López, Lawrence Schimel…), con un estand con algunas de estas publicaciones justo enfrente.

Mural en el techo del estudio – I. Permuy

El nuevo local también invita a presentaciones ‘pop-up’ los fines de semana en el ámbito denominado ‘Lo Último’, «un contexto en el que las propuestas rotarán más rápido que en la sala central (donde su duración será de uno o dos meses) y que permita mostrar trabajos que no encuentran salida de otro modo o que en breve se mostrarán de forma más amplia en un lugar diferente». En este momento, allí se exhibe la instalación fotográfica ‘Before Everything’, de David Trullo, los ‘Coliseos y arenas’ pictóricos, de Carlos Díez Bustos, y algunos ejemplos pictóricos y fotográficos del propio González Fernández (como el conjunto de los ‘fantasmas’, del que se conserva un testigo en una de las paredes del despacho). Sus paneles móviles invitan a una infinitud de combinaciones. Todo está medido a la perfección en este lugar. Si no me creen, dense un paseo por el baño. Allí, además, una gran cortina rasgada sirve de libro de visitas en el que se recogen las firmas de todos los que pasan por el lugar.

‘Before Everything’, de David Trullo – I. Permuy

Nuestros interlocutores son conscientes de haber entrado en una nueva etapa: «Ya no se trata de que me cambie tanto el trabajo como sus ritmos». Aún así, allí se va construyendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa. «Ya tenemos pensada la segunda colectiva, que coincidirá con el Orgullo y que se titulará ‘Cruising at Your Risk‘. La cita hará alusión a esa tendencia a llevárselo ahora al campo de ‘lo fluido’ y ‘lo queer’, pero los primeros que lucharon por los derechos del colectivo fuimos lesbianas y gays», sentencia. González y Mazorra, haciendo amigos.

Baño del estudio de Roberto González Fernández (Foto: Isabel Permuy)

Texto publicado el 8 de abril de 2022 en la web de ABC Cultural

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