Ofenhaus, únicos e irrepetibles
El estudio de diseño de Nicolás Sfeir y Cristian Verdejo se caracteriza por fusionar arte y arquitectura trabajando por encargo y sin repetir resultados

Dicen que el ‘criminal’ siempre vuelve a la escena del crimen. Por eso la firma española de diseño Ofenhaus decidió regresar al restaurante coreano-argentino Na Num para dar a conocer la semana pasada su nueva colección cerámica, la que la consolida como una de las firmas del sector en nuestro país a tener en cuenta.
El espacio gastronómico regentado por la chef argentina Lis Ra, en la calle Libertad, fue, hace un año y medio, de los primerísimos clientes de este estudio radicado en Madrid, en la localidad de Alcobendas, de forma que una cena que fusionaba los sabores que representa este restaurante servidos en las piezas generadas por Nicolás Sfeir y Cristian Verdejo (los dos responsables tras la marca) dio pie a un reencuentro que trascendió lo creativo y lo cultural, convirtiendo lo humano y cercano en un ingrediente más.
El espacio gastronómico regentado por la chef argentina Lis Ra, en la calle Libertad, fue, hace un año y medio, de los primerísimos clientes de este estudio radicado en Madrid, en la localidad de Alcobendas, de forma que una cena que fusionaba los sabores que representa este restaurante servidos en las piezas generadas por Nicolás Sfeir y Cristian Verdejo (los dos responsables tras la marca) dio pie a un reencuentro que trascendió lo creativo y lo cultural, convirtiendo lo humano y cercano en un ingrediente más.
Ofenhaus toma su nombre del alemán (‘casa del horno’ sería su traducción), resaltando el carácter artesanal de sus propuestas. Sin embargo, tras el mismo se sitúan un arquitecto, el madrileño Sfeir, fundador del estudio de diseño Kurhaus, y un paisajista y creador de origen argentino como es Verdejo.

Dos mundos aparentemente ‘en conflicto’ (la racionalidad de la arquitectura versus la organicidad del arte), que, en este caso, se elevan como señas de identidad de una firma que transforma la creatividad en piezas de apariencia minimalista concebidas para el uso diario frente a una segunda línea de formas más orgánicas que dialoga de tú a tú con la Naturaleza.
Si algo singulariza a este estudio es el de trabajar por encargo, esto es, escuchando al cliente, y sin moldes ni repeticiones, de forma que aunque puedan asemejarse, no habrá nunca en la vajilla dos platos iguales o dos jarrones que se parezcan. Si quieren comprobarlo por ustedes mismos, en noviembre expondrán sus propuestas en Hanghar. No hacerlo sí que sería un crimen.
Texto publicado en ABC Cultural el 27 de septiembre de 2025