Primera edición del Madrid Design Festival

La hora de Madrid

Febrero ya no será tan solo el mes del arte en la capital de España. Este año, el Madrid Design Festival se hace un hueco y despliega todo un programa de exposiciones y actividades para descubrir el potencial de la ciudad en torno al diseño

Máquina de coser Mirella, de la colección Alfaro Hoffman

Muchos han sido los flancos que La Fábrica como empresa de gestión cultural ha abordado hasta ahora: la fotografía con PHotoEspaña, que el pasado año cumplió XX ediciones; los libros con el Festival Eñe; el cine con el NotodoFilm Festival… Sin embargo, y aunque así lo reconoce Álvaro Matías, una de las cabezas más visibles de su «staff», el del diseño, pese a formar parte de su ADN como institución, era aún un ámbito en el que faltaba aterrizar.

Sus posibilidades como modelo de negocio parecen vislumbrarse ahora con la puesta en marcha de un festival más de su firma, el Madrid Design, que nace con el grandilocuente reto de situar a Madrid (y a España) en el mapa mundial de la disciplina, aunque, de forma más prosaica, de lo que se trate sea de recalar en el copioso caladero de amantes y curiosos del arte que en febrero ya no dan a basto ante la inflación de ferias (ARCO, Art Madrid, Just Mad, Drawing, Urbanity, Hybrid…) y eventos varios (como Open Studio) que abarrotan la agenda en esas semanas.

Madrid Design llega ocupando todo el mes y repitiendo miméticamente un modelo, el de PHotoEspaña, que tantos éxitos les dio y que ahora se encuentra en horas bajas. Se contará así con un sector oficial y otro off; con sus exposiciones (unas 50 en unas 30 instituciones públicas para la edición que en unos días arranca); con sus premios y sus charlas y ponencias. Apostando también por lo participativo («algo extraño cuando arrancó PHE –recuerda su presidente, Alberto Anaut– pero imprescindible dos décadas después») y lo transversal, de forma que aquí se convoca al diseño, pero también a la arquitectura, a la gastronomía, al arte, a la comunicación… Estos son los platos fuertes de una primera convocatoria cuyo presupuesto confesable (no se facilitan los acuerdos con algunos patrocinadores) asciende al medio millón de euros y que reunirá a más de 320 profesionales del sector (y aledaños).

Homenaje a Jaime Hayon.

El festival dirigido por Álvaro Matías cuenta con un comité asesor conformado, entre otros por arquitectos como Juan Herreros, diseñadores como Izaskun Chinchilla, profesionales como Fernando Gutiérrez (responsable de su imagen gráfica), Toni Segarra (a quien se debe su campaña de comunicación y su lema «Rediseñar el mundo») y Ana Domínguez. Ésta última es la comisaria además de la gran mirada retrospectivas de esta edición, la que se dedica al diseñador Jaime Hayon en el Centro Cultural Fernán Gómez. Un repaso a los hitos de un estudio que abrió sus puertas en el año 2000, incidiendo además en aquello a lo que menos atención se le suele poner del proceso creativo: el paso de la idea al objeto, de ahí los llamativos «gabinetes de curiosidades» creados para la ocasión y donde el visitante entra en contacto con referentes, influencias, ideas fallidas… Su gusto por los materiales nobles y los procesos artesanales están presentes en el recorrido.

“Hope Birds”, de Jaime Hayon
Entre vinilos y electrodomésticos.

La de Hayon no será la única exposición en el Centro Cultural de la Villa. De hecho, el Fernán Gómez se eleva como principal sede expositiva del festival, y la inauguración de sus expos el próximo día 6 de febrero, pistoletazo de salida de todo el proyecto. Allí se desarrollarán dos sugestivas propuestas corales. De un lado, un recorrido cronológico por la historia de los electrodomésticos (objetos de uso tan cotidiano e imprescindible hoy como lavadoras, estufas, planchas…) a partir de los ejemplares que conforman la colección Alfaro Hofmann. De otro, Vinilygráfica dibujará el desarrollo del diseño gráfico aplicado a la industria musical, desde las 300 portadas de 1940 a la actualidad de grupos y solistas míticos que dejaron su imagen en manos de Juan Gatti, Andy Warhol o Reid Miles, entre otros.

El bosque de Steinkamp.

En ese deseo de hermanar el diseño con otras disciplinas, la Fundación Telefónica se transforma desde el 23 de febrero en un bosque digital. Hasta cinco vídeoinstalaciones congrega allí la nortemaericana Jennifer Steinkamp, una artista que gusta de transformar la arquitectura a través de animaciones digitales, con el mundo vegetal como telón de fondo. Su Naturaleza virtual, en Madrid, es también un homenaje a la pasión botánica de Marie Curie y un canto a los movimientos hipnóticos y cambios de color de las formas de vida vegetales.

«¡Viva la diferencia!».

Marquen el 16 de febrero como fecha desde la que acercarse a CentroCentro. Allí, ¡Viva la diferencia! (de nuevo, tutorizada por Ana Domínguez) es una exposición sobre la customización y la lucha contra la estandarización de los objetos, una de las principales inquietudes del diseño actual. Una batalla en la que las nuevas tecnologías son una excelente herramienta, tal y como demuestran algunos de los 30 proyectos internacionales seleccionados: de objetos cuya producción activa la audiencia en función de sus gustos, a lámparas con millones de posibilidades cromátcias, lo que dificulta el repetirse.

A ritmo de jazz.

El festival arrancó esta misma semana con acordes musicales en el Museo ABC. Allí, y hasta el 4 de marzo, contamos como banda sonora con la colectiva A ritmo de jazz. Art Decó en la Colección ABC. Una muestra con Penagos, Bartolozzi, Rikardo o Sáenz de Tejada como anfitriones, para ilustrar las claves de esta corriente estilística, una de las más sugestivas del siglo XX, que reinó de 1910 a 1935. Según la crítica, la mayor aportación española a lo déco fue la gráfica, y de eso sabe mucho la Colección ABC. Anímense a (re)descubrirla.

Sorolla y la moda.

El Museo Thyssen propone una nueva manera de aproximarse a la producción de Joaquín Sorolla: analizando la evolución de la moda en sus retratados. El comisario de esta cita, que arranca el 12 de febrero en la pinacoteca y en la que participa el museo del pintor, es Eloy Martínez de la Pera. Él destaca cómo esta disciplina era del gusto del pintor, de forma que en sus lienzos se esmeró en sus detalles. Será posible comprobarlo gracias a los modelos originales que se han situado cerca de los cuadros. En otro orden de cosas, el Museo de Artes Decorativas reunirá 80 piezas originales de orfebrería y joyería contemporánea de 18 autores. Este centro, junto a otros como el Arqueológico, el Museo del Romanticismo o la Lázaro Galdiano propondrán recorridos específicos por sus colecciones que atienden al diseño.

Apuestas en el espacio urbano.

No toda la oferta del Festival quedará encerrada entre cuatro paredes. Diferentes puntos de ciudad (pues el objetivo de la cita es mapearla en su totalidad) contarán con instalaciones específicas que dialoguen con los contextos en los que se insertan: Montaña de la Luna, un taller de diseño de Enorme Studio en la plaza de Torres Acosta; la propuesta de Nacho Carbonell para la Central de Diseño de Matadero o el proyecto del director de diseño de Ikea, Marcus Engman, para la Neomudéjar, son algunos ejemplos.

“Una montaña en la Luna”, de Enorme Estudio, en la plaza de la Luna
Helsinki, ciudad invitada.

No hay festival que se precie que no le haga un guiño a otras latitudes. Sin duda alguna, los nórdicos llevan el diseño en su ADN, y Finlandia es mucho más que Alvar Aalto. El hotel Only You Atocha se convierte en embajada del que llegue de Helsinki (con el permiso del Museo ABC, sede de un ciclo de conferencias) y allí, además de su moda y su gastronomía (junto al chef Jyrki Tsutsunen), se podrá vivir la experiencia de probar una sauna finlandesa de las de verdad. Eso sí: previa inscripción.

Sauna en el Hotel Only You Atocha
Programa profesional.

El Festival quiere ser además un punto de encuentro para los profesionales de la disciplina, y para ellos se ha creado un detallado pograma de conferencias, talleres y encuentros, con el COAM como base de operaciones. Éste será la sede del 14 al 16 de febrero de las más de cien horas que integran MadridDesignPro, en las que más de 70 agentes de diferentes disciplinas pondrán en valor la capacidad transformadora del diseño. Cada año, el festival invitará a una escuela. Este 2018 ese privilegio recae en el London College, con actividades también en el Colegio de Arquitectos. Pero hay más: jornada Off Topic sobre gastronomía en Medialab Prado; Question Marks, sobre la evolución de las marcas, con Quico Vidal en el Club Matador; recorridos por estudios organizados por ID… Y reflexiones sobre el futuro de la técnica en el Círculo de Bellas Artes en el Día D.

Festival OFF.

Es aquí donde se va a descubrir el verdadero músculo de la disciplina en la ciudad porque sus propuestas no son «importadas», sino que dibujan el día a día de la relación de Madrid con el diseño, su tejido y su potencialidad. Hasta 40 espacios se suman a la primera edición. Anímense a conocer de primera mano las propuestas de Mosaista, Estudio Báltico, _2B SPACE TO BE y Colectivo La Cosa.

“Stone Collection” de Jorge López Muñoz

Texto ampliado del publicado en ABC Cultural el 3 de febrero de 2018

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