Josep Santamaría (pintor)

 «Reinterpreto el paisaje como una dimensión mínima, efímera y mutable»

En las obras de este balear, que hablar, formas geométricas se encuentran con tramas abstractas, elementos de collage y del grafitti. Es así cómo Josep Santamaría, que ya da que hablar, plasma la vulnerabilidad del individuo

«Selfie» de Josep Santamaría para «Darán que Hablar» – J. S.

Nombre completo: Josep Santamaria Binimelis. Lugar y fecha de nacimiento: 24 de agosto de 1989, en Palma, Mallorca. Residencia actual: Palma (Mallorca). Formación: Licenciatura en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha y Master of Art in Drawing por la UNSW Art & Design. Ocupación: Artista.

Qué le interesa. Mi principal interés como artista es el de transmitir con mi obra el modo en que percibo e interactúo con mi entorno. Sirviéndome mayormente de la pintura y el dibujo, busco mostrar cómo conecto mis emociones con los elementos que me rodean, y cómo esta conexión hace que los mismos se deconstruyan en nuevas formas y significados. Otro de mis intereses es el de experimentar con varios procesos y temáticas que voy descubriendo en mi día a día, teniendo especial interés en estos momentos en la abstracción geométrica, la instalación y el lenguaje digital. A través de esta experimentación, persigo a la vez proponer diferentes narrativas y perspectivas en cada uno de mis trabajos.

Mi práctica se enfoca especialmente en la extrapolación del lenguaje emocional hacia el paisaje a través de la pintura y el dibujo. Despegándome de su concepción más académica, reinterpreto el paisaje como una dimensión mínima, efímera y mutable, desarraigada de cualquier conexión lógica con la realidad. Es un espacio líquido que muestro subyugado a los caprichos irracionales de las emociones y la percepción, donde formas geométricas se encuentran con tramas abstractas, elementos de software digital, recortes de imágenes y trazos a spray. Haciendo uso de este caos ordenado, busco plasmar con mi obra la vulnerabilidad del individuo ante la emanación de sus propias emociones, sin importar cual sea el contexto o lugar.

«Broken Sun» (2007). Fragmento – J. S.

De dónde viene. Empezaré mencionando la exposición individual Further, que realicé en 2017 en el espacio de TACA, en Palma. Más adelante la siguió There, otra individual que realicé en el mismo año en la galería CCA Andratx, en Mallorca. He participado también en varias colectivas en las Baleares, la Península y en el extranjero. Entre ellas, destacaría la exposición del certamen Art Jove d’Arts Visuals que se realizó en el Casal Solleric de Palma el año pasado, la colectiva Art Battalion III en White Lab (Madrid), o Confluence, que realicé junto a varios artistas en Kaleidoscope Gallery, en Sídney.

«Hay ocasiones en la que no puedes evitar entristecerte ante el hecho de tener que recurrir al pluriempleo con tal de poder llevar adelante tu profesión como artista y sobrevivir»

También quiero destacar mi participación en la residencia Illes d’Art, en 2015, organizada por Es Far Cultural, en Es Mercadal (Menorca). Los proyectos que realizamos cada uno de los artistas participantes en la residencia fueron expuestos más adelante en una colectiva que se mostró de manera itinerante en varios espacios y centros culturales de Menorca, Mallorca e Ibiza. Recientemente he participado en la colectiva virtual Mi Casa, un proyecto de la galería Álvaro Alcázar de Madrid realizado durante estas semanas de confinamiento por la crisis del COVID-19. Fue una experiencia curiosa, ya que ha sido la primera vez que he participado en una exposición online.

«Dentro» (2019)

Supo que se dedicaría al arte… De niño me di cuenta de que disfrutaba mucho dibujando y pintando. Uno de los momentos clave para mí fue durante una visita con el colegio a la Fundació Pilar i Joan Miró de Palma. Debía tener cinco o seis años por aquel entonces, pero aún recuerdo lo mucho que me impactó la obra y figura de Miró, en especial sus pinturas, siendo esta experiencia la que me impulsó a querer dibujar y pintar más. Salí tan fascinado de esa visita que, al volver a mi casa, les dije a mis padres que yo de mayor quería ser como Joan Miró. Aunque durante mi adolescencia tuve serias dudas sobre si dedicarme al arte o no, finalmente me lancé a estudiar Bellas Artes y fui reafirmando mi decisión de ser artista con el paso de los años.

«Incendiary» (2017)

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? He hecho un poco de todo, desde asistir puntualmente en el montaje de exposiciones en galerías y museos, hasta trabajar en el departamento de soporte y contenido de una plataforma digital educativa. Uno de los empleos más raros que tuve fue el de dirigir, sin ninguna titulación o experiencia previa, un proyecto de diseño de interiores para la planta nueva de unas oficinas en Madrid. Como sabían que era artista y había estudiado Bellas Artes, la empresa me ofreció este trabajo justo al terminar un contrato anterior con ellos, así que decidí probar suerte. Fueron unos meses de locura, y tuve que llevar el proyecto aprendiendo sobre la marcha, a base de ensayo y error. Al final todo salió bien y la empresa quedó satisfecha con el resultado, por lo que fue una experiencia rara pero positiva en el fondo.

«De niño, salí tan fascinado de una visita a su fundación en Palma que, al volver a casa, les dije a mis padres que yo de mayor quería ser como Joan Miró»

La verdad es que no puedo quejarme de los empleos que he tenido, ya que, en general, siempre me han tratado bien. Aun así, hay ocasiones en la que no puedes evitar entristecerte ante el hecho de tener que recurrir al pluriempleo con tal de poder llevar adelante tu profesión como artista y sobrevivir. También pienso que entre artistas no nos apoyamos lo suficiente, cada uno va por separado y eso es lo que nos termina haciendo vulnerables ante la precariedad y las malas prácticas.

Montaje de «There», en el CCA Andratx en 2017 – J. S.

Su yo «virtual». Cada día me voy sintiendo más cómodo usando las redes sociales, aunque reconozco que, en ocasiones, me saturan por el volumen masivo de información, vídeos e imágenes. Es como un bombardeo constante.

El medio que más uso es Instagram (@josepsantm), ya que me permite dar visibilidad a mis obras y ver cómo reacciona el público al verlas. También me sirve para informarme de lo que pasa en el sector, tanto en el ámbito de Mallorca como a nivel nacional y en el extranjero. Encuentro que es una herramienta muy útil para estar al día de eventos, exposiciones, convocatorias, además de para enterarme de los proyectos que hacen otros artistas que sigo y ver las obras que suben. Tengo otros perfiles en Facebook, Ello, Works.io, Pinterest y Behance, pero no los uso con tanta frecuencia y los tengo un poco abandonados, la verdad. También tengo una web que suelo actualizar regularmente.Allí es donde están subidos gran parte de las obras y proyectos que he realizado hasta la fecha.

«Premonicions properes» e «Illes d’Art».

Dónde está cuando no hace arte. Tengo un pie un poco metido en la gestión cultural. Me gusta trabajar en la gestión de espacios y equipamientos culturales, sobre todo si su programación y actividad están enfocados hacia el arte. Una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido fue cuando estuve en Espacio Proa en Madrid, el cual, además de ser un estudio compartido de artistas, es también una asociación cultural.

Me gustó mucho la filosofía de que todos los integrantes de este espacio participáramos activamente en la gestión del mismo, encargándonos de programar eventos y actividades que iban dirigidos tanto a los vecinos del barrio de Puerta de Ángel, donde estaba ubicado, como a artistas y agentes culturales de nuestro entorno.

También he tenido buenas experiencias trabajando periódicamente como auxiliar en centros culturales y museos de Mallorca, tanto del ámbito público como privado. A día de hoy estoy en Sa Fàbrica Producció, un estudio de artistas de Palma en el que de vez en cuando montamos exposiciones y eventos.

«Poder» (2020) – J. S.

Le gustará si conoce a… Mis referente indiscutiblemente es Joan Miró, pero también han sido grandes faros para mí artistas como Antonio Saura, Luis Feito, El Lissitzky, Max Ernst, Russell Drysdale, Will Benedict, Marcus Lupertz, Kittie Sabattier, Gary Carsley, José Manuel Menéndez Rojas, Olimpia Velasco o Juan Segura, entre otros.

«Pienso que entre artistas no nos apoyamos lo suficiente, cada uno va por separado y eso es lo que nos termina haciendo vulnerables ante la precariedad y las malas prácticas»

Sobre todo quiero destacar el trabajo y trayectoria de muchos artistas de mi generación en Mallorca, como Tomás Pizá, Julià Panadès, Marta Pujades, Joan Cabrer, Bel Fullana, Francesc Rosselló, José Fiol, Marcos Juncal, Gracia de Juan, Samuel Almansa, Lluís Vidaña o Biel Llinàs.

Fuera de Mallorca hay otros artistas cuyo trabajo me fascina, como Ana Barriga, Josep Maynou, María Alcaide, Tomas Absolon, Eloy Arribas, Sascha Braunig, Jason Phu o Ramesh Nithiyendran, entre otros. También quiero destacar a mis compañeros de Espacio Proa en Madrid, con los que tuve el gran placer de compartir estudio y colaborar conjuntamente en varios proyectos: Lydia Garvín, Marco Prieto, Elías Peña, Lola Guerrera, Cecilia Sebastián y Sonek.

«Premonitions» (2016)

Qué se trae ahora entre manos. Actualmente estoy en plena fase de producción para un proyecto que llevo desarrollando desde el año pasado en mi estudio de Palma, el cual espero poder mostrar al público a lo largo de este año. Es un proyecto que gira en torno a las contradicciones y daños emocionales derivados del uso de las nuevas tecnologías, y está conformado por varias pinturas, dibujos y piezas de instalación.

Por otro lado, también estoy participando en el proyecto Un Gin-Tonic por favor, de la galería Kaplan Projects de Palma, una iniciativa benéfica de difusión, edición y exposición de dibujos de varios artistas para ayudar a paliar las consecuencias de la pandemia del COVID-19. Este proyecto contará con la publicación de un libro con las obras de los artistas participantes, además de una exposición colectiva en la galería que se inaugurará una vez se levante el estado de alarma, yendo los beneficios de las ventas del libro y la exposición a Médicos Sin Fronteras.

«Sobre tu cabeza» (2018) – J. S.

Proyecto favorito hasta el momento. Dentro mis proyectos, me siento muy orgulloso de There, la exposición individual realizada en la galería CCA Andratx (Mallorca), de junio a septiembre de 2017. Fue un proyecto gestado durante varios meses en el que conté con la inestimable colaboración de la comisaria y gestora cultural Hawa Lassanah, quién se encargó de llevar toda la parte conceptual y de crear un hilo conductor entre las obras que expuse. Quedé muy contento con el resultado final y la recepción del público, además de suponer una gran experiencia que contribuyó significativamente en mi trayectoria.

«Hay trayecto por recorrer, pero noto que avanzo hacía las metas que me voy marcando»

También tengo obras de las que estoy orgulloso, como la pintura Broken Sun, que realicé en 2017. Fue una obra díficil de realizar, pero, a día de hoy, sigo encantado con el resultado. Otra pintura es la Sierra, que pinté en 2019 en Madrid y que marcó una pauta dentro mi etapa experimental de pinturas sobre tabla, siendo seleccionada además como obra finalista en la última edición del Certamen Art Jove d’Arts Visuals celebrada en el Casal Solleric de Palma. Por último, estoy orgulloso también de mi instalación Poder, una de mis obras más recientes, cuya producción me supuso todo un desafío y que combina diferentes procesos, intervenciones y formatos dentro de si misma.

«Sierra» (2019)

¿Por qué tenemos que confiar en él? Porque me apasiona mi trabajo y porque no hay otra cosa más allá del arte a la que me quiera dedicar. Ser artista no es un camino fácil, pero sigo aguantando y aquí estoy, produciendo nuevos trabajos en el estudio y con la mirada puesta en mis proyectos. Hay trayecto por recorrer, pero noto que avanzo hacía las metas que me voy marcando. Por otro lado, no pretendo aportar nada nuevo o rompedor de cara al ámbito artístico, simplemente quiero dar la máxima visibilidad posible a mi obra y que el público la disfrute.

Montaje de «Further» (TACA, 2017)

¿Dónde se ve de aquí a un año? Es difícil saber donde estará uno dentro de un año, incluso yo no me veía volviendo a Mallorca cuando estaba viviendo y trabajando en Madrid el año pasado. De momento, trato de centrarme en el presente y en mi día a día, pero supongo que de aquí un año seguiré creando en mi estudio de Palma, centrado en nuevos proyectos y objetivos. Sí que me haría ilusión poder hacer de nuevo alguna residencia, sobre todo en el extranjero. Aun así, no puedo evitar preocuparme sobre como quedarán las cosas después de todo lo que está suponiendo la crisis del COVID-19, y de cómo el sector saldrá adelante.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? A Marco Prieto, cuyo trabajo es increíble y tiene una trayectoria prometedora. Es un artista muy activo y es también uno de los fundadores de Espacio Proa en Madrid, por lo que vale la pena echar un ojo a su obra y estar al tanto de lo que hace. También le cedería el testigo a cualquiera de los artistas de mi generación que he destacado anteriormente.

Defínase en un trazo.

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 19 de mayo de 2020

 

La caja de resistencia del arte

Reactivar el sistema –la creación, el coleccionismo–, con o sin dinero de por medio. Artistas y galerías ponen en marcha propuestas que trabajan el músculo de un sector muy deteriorado por la crisis del coronavirus

«1%», obra de Eugenio Merino distribuida gratuitamente por ADN

Ante la falta de un plan de acción conjunto por parte del gobierno que ayude a la cultura a afrontar la gran crisis económica que el coronavirus va a provocar, en el ámbito artístico, son distintas las iniciativas que buscan, desde el sistema, «amortiguar» su impacto en la medida de lo posible. Y el ingenio demuestra que la respuesta no siempre es «una cuestión de dinero». No en vano, internet da fe estos días de un sinnúmero de propuestas que se basan más en lo colaborativo y en la ayuda al más próximo, que en la remuneración económica. Continuar leyendo «La caja de resistencia del arte»

«La ciudad desde mi ventana»

Nuevo reto en redes sociales con la ciudad como paisaje

¿Cómo es la ciudad que ves ahora desde tu ventana? ¿Cómo es aquella a la que no prestabas atención y hoy echas de menos? Mándame una foto, un dibujo, una pintura de esta nueva situación. Eso será el proyecto virtual y colaborativo «La ciudad desde mi ventana»

«La ciudad desde mi ventana»

Se me ha ocurrido una nueva idea, de esas locas de las mías. A ver para lo que da. ¿Os acordáis de esa ciudad, la que fuera, bulliciosa a la que quizás no prestabais atención hasta hoy? ¿Qué ciudad veis ahora? Queridos artistas: Mandadme un dibujo, una foto, una pintura a javierdiazguardiola@gmail.com con la ciudad que contempláis en estos momentos, la que experimentáis ahora confinados. La que no podéis disfrutar. Una imagen que valga más que mil palabras y que resuma vuestro estado de ánimo (y de confinamiento). Una pequeña explicación de la misma también será bienvenida. Yo no soy artista, pero os dejo la mía. Yo no tengo la suerte de vivir en el centro ni de ver la Cibeles todos los días. Y lo que me sale es un muro que, sin embargo, alberga en un lateral un espacio de salida hacia la esperanza… ¿Comenzamos? Arranca #LaCiudadDesdeMiVentana

Ahí debajo tenéis todo lo que me está llegando… Continuar leyendo ««La ciudad desde mi ventana»»

Espacio Proa

Espacio Proa, rumbo a la gestión y la joven producción artística

Se cumple un año de la segunda etapa de Espacio Proa, el lugar de trabajo de Marco Prieto, Lydia Garvín, Elías Peña y Josep Santamaría. Pero también un ámbito permeable abierto a la gestión de eventos culturales que responden a su ideario
De izquierda a derecha, Elías Peña, Josep Santamaría, Marco Prieto y Lydia Garvín (Foto: Ignacio Gil)
Cuando uno entra en Espacio Proa, si cierra la puerta, se topa en su parte trasera con varios papeles con datos prácticos que desgranan algunas de las claves del lugar en el que acaba de penetrar. Una especie de post-it blanco sirve para enumerar a los miembros de su junta directiva, con Lydia Garvín como presidenta y Marco Prieto como su segundo. No en vano, ellos fueron los que fundaron (junto a otros nueve compañeros de la facultad, muchos de los cuales luego terminaron cayendo) esta iniciativa en 2014. Otro folio nos desvela que éste no es un taller al uso, pues se puede pertenecer a él como socio (y así los hay «fundadores», «en activo», «por evento», «benefactores» y «honorarios»; cada uno con sus derechos y deberes). Por último, y a modo de mapa del tesoro, un tercer boceto desgrana dónde se pueden encontrar determinados materiales a lo largo de la estancia… Continuar leyendo «Espacio Proa»