Tina Modotti, antológica en Mapfre KBr Barcelona

Tina Modotti, sin tutelas ni leyendas románticas

La Fundación Mapfre organiza una de las exposiciones más extensas hasta la fecha de esta creadora escurridiza que se sirvió de la fotografía para, en los años 20, canalizar sus inquietudes sociales y políticas

No es fácil hacer una revisión completa y compleja del trabajo de Tina Modotti (Údine, Italia, 1896-Ciudad de México, 1942). Como bien explica Isabel Tejeda, comisaria de la muestra en el Centro KBr Fundación Mapfre en Barcelona sobre esta autora, la más exhaustiva hasta la fecha, pesan sobre ella muchos condicionantes.

El fundamental, su vida itinerante que, por su marcado compromiso político, le obligaría en contadas ocasiones a abandonar los muchos destinos en los que recaló, la mayor parte de las veces de forma violenta y casi con lo puesto. Manuel Álvarez Bravo, el fotógrafo, llegó a encontrar en mercadillos imágenes que ahora pertenecen a la Colección Televisa. Las que atesora el MoMA, institución que le dedicó la primera retrospectiva en 1977 (la cual coincide con los años de lo que se ha denominado su ‘redescubrimento’), fueron resultado de la cesión que realizó al museo en la época del macartismo Edward Weston, su mentor. Ya en el catálogo de esa cita, con tan solo 40 originales, se decía que la producción de la italiana no superaba las cien obras. Mapfre reúne ahora unas 250.

Todo ello ha dificultado asimismo contar con originales de época de la creadora, que ha sido en buena medida lo que ha multiplicado el número de exposiciones sobre Modotti con copias modernas (la última en España, la del Museo Cerralbo para PHotoEspaña 2022 en Madrid), y lo que singulariza a esta de Barcelona (también en la programación del festival, pero este 2023), que después viajará a París.

‘Hombre con madero’ (1928)

A ello sumemos una lectura forzada de su figura, demasiado tutelada por el formalismo de Weston, del que, sin duda, aprendió fotografía pero del que supo ‘desasirse’ formalmente con los años, como bien ilustra esta cita; y demasiado escorada a un feminismo que nunca abrazó, pese a que no cabe negarle ni el haber sido una figura, como diríamos ahora, ‘empoderada’, ni una autora que tuvo especial sensibilidad hacia la figura femenina y la maternidad.

Arranca esta exhibición con una Tina Modotti aún conocida como Assunta Adelaide Luigia, durante sus primeros años de vida primero en Italia, luego en Austria, hasta que decida reencontrarse con su padre, descendiente de la baja burguesía y de raíces proletarias, en California, a donde se trasladó este para cumplir ‘el sueño americano’. Sus primera fotos son las del álbum familiar (algunas de las joyas inéditas de esta muestra) y de una ‘Tina’ todavía modelo primero de Edward Weston, luego su pupila, al que conoce en los círculos culturales de San Francisco, donde decide probar suerte primero en el teatro, luego en el cine. De hecho, llegó a protagonizar hasta tres películas. Una de ellas, ‘The Tigers Coat’, reproduciendo el ideal de mujer latina para el espectador yanqui, se recupera para Mapfre.

A México se trasladará con Weston, donde abren un estudio, aprende con él fotografía y se ganará la vida con la disciplina. Es el año 1923, y allí permanecerá hasta 1930, periodo en el que realmente se desarrolla casi toda su producción artística.Qué duda cabe que el rígido formalismo del mentor, obsesionado por las composiciones y las líneas, incide en su manera de enfrentarse a la cámara, pero pronto se desarrolla en ella lo que la comisaria define como «fotografía encarnada», esto es, una mirada que se empapa de las emociones que traslada el modelo. Él, hombre de clase media. Ella, de origen proletario, arrastrará un compromiso político que la acompañará toda la vida y que empieza a calar en su producción temprana.

‘Carpa de circo, México’ (1924)

En este sentido, la comisaria hace algunos interesantes juegos cruzando imágenes tomadas de los mismos modelos o los mismos espacios por profesor y alumna. Como los retratos de Luz Jiménez, su asistenta mexicana: un compendio de formas para él, reducida casi a un objeto; una mujer que amamanta a su hija, para ella; lo mismo ocurre con el de la antropóloga Anita Brenner: una espalada para Weston, una fémina moderna para Modotti. Y cuando toque fotografiar un circo ambulante, la carpa será un compendio de líneas para el varón. Ella bajará la cámara un poco y, ¡voilà!, descubriremos a las personas que gozan del espectáculo, la escena se humaniza.

Estos dos últimos pares sirven a Tejeda para generar dos líneas por las que transitar por la obra de esta década de Modotti. Desde las fotografías circenses, se hilvanan sus propuestas arquitectónicas. Estas incluyen el encargo que la propia Brenner hizo a la pareja de documentar el México prehispánico para su libro ‘Idols Behind Altars’ y que hicieron a cuatro manos. Tal es la complicidad de ambos que todavía hoy cuesta dilucidar la autoría de los resultados. Y desde los retratos de la intelectual judía, sus retratos: los primeros, inevitablemente pictorialistas.

Pero según va haciendo músculo (y ojo), más psicológicos, con los grandes intelectuales de la época entre sus modelos (Maikokovski, Stanislaw Pestkowski, la editora Frances Toor, para la que trabajó en ‘Mexican Folkways’…), y los grandes muralistas mexicanos (Orozco, Rivera…), de la que fue fotógrafa no oficial, y de los que documentó sus procesos, como refleja la exposición, que sirve incluso para devolver la autoría de toda una serie de posados que realizó en 1925 a Brenner y que hasta hace poco se atribuían a Weston.

Una de las estampas mexicanas de Tina Modotti en Mapfre
En 1926, Modotti cambia de modelo de cámara. La rigidez de la Corona (con la que hizo también buenos bodegones, que el visitante ya habrá dejado unas salas atrás) da paso a la ligereza de la Graflex, que permite a Modotti salir a la calle y fotografiar a sus gentes: a sus niños (hay un retrato de uno de ellos defecando que es una delicia por toma inesperada en la Historia de la Fotografía), a sus mujeres tehuanas, a sus campesinos, sus mercados y a algunos de sus paisajes.

Una pared roja en Mapfre anuncia que es el momento de cargar las tintas en el compromiso político de la creadora: En 1927 se afilia al Partido Comunista, aunque desde 1924 pertenecía ya a Socorro Rojo, asociación con ánimo solidario y de rescate de los necesitados. Trabajó asimismo para publicaciones minoritarias pero de carácter obrero como ‘El machete’.

En esta sección se incluye una de sus imágenes icónicas, ‘Mujer con bandera’, pero también sus ‘bodegones simbólicos’(hoces entre cananas, martillos, guitarras y mazorcas), en un deseo de no traicionar sus principios estéticos pero realizar una fotografía para el pueblo, con fines sociales y propagandísticos. La selección de imágenes también recoge su manera estilística de documentar las manifestaciones agrarias, las reivindicaciones del campesinado, sus manos, siempre sus manos, generando una estética que luego impactará en autores como Álvarez-Bravo o Graciela Iturbide.

‘Canana, hoz y guitarra’ (1927)

Modotti tendrá que abandonar de forma abrupta México en 1930. Tras saltar de nuevo a varios países europeos –será fundamental el apoyo de su última pareja, Vittorio Vidali, al que conoce el el barco de huida– acabará en España, donde será una pieza clave, primero apoyando a la República desde Socorro Rojo, luego encargándose de heridos y refugiados durante la Guerra Civil (llegará a ser enfermera de la Pasionaria en el Hospital de Maudes que se encargó de reorganizar).

Dice la leyenda que la cámara la tiró al río en Moscú, donde recaló previamente, Así lo contaba Neruda. El caso es que no hay documento gráfico de su paso por nuestro país: salvo la convicción de la comisaria, que no certeza, de que algunas de las fotografías de ‘Viento del pueblo’, de Miguel Hernández, fueran de su autoría. Casi es mejor que siga el misterio. Así sabemos que queda Tina Modotti para rato, y para nuevas entregas. Esas lagunas que esta cita –que acaba documentando el gran peso que la italiana tuvo sobre el exilio español– ayuda, en parte, a cerrar.

‘Cables telegráficos’ (1924-5)
Tina Modotti. KBr Fundación Mapfre. Barcelona. Avenida del Litoral, 30. Comisaria: Isabel Tejeda. Hasta el 3 de septiembre

Texto publicado en la web de ABC Cultural el 6 de junio de 2023

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