María Carbonell (pintora)

«Si la pintura no vibra, no le encuentro sentido a la obra»

Cuanto más extrañamiento puede producir una imagen, más le interesa a María Carbonell. Esta joven pintora murciana será una de las artistas que acompañe a ABC Cultural en el estand de ARCO 2018. Solo por eso, ya todos daremos que hablar

El “selfie” de María Carbonell para “Darán que hablar”

Nombre completo: María Carbonell Foulquié. Lugar y fecha de nacimiento: Molina de Segura (Murcia), 16 de enero de 1980. Residencia actual: Molina de Segura (Murcia). Estudios: Licenciada en Bellas Artes plástica.

Qué le interesa. Me interesa la creación de imágenes que provoquen en el espectador cierta sensación de incomodidad, inquietud o asombro. Trabajo a partir de imágenes encontradas en Internet que utilizo como punto de partida, las cuales intervengo, a veces seleccionando una parte y, otras, a través de collages fotográficos. Me gusta jugar con elementos o escenarios opuestos sacados de contexto y combinarlos en una misma escena creando así una nueva realidad. Un «fake» que contenga cierta crítica social.

Los temas con los que trabajo giran en torno al ser humano, la violencia, el dolor, la enfermedad, el feminismo… En todos ellos aparece la figura humana como motivo central. Gran parte de mi trabajo consiste también en encontrar un equilibrio entre la parte conceptual y la parte plástica de la obra. Si la pintura no vibra, no le encuentro sentido a la obra. Disfruto con cada paso del proceso creativo, desde los aciertos hasta los fracasos, porque creo que cada accidente que ocurre es necesario para reflexionar y seguir investigando.

“Facekini”

De dónde viene. En estos últimos años he realizado exposiciones individuales en espacios y galerías de ciudades como París, Toronto o Madrid. En cuanto a las colectivas, me gustaría destacar las realizadas en la National Portrait Gallery de Londres con motivo del BP Portrait Award.

En 2015 tuve la suerte de conocer a Sema D’Acosta e Ignacio Tovar a través del programa «Contextos», que organiza Javier Castro en el CENDEAC de Murcia. Un programa muy interesante ya que, para artistas situados en la periferia, permite enseñar tu trabajo a comisarios a través de visitas a estudios y visionados de portfolios.

Esa visita al estudio produjo un punto de inflexión en mi trabajo, sobre todo en el proceso creativo de la obra, lo que me ha llevado a evolucionar mucho más rápido.

A partir de ahí han ido surgiendo proyectos como «Mundo de papel», organizado por el CENDEAC (Murcia), en el que se invitaba a artistas a que intervinieran libros de la biblioteca; «ArtBanchel-Al margen hay sitio» (Madrid), donde participé invitada por Nave 6; el VI Encontro de Artistas Novos (Santiago de Compostela); la Bienal de Mislata Miquel Navarro o el proyecto «Transpaular», en galería Espacio Cero (Huelva), donde nos volvimos a reunir una serie de artistas que habíamos sido becados en el año 2003 en la Real Academia de San Quirce.

“What Are You Looking At”

Supo que se dedicaría al arte… Desde pequeña ya dibujaba. Recuerdo que cogía las fuentes de cerámica de mi madre que tenían escenas de paisaje y las dibujaba. También recuerdo cómo me gustaban los dibujos que aparecían en los cuentos; me pasaba las horas copiándolos más que leyéndolos. Siempre he sabido que quería estudiar Bellas Artes, para mí no había otra opción. Recuerdo cuando se lo dije a mis padres… A mí madre, eso de «mamá quiero ser artista» no le hizo mucha gracia al principio. Supongo que intuía que no iba a ser nada fácil, pero han sido las personas que más me han apoyado en todo este tiempo.

“Shut up!”

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? En estos últimos años, para «sobrevivir», he ido aceptando encargos que me realizaban, sobre todo de retrato. Recuerdo uno en el que querían que les hiciera un retrato de cuatro personas vestidas de gala en un tamaño bastante pequeño en el que, por supuesto, todos ellos salieran bien favorecidos. Sufrí tanto haciéndolo que me dio una contractura en la espalda y estuve durante tres días sin poder moverme. Hay veces que la obra literalmente te supera.

“Estadio 1, 2 y 3”

Su yo «virtual». Primero empecé a utilizar Facebook, y hace unos años, Instagram. Ambas las utilizo básicamente como plataforma para mostrar mi trabajo. Creo que hoy las redes sociales son unas herramientas fundamentales, tanto para mostrar tu labor como para conocer la de gente que quizás de otra manera sería casi imposible acceder, lo cual es fantástico. Aunque también he de decir que viendo las censuras a algunas publicaciones que se han hecho últimamente te dan ganas de darle carpetazo a ambas.

No le encuentro ningún sentido a censurar obras de arte que forman parte de nuestra Historia porque aparezca un pezón. Como bien dice el galerista Nacho Ruiz a este respecto: «Pornografía es tener a miles de niños durmiendo en tiendas de campaña bajo la nieve en las fronteras de Europa; pornografía es pagar 500 euros por jornadas de 8 horas; pornografía es recoger cadáveres flotando en el estrecho; pornografía es la desigualdad salarial por sexos; pornografía es la violencia machista». Pero se ve que estas cuestiones mucho más denigrantes pasan desapercibidas.

“The Mask”

Dónde está cuando no hace arte. Hace unos años impartía clases de dibujo y pintura en mi estudio, pero actualmente el trabajo de taller y la preparación de proyectos ocupan la mayor parte de mi tiempo. El poco que me queda lo dedico a actividades que no están relacionadas con el arte, a modo de desintoxicación, como leer, reforzar mi inglés o hacer deporte. Las dos primeras me gusta combinarlas. Uno de los últimos libros que he leído y recomiendo es «Francis Bacon in your Blood», por Michael Peppiat. «4321» de Paul Auster lo tengo en la sala de espera con muchas ganas de cogerlo.

“Femen”

 Le gustará si conoce a… El número de referentes siempre va aumentado a medida que va pasando el tiempo. Artistas como Gerhard Richter, Darío Villalba, Lucian Freud o Chuck Close me acompañaron durante los años de carrera. Luego he ido descubriendo el trabajo de Michael Borremans, Justin Mortimer, Adrian Ghenie, Marlene Dumas, Luc Tuymas o Nicola Samori.

Artistas de generaciones anteriores cuyo trabajo me parece imprescindible son Santiago Ydáñez, Paco Pomet, Sonia Navarro, Concha Martinez Barreto, Rubén Guerrero, Nacho Martín Silva o Miguel Gómez Losada. También colegas de mi generación como Josep Tornero, Ana Barriga, Alain Urrutia, Cristina Toledo, Estefanía Martín Sáenz, Gabriela Bettini, Alejandra de la Torre, José Carlos Naranjo, o Lola Lorente. La lista podría ser interminable porque creo que hay un gran número de artistas cuyo proyecto artístico es increíble.

“Nobody Will Speak Of Us When We Are Dead”

Qué se trae ahora entre manos. Hace unas semanas terminé de preparar las obras que estarán en ARCO con la galería T-20, por lo que ahora me encuentro en una pausa. Por otro lado, Josep Tornero y yo estamos trabajando sobre la intervención que haremos en ARCO en el estand de ABC Cultural. Una experiencia que me apetece muchísimo disfrutar.

A la vuelta de ARCO, empezaré a trabajar sobre el proyecto que haré para mi primera individual en T-20 la próxima temporada. Hay algunas ideas sobre las que me interesa trabajar como son los movimientos de masas en lucha, los desórdenes sociales, la representación de la protesta… Pero aún no tengo claro cuál será la propuesta expositiva. Hasta ahora he empezado a recopilar imágenes y realizar algunos montajes.

“Our Body, Our Fight”

Proyecto favorito hasta el momento. Una de las obras de las que me siento más orgullosa es «Our Body, Our Fight», seleccionada en la Bienal de Mislata Miquel Navarro, cuyo tema este año era la igualdad de género. La obra reflexiona sobre el papel de lucha de las mujeres por conseguir sus derechos. Una lucha que a día de hoy hay que mantener activa, ya que, a pesar de existir una ley de igualdad, estamos aún muy lejos de que esa igualdad sea real. Es increíble como estando en 2018 exista aún esa brecha salarial entre hombres y mujeres, pero lo más increíble de todo es que para muchos de nuestros políticos no sea un tema prioritario.

“Palmeras en la noche”

¿Por qué tenemos que confiar en ella? No hago esto por aportar algo nuevo, sino porque se convierte en una necesidad. Una necesidad de contar mis inquietudes a través de imágenes, utilizando un lenguaje pictórico propio que al final se traduce en una mirada personal de ver las cosas. Mi finalidad es provocar en el espectador algún tipo de emoción, que no quede impasible ante la obra. Creo que la gente debe confiar en mí porque soy muy tenaz y cabezona, como buena capricornio. Si estoy todavía por aquí sin tirar la toalla es por algo: todavía me queda mucho por mostrar.

“The Jungle”

¿Dónde se ve de aquí a un año? La verdad es que 2018 ha empezado realmente bien, fichaje por T-20 y doblete en ARCO. Pero ya sabemos cómo es esto: el del arte es un mundo lleno de subidas y bajadas. Dentro de un año espero verme al menos como estoy ahora, dedicando la mayor parte del tiempo a desarrollar mi trabajo artístico. Llega un momento en el que es difícil plantearse hacer otra cosa si esto no funciona, porque lo invertido es mucho.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Me gustaría pasarle el testigo, por un lado, a Cristina Toledo. Me parece muy interesante la utilización que hace de la imagen fotográfica, cómo busca nuevas lecturas a partir de ella utilizando la pintura como medio. Y por otro, a Lola Lorente, una ilustradora que cuenta con un trabajo muy personal y que juega con los límites psicológicos entre lo racional e irracional. Creo que posee uno de los discursos más potentes hoy en día en el campo de la ilustración.

¿Cómo se definiría en un trazo?

Texto publicado el 18 de febrero de 2018 en ABC.es

 

 

 

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