Cristóbal Tabares (artista)

«Las redes sociales han sido mi Lorenzo de Médicis»

Una vidente le dijo a su madre, antes incluso de que comenzara a estudiar Bellas Artes, que triunfaría como artista. Sólo por ver cómo mezcla alta y baja cultura, cómo fagocita el pop, internet y la televisión, Cristóbal Tabares «da que hablar»

“selfie” de Cristóbal Tabares para “Darán que hablar”

Nombre completo: Cristóbal González Tabares. Lugar y fecha de nacimiento: Arafo, 20 de julio de 1984. Residencia actual: Santa Cruz de Tenerife. Formación: Licenciado en Bellas Artes y Máster en Arte, Territorio y Paisaje por la Universidad de La Laguna. Ocupación actual: Artista plástico y Director de Arte para televisión.

Qué le interesa. Formo parte de la generación que, a base de «likes», ha convertido en héroes o antihéroes a personajes anónimos. Los que hemos cambiado el refranero popular por expresiones de los vídeos de Youtube. Me interesa ese catálogo de momentos que forman parte del imaginario «millennial», y, en la era de lo digital, «analogizar» con la idea romántica de que un cuadro es para siempre y un «meme» muere en 24 horas. El proceso es algo así como pasar un DVD a VHS.

Además, me fascina la expansión asiática en nuestras ciudades. Sus tiendas, su comunidad, las falsificaciones, las masificaciones, el orden y el caos.

«La concha es una Pecten Maximus. Soy bióloga» – C. T.

De dónde viene. Recientemente he participado en la colectiva «Contra la piel», exposición comisariada por Semíramis González, y en «¿Crisis? What Crisis?» Ambas en el TEA (Tenerife). También estuve en «Bad Taste», en La Térmica (Málaga). En «Proyecto Chimenea», de La Casa Encendida (Madrid), junto a Edurne Herrán, en dos ediciones de Room Art Fair y en Cuarto Público (Santiago de Compostela). Fui seleccionado para el II Encontro de Artistas Novos, para Getxoarte 2016 (Bilbao), Becas AlNorte… He pasado por el Museo Barjola (Gijón), por Ikas Art (Bilbao)…

«Chiquito de la Calzada» – C. T.

Supo que se dedicaría al arte… Cuando en primaria descubrí que la cera dorada de Plastidecor pintaba marrón, en lugar de dorado. A nadie parecía importarle, y a mí me quitaba el sueño por las noches. Siempre he sido creativo, pero tuve que matricularme en Turismo para darme cuenta de que el arte no podía ser sólo un hobbie. Y que el alemán no era lo mío.

“Butterflies”

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Hace unos años me propusieron junto a un amigo diseñar y pintar a mano el vestuario de una murga del carnaval. Más de cien chaquetas personalizadas. Muy bien remunerado. Se llevaron el premio a mejor vestuario.

“Plastic Porcelain”

Su yo «virtual». ¡Las redes han sido mi Lorenzo de Médicis! Por medio de ellas, sobre todo Instagram (@cristobaltabares), he podido llegar a gente que no va a museos, ni a galerías, pero que está dispuesta a comprar obra, hacer encargos e incluso coleccionar. En cierto modo, creo que se trata de una democratización del arte, y me parece fundamental para crear un tejido cultural, sobre todo en gente joven.

Me interesa la inmediatez de las cosas, jugar con los fenómenos del momento, y las redes son el espacio ideal para ello. Así he conseguido participar en exposiciones, llegar a comisarios e incluso trabajar con galerías. Y luego, me han regalado momentos maravillosos, como pintar a Ana Obregón como la Venus de Botticelli, etiquetarla y que ella me responda que le encanta el cuadro y lo suba a su Instagram.

No tengo web. Creo que son como las cabinas de teléfono: acabarán desapareciendo.

«It´s Mao Party» – C. T.

Dónde está cuando no hace arte. Trabajo como director de arte en una productora de televisión. Me encargo de coordinar escenografía, atrezzo y vestuario. El ritmo de trabajo es frenético, por lo que me toca pintar por la noche y los fines de semana. Tener menos tiempo me ayuda a organizarme y a aprovechar más las horas en el estudio.

Además, me he puesto como objetivo probar todas las ensaladillas rusas de España para editar un libro con mi propio ranking. Ya sé cómo va a ser la portada. Por ahora mi favorita está en Málaga.

“La he “liao” parda”

Le gustará si conoce a… Cuando me atasco pintando un cuadro siempre consulto libros de Velázquez y Sorolla. Me parecen fundamentales. Sigo el trabajo de Santiago Ydáñez, Ana Barriga, Pascual Rodríguez, Miki Leal, Mohamed L’Ghacham, Moneiba Lemes,Anthony Stark, Cristina de Middel, Octavio Terol, Naro Pinosa, Miss Beige, Sabina Urraca y María Von Touceda. Las películas de Almodóvar, mi abuela Isolina, la página de Facebook «Dos fotos», los karaokes…

«Me gusta aquel, Antonio» – C. T.

Qué se trae ahora entre manos. Estoy inmerso en la producción de «DIENTES DIENTES», mi primera exposición individual en la Fresh Gallery (Madrid). Cuadros que reflejan episodios nacionales, con permiso de Benito Pérez Galdós. Estoy muy emocionado y agradecido a Topacio Fresh e Israel Cotes por la libertad que me han dado para hacer obras de momentos históricos con personajes que admiro. Trabajar ciertos temas en España aún sigue siendo complicado. Arrastramos un poco de complejo, aunque parece que poco a poco lo vamos soltando. El arte Pop, lo Kitsch, el sentido del humor, te excluye de ciertos círculos. Para mí sería mucho más sencillo pintar cuadros sobre la memoria, el paso del tiempo o la Guerra Civil que pintar a La Veneno, pero, ¿qué quieres que te diga? Artistas que tratan esos temas ya hay muchos. ¡Los que pintamos lo que nos da la gana somos la resistencia!

«Tengo un disgusto tremendo» – C. T.

Proyecto favorito hasta el momento. Pues pese a que mi lenguaje es la pintura, creo que es «Plastic Porcelain». Platos de plástico pintados a mano con rotulador permanente imitando porcelana china. Es un quiero y no puedo. Es demostrarle a los chinos que yo también sé copiar. Me gusta porque es una idea sencilla, que funciona, que se vende, que me han copiado y que evoluciona. Empecé con porcelana china y, para la última instalación, añadí piezas que imitaban a Sargadelos, Fajalauza, cerámica portuguesa y de Delft.

«Linda Wesley» – C. T.

¿Por qué tenemos que confiar en él? Una vidente le dijo a mi madre que me veía triunfando como artista, cuando yo aún ni estaba matriculado en Bellas Artes. Esto es real. Nunca se sabe, pero supongamos que esa señora tenía razón. Poder decir «yo tengo una obra suya de cuando todavía no le conocía nadie». Esa satisfacción no se compra con dinero. Creo que el futuro está en mezclar alta y baja cultura. Crear sin complejos. Sin presiones de mercado. Hacen falta más artistas espontáneos.

«Yo soy más de escultura» – C. T.

¿Dónde se ve de aquí a un año? No sé dónde estaré el año que viene, pero me veo pintando «Rusia es un país maravilloso», un proyecto que ha sido seleccionado para los espacios expositivos del Gobierno de Canarias. Una nueva línea de trabajo con Vladimir Putin como fuente de inspiración para analizar la censura cultural y sexual en Rusia, que, además, incluye una instalación de más de doscientos cisnes de porcelana que llevo años coleccionando.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? Creo que debo cedérselo a algún artista canario, porque estamos lejos de todos los circuitos y con una aduana que hace que sacar un cuadro de aquí sea una película de terror. Me gusta la pintura de Federico García Trujilloy las piezas de Adelaida Martín Fierro, que además, es mi compañera de taller.

¿Cómo se definiría en un trazo?

Entrevista publicada el 4 de octubre de 2018 en la web de ABC Cultural

 

 

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