Gego, retrospectiva de la escultora en el Museo Guggenheim-Bilbao

Gego: el aire como material escultórico

El Museo Guggenheim despliega una retrospectiva sobre esta autora germano-venezolana que liberó la escultura del peso y la gravedad

Es probablemente Gego (acrónimo de Gertrud Goldschmidt,creadora de origen alemán. Por eso, no olviden pronunciar su nombre como ‘guego’) un buen ejemplo artístico de cómo un contexto acaba determinando una trayectoria. Sin formación en Bellas Artes, pues se decantó por la arquitectura y la ingeniería en lo que hoy es la Universidad de Stutgart, y proveniente de una familia judía, en 1939 se vio obligada a exiliarse para evitar la persecución nazi.

Sus progenitores sí que se hicieron con visados para Inglaterra, algo que no estuvo a su alcance, de forma que su destino final fue Venezuela. Y allí, tras tantear la práctica arquitectónica, también la de diseño y la educativa, en 1953 decide romper con todo e iniciar una carrera comprometida con el arte (nació en 1912, lo que significa que, cuarentones del mundo, todavía queda una esperanza para vosotros en la senda del arte), que se verá atravesada por los grandes movimientos de vanguardia que se gestaban en una Caracas en ascenso económico –primero, la abstracción geométrica, luego el cinetismo–, sin que lo suyo sea ni lo uno, ni lo otro, aunque se le parezca.

Sin conocer, asimismo, en los comienzos ni la cultura ni el idioma y, como confesaba uno de sus hijos, Tomás, que junto a su hermana Bárbara Gunz, directores de la Fundación Gego que ahora hace posible esta exposición de Bilbao, con ciertos problemas de audición que la llevaron a ser introspectiva. Una mezcla que dio pie a una de las personalidades más interesantes de la escultura de la segunda mitad del siglo XX.

La presente cita, intensa retrospectiva de más de 150 obras,en la que se incide sobre todo en su obra ‘sobre papel’, inédita en buena parte, es la segunda que de esta autora se celebra en España, aunque es cierto que habrá que retrotraerse a 2006 y al MACBA para encontrar la primera, tras su paso por la fundación Serralves de Oporto.

La comisaria de la muestra enseña al director del museo algunas piezas de Gego (Foto: EFE)

Por eso, la muestra aquí no es tanto la del descubrimiento de la creadora, como sí lo ha sido en el ámbito anglosajón, aquel en el que quiso ella labrarse un futuro; y de donde viene, siendo como es una colaboración con el Guggeheim de Nueva York y el Jumex de México. En la capital vasca, se imbrica en una programación que en los últimos años pretende atender el arte latinoamericano (con un antecedente, por ejemplo, en José Soto, que de alguna forma formó parte del círculo de Gego, o Lygia Clark, con la que comparte comisaria) y, sobre todo, el arte realizado por mujeres (Lee Krasner), dando lugar ahora mismo en el museo a un ciclo que se interesa por los avances de la escultura como disciplina durante el siglo XX.

En Bilbao, la muestra se despliega en la planta baja, una sala diáfana que no siempre beneficia a los artistas, en la que se diluyen. En el caso de Gego, su responsable, Geaninne Gutiérrez-Guimaraes, potencia lo que en un principio podría ser una desventaja. Así, propone un recorrido circular, tanto cronológico como temático. Porque habrá apartados especiales, por ejemplo, para el paso por el Taller de litografía Tamarind,en Los Ángeles, en el que trabajó como becada en dos ocasiones en los sesenta, o para conocer su relación con el textil como técnica. Porque con el diseño intentó labrarse una carrera nada más aterrizar en Venezuela (abrió un taller de muebles, lámparas y alfombras), y en el textil terminó volcando sus avances con la escultura, su idea de que el hueco, el vacío, es tan importante como el material. Un tercer apartado documental recoge también material de archivo de sus obras en espacios públicos, algunas ya desaparecidas.

Arriba, detalle de algunos de los ‘bichos’ y ‘bichitos’ de la autora

Y, en el centro de la sala, haciendo que todo pivote en derredor, se disponen sus ‘Chorros’ ‘Troncos’ y ‘Esferas’ (sus series más famosas) tal y como se presentó ‘Reticularia’ (su primera intervención espacial, que inició periplo en el Museo de Caracas,pero que tuvo muchas versiones, algunas internacionales –se documenta en una vitrina– de 1969 a 1982), solapando unos con otros.

Porque solo así su interés inicial por la línea y el espacio entre las mismas (el vacío) constatará en esa mezcla de propuestas escultóricas la importancia de la transparencia, de la fragilidad, de las tensiones, de la creación de ambientes en el encuentro de realidades distintas. De ahí el título de la cita, ‘Mesurando el infinito’, verso de Alfredo Silva Estrada, autor que sedujo a la comisaria y que homenajeó a Gego en 1979 con el poema ‘Variaciones sobre retículas’.

«Tronco», escultura de Gego

Y alrededor, como decíamos, a modo de fuerzas centrípetas, sus primeros escarceos figurativos en Tarmas que pronto devienen‘líneas paralelas’ en las que habrá que atender a ‘la nada’, lo que queda entre ellas, y con las que dará el salto de lo bidimensional a lo escultórico, primero con materiales clásicos, generando movimiento ‘estático’. Con el tiempo, con el alambre, lo que potenció el deseo de levedad e ingravidez de ‘reticuláreas’, ‘chorros’, ‘troncos’ y ‘esferas’, que derivan en sus ‘Dibujos sin papel’ de los setenta, posiblemente sus conjuntos más conceptuales, con los que dibuja en el espacio y libera a la escultura de gravedad.

También sus últimas obras, las ‘tejeduras’, ‘bichos’ y ‘bichitos’, con los que vuelve a las tramas, ahora en papel reciclado (la edad impide ya manejar materiales pesados) o a dar otra vida a elementos de desecho, muchos encontrados en el taller. Y así, la línea de Gego, pese a su aspecto liviano, queda bien subrayada en la Historia del Arte. A ello ayuda esta muestra.

Uno de los dibujos sin papel de la autora
Gego. ‘Midiendo el infinito’. Museo Guggenheim. Bilbao. Avenida Abandoibarra, 2. Comisaria: Geaninne Gutiérrez-Guimaraes. Patrocina: Occident. Hasta el 4 de febrero de 2024

Texto publicado en ABC Cultural el 11 de noviembre de 2023

 

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