Luna Bengoechea (artista)

«Me interesa el mundo contemporáneo y sus contradicciones»

¿Hasta que punto nos determinan los alimentos que consumimos? En el caso de Luna Bengoechea, hasta el de determinar su labor como creadora. Su obra, ahora en la galería Lucía Mendoza, «dará que hablar»

«Selfie» de Luna Bengoechea para «Darán que Hablar» L. B.

Nombre completo: Luna Bengoechea Peña. Lugar y fecha de nacimiento: Madrid, 6 de noviembre 1984. Residencia actual: Gran Canaria. Estudios: Licenciada en Bellas Artes y Máster en Producción Artística. Ocupación actual: Artista, profesora de pintura y directora de arte.

Qué le interesa. Me interesa el mundo contemporáneo y sus contradicciones. El poder de los medios de comunicación, la complejidad del mundo globalizado, nuestra relación con los orígenes y la Naturaleza… Me centro principalmente en las problemáticas de la industria alimentaria moderna y los nuevos modelos de producción de alimentos. Tengo un interés especial por este tema debido a una vivencia personal relacionada con la salud que me llevó a cambiar mi alimentación de manera drástica hace años. Esto me ha hecho profundizar en estas cuestiones.

«Carica Papaya» – L. B.

De dónde viene. Cuento con muestras individuales como «Réquiem» en la galería Saro León (2018), «Metten is Wetten» (De Fabriek, Eindhoven, 2018), «Novus Ordo Seclorum» (2017) en el CAAM, o «It’s Alive» en la Sala de Arte Contemporáneo de Tenerife (2016).

 
Intervención con maíz en El Tanque, centro de arte de Tenerife (2017) – L. B.
Supo que se dedicaría al arte… Desde pequeña solía refugiarme en el dibujo y pasaba horas garabateando con tal de no hacer los deberes. Pero fue cuando ingresé en 2º de bachillerato en la escuela de arte, cuando decidí que quería estudiar Bellas Artes. Sentía que estaba en mi sitio. Profesionalizarse en este sector es mucho más complejo de lo que imaginaba: cuando empecé no era consciente, aunque actualmente considero que estoy viendo frutos de ese esfuerzo y estoy muy feliz de poder seguir dedicándome a esto.
 
 
Detalle de la instalación «It’s Alive»
 
«Elaeis guineensis» (2019) – L. B.

Su yo «virtual». Utilizo sobretodo instagram, también tengo Facebook y mi web: www.lunabengoechea.com. Los medios digitales que más consumo son revistas de arte digitales, Google noticias, y estoy al día de páginas de instagram que me interesan, como @carlosrios y @trashisfortossers.

Montaje de la instalación «Novus Ordo Seculorum» en el CAAM (2017)

Dónde está cuando no hace arte. Doy clases de pintura a personas jubiladas, desde hace varios años, en un centro cívico de Las Palmas. También realicé el año pasado la dirección de arte de un largometraje y, a menudo, llevo la dirección de arte en una productora audiovisual en esta misma ciudad.

Intervención con quinua en Bolivia para «A cuánto está la libra» (detalle) – L. B.

Le gustará si conoce a… Considero que tengo referencias pictóricas del impresionismo como Berthe Morisot, Sorolla o Monet, así como influencia del pop, que me llega de David Hockney o Lichtenstein.

Mis referentes teóricos están enmarcados en la sociología y la Historia. Podría nombrar a Vandana Shiva, si me refiero al ecofeminismo, o Ulrich bech y su «Sociedad del riesgo».

Los colegas de generación que destaco son Acaymo S. Cuesta, Romina Rivero, Nicolás Laiz, Cristina Toledo, el comisario Adonay Bermúdez; Moneiba Lemes, Javier Capi, Gema Rupérez, Manuel Franquelo, Saskia Rodríguez, Jorge García, Idaira del Castillo, Avelino Sala, Raúl Artiles… Son muchos a los que mencionaría.

Intervención con quinua en Bolivia para «A cuánto está la libra» – L. B.

Qué se trae ahora entre manos. Hace unas semanas participé en la feria Drawing Room con la galería Lucía Mendoza, y recientemente inauguré en este mismo espacio madrileño la muestra individual «Hyper Natura». Para finales de año, estoy preparando otro proyecto individual para el centro cultural El Almacén de Lanzarote y una exposición colectiva en el CAAM-Centro Atlántico de Arte Moderno en Gran Canaria.

Intervención con cacao en Ecuador – L. B.

Proyecto favorito hasta el momento. En mis inicios trabajaba principalmente en formato pintura. Sin embargo, mi discurso me ha llevado a plantearme otro tipo de técnicas y procesos, con los que me cuestiono los materiales que utilizo y el impacto que genera mi obra. En ese sentido, creo que la producción de la que estoy más orgullosa es la serie de intervenciones efímeras realizadas con semillas, como «Novus Ordo Seclorum» o «A cuánto está la libra». En el caso de las que he realizado en el paisaje, al ser material orgánico, han pasado a formar parte del entorno y degradarse con él. Cuando las he realizado en un contexto expositivo, dentro de una sala, me aseguro de donarlas al final de la muestra como alimento para animales o compost. Con lo cual, el residuo de la obra es mínimo.

 

Detalle de la obra «Sin maíz no hay país» (2018) – L. B.

¿Por qué tenemos que confiar en ella? Creo que aporto honestidad. En mi trabajo trato de mostrar una lectura profunda sobre los temas que me interesan, sin perder de vista un lenguaje claro y directo: De alguna forma, lo que persigo es que el mayor número de personas, sean del ámbito artístico o no, puedan aproximarse a mi trabajo y llevarse algo de él.

«Novus Ordo Seculorum» en el CAAM (2017) – L. B.

Dónde se ve de aquí a un año? Trabajando en mi estudio…

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? A la artista Romina Rivero.

¿Cómo se definiría en un trazo?

Luna Bengoechea en un trazo… luminiscente – L. B.
Texto publicado en la web de ABC Cultural el 24 de marzo de 2019
 

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